OPINIONES – Dr. Eduardo Tassano

jueves, 4 de abril de 2013

La salud y el ambiente: residuos sólidos urbanos


Decíamos que entre los determinantes de la salud hay cuatro: la biología, el estilo de vida, la atención sanitaria y el ambiente. Los problemas de salud se originan en un 24% por causas ambientales. El mundo actual y su desarrollo generan una serie de inconvenientes con los residuos, más comúnmente llamados “basura”.

Autor: Eduardo Tassano Master en gestión en sistemas y servicios de salud

Esto comienza a presentarse como un problema en el siglo anterior, luego del desarrollo de la revolución industrial con la consiguiente urbanización que siguió a este fenómeno. Hasta ese momento lo que se generaba como residuos no eran de la calidad de la actualidad. La generación de residuos cambia drásticamente con la revolución industrial. Además -para peor- se comienzan a utilizar elementos químicos desconocidos que arrojados al ambiente lo dañan de manera importante, sin conocimiento del daño que se causa.

Se entiende por residuo cualquier producto en estado sólido, líquido o gaseoso procedente de un proceso de extracción, transformación o utilización, que por carecer de valor de uso para sus propietarios, éste decide abandonar.

Toda actividad humana es susceptible potencialmente de producir residuos. Por su importancia en el volumen total destacan los residuos agrícolas, los producidos por las actividades mineras, los derivados de la industria, los residuos urbanos y en último lugar los derivados de la producción de energía. Hay que observar que los residuos derivados de las actividades agropecuarias constituyen la fracción mayoritaria del total, pero son los producidos por la minería, la industria y la producción de energía los que tienen un mayor impacto potencial en el medio ambiente. En este contexto los residuos urbanos constituyen una fracción creciente y de efectos dañinos que con adecuados tratamientos se pueden atenuar o impedir.


Los Residuos Sólidos Urbanos son los que se originan en la actividad doméstica y comercial de ciudades y pueblos. En los países desarrollados en los que cada vez se usan más envases, papel, y en los que la cultura de "usar y tirar" se ha extendido a todo tipo de bienes de consumo, las cantidades de basura que se generan han ido creciendo hasta llegar a cifras muy altas.

Los residuos producidos por los habitantes urbanos restos orgánicos alimenticios, muebles y electrodomésticos viejos, embalajes y desperdicios de la actividad comercial, restos del cuidado de los jardines, la limpieza de las calles, etc. El grupo más voluminoso es el de las basuras domésticas.
La basura suele estar compuesta por: Materia orgánica: son los restos procedentes de la limpieza o la preparación de los alimentos junto la comida que sobra. Papel y cartón: periódicos, revistas, publicidad, cajas y embalajes, etc. Plásticos: botellas, bolsas, embalajes, platos, vasos y cubiertos desechables, etc. Vidrio: botellas, frascos diversos, vajilla rota, etc. Metales: latas, botes, etc. Otros: menos frecuentes pero peligrosos como pilas, medicamentos, pañales, heces de animales domésticos.
En general se puede estimar que la cantidad de residuos generada por habitante y día es de alrededor de 1 kilogramo en las ciudades grandes y medianas, y algo menor en ciudades pequeñas y pueblos.

¿Cómo se gestionan los residuos sólidos urbanos hoy?: sabemos que constituye uno de los principales problemas de los municipios de todo el mundo. Hay varias posibilidades:

Recogida selectiva: En las comunidades más avanzadas en la gestión de los RSU en cada domicilio se recogen los distintos residuos en diferentes bolsas y se cuida especialmente este trabajo previo del ciudadano separando los diferentes tipos de basura. Es lo óptimo, porque los materiales reutilizables ni se contaminan ni se ensucian con otros y así tienen mayor valor comercial. Ello se complementa con la utilización de contenedores para recoger separadamente el papel y el vidrio y también se están poniendo otros contenedores para plásticos, metal, pilas etc.

Recogida general: La bolsa general de basura, en aquellos sitios en donde no hay recogida selectiva, o la que contiene lo que no se ha puesto en los contenedores específicos, se deposita en contenedores o en puntos especiales de las calles y desde allí es transportada a los vertederos o a las plantas de selección y tratamiento.
Plantas de selección: En los vertederos más avanzados, antes de tirar la basura general, pasa por una zona de selección en la que, en parte manualmente y en parte con máquinas se le retiran latas (con sistemas magnéticos), cosas voluminosas, etc.
Reciclaje y recuperación de materiales: Lo ideal es recuperar y reutilizar la mayor parte de los RSU. Con el papel, telas, cartón se hace nueva pasta de papel, lo que evita talar nuevos árboles. Con el vidrio se puede fabricar nuevas botellas y envases sin necesidad de extraer más materias primas y, sobre todo, con mucho menor gasto de energía. Los plásticos se separan, porque algunos se pueden usar para fabricar nueva materia prima y otros para construir objetos diversos.

Compostaje: La materia orgánica fermentada forma el "compost" que se puede usar para abonar suelos, alimentar ganado, construir carreteras, obtener combustibles, etc. Para que se pueda utilizar sin problemas es fundamental que la materia orgánica no llegue contaminada con sustancias tóxicas.

Vertido: El procedimiento más usual, aunque no el mejor, de disponer de las basuras suele ser depositarlas en vertederos a cielo abierto, y en algunos casos en fosos de tierra. Aunque se usen buenos sistemas de reciclaje o la incineración de residuos patológicos, al final siempre quedan restos que deben ser llevados a residuos sanitarios. Los rellenos sanitarios son obras de saneamiento ambiental, adecuadamente construidos con normas de seguridad donde se depositan los residuos que no pueden recuperarse. Uno de los mayores riesgos si no están bien construidos es que contaminen las aguas subterráneas y para evitarlo se debe impermeabilizar bien el suelo del vertedero y evitar que las aguas de lluvias y otras salgan del vertedero sin tratamiento, arrastrando contaminantes al exterior. Otro riesgo está en la concentración de gases explosivos producidos al fermentar las basuras. Para evitar esto se colocan dispositivos de recogida de gases que luego se queman para producir energía.

Incineración: incinerar las basuras tiene varias ventajas, pero también algún inconveniente. Entre las ventajas está el que se reduce mucho el volumen de vertidos (quedan las cenizas). Entre las desventajas está el que se producen gases contaminantes, algunos potencialmente peligrosos para la salud humana, como las dioxinas. Existen incineradoras de avanzada tecnología que, si funcionan bien, reducen mucho los aspectos negativos, pero son caras de construcción y manejo y para que sean rentables deben tratar grandes cantidades de basura.

Impacto ambiental y socioeconómico de los residuos sólidos urbanos
Durante un largo periodo el único tratamiento que se dispensó a los residuos urbanos fue su recogida y posterior traslado a determinados puntos más o menos alejados de los núcleos habitados donde se depositaban para que la mera acción de los organismos vivos y los elementos favoreciesen su desaparición. Posteriormente el desarrollo económico, la industrialización y la implantación de modelos económicos que basan el crecimiento en el aumento sostenido del consumo, han supuesto una variación muy significativa en la composición de los residuos y de las cantidades en que son producidos. Se han incorporado materiales nuevos como los plásticos, de origen sintético, han aumentado su proporción otros como los metales, los derivados de la celulosa o el vidrio, que antes se reutilizaban abundantemente y que ahora se desechan con gran profusión.

A esto hay que añadir la aparición en la basura de otros de gran potencial contaminante, como pilas, aceites minerales, lámparas fluorescentes, medicinas caducadas, etc. Ha surgido así una nueva problemática medioambiental derivada de su vertido incontrolado que es causa de graves afecciones ambientales : Contaminación de suelos, Contaminación de acuíferos, Contaminación de las aguas superficiales, emisión de gases de efecto invernadero fruto de la combustión incontrolada de los materiales allí vertidos, ocupación incontrolada del territorio generando la destrucción del paisaje y de los espacios naturales, creación de focos infecciosos, proliferación de plagas de roedores e insectos, producción de malos olores, y lesiones y enfermedades de las personas que trabajan en contacto con los residuos, problemática social y sanitaria no valorada.

Es necesario que haya políticas de estado, adecuadas, racionales y responsables, que disminuyan el impacto de los residuos generados por la actividad del hombre que primero dañan la salud y luego amenazan con la existencia del planeta mismo.

- Colaboración: Dra. Josefina Pérez Ruiz, especialista en Derecho Ambiental

jueves, 28 de marzo de 2013

Infarto de miocardio, el que todos temen










El corazón es un órgano muscular cuya principal función es “bombear “la sangre hacia todo el organismo para que este pueda funcionar. En la sangre son aportados los nutrientes que necesita el organismo y fundamentalmente el oxigeno sin el cual los tejidos morirían. 
El sistema circulatorio con sus arterias y venas son por donde se conduce la sangre. Las arterias llevan la sangre hacia los tejidos y las venas recogen esa sangre con los productos que deben ser eliminados o reciclados.

Las arterias que llevan la sangre para el propio corazón son las arterias coronarias (derecha e izquierda). Cuando una de estas coronarias se obstruye, la sangre oxigenada deja de llegar al tejido cardiaco y se produce isquemia (falta de oxígeno), y si esta situación se prolonga se llega a la muerte del tejido o infarto. Acá tenemos dos problemas, en primer lugar que esa área lesionada es muy inestable eléctricamente y eso provoca arritmias del corazón que en las primeras horas son muy peligrosas y eventualmente mortales, y en segundo lugar ese territorio que se infarta deja de “funcionar” y disminuye la eficiencia de contracción del corazón y eso lleva a la falla cardiaca o del corazón provocando insuficiencia cardiaca.

Con el tiempo en un terreno predispuesto las arterias se van llenando de depósitos de “grasa” lo que va formando las placas arterioscleróticas. Que también se cicatrizan. Por diversos desencadenantes esas placas se fisuran o se rompen y se produce el accidente de placa que por contacto con la sangre hace que se forme rápidamente un trombo que obstruye la luz de la arteria totalmente y hace que la sangre no circule. Así el tejido muscular del corazón deja de recibir la sangre y el tejido primero sufre y luego se infarta o muere. Esa obstrucción puede ser parcial o total y el organismo trata rápidamente de reabrir el vaso tapado. Este complejo constituye la base dela enfermedad cardiaca Coronaria. Ni más ni menos la principal causa de morbimortalidad en el mundo. La que más ha motivado a los científicos a su estudio para tratar de modificar la gravedad de la misma. Una de las principales enfermedades en cuanto al costo que demandan a los sistemas de atención sanitaria de todos los países. 

Esta enfermedad puede presentarse de tres maneras. Un tercio de los casos debuta con lo que se llama la muerte súbita. Esa falta de oxígeno aguda genera una arritmia letal que en pocos minutos desencadena lo peor. Un tercio sufre un dolor de pecho (angina de pecho) intenso que “avisa”, en el mejor de los casos se hace el diagnóstico y se toman todas las medidas del caso. El tercio restante debuta con un infarto de miocardio.

En el infarto lo característico es el dolor de pecho intenso que, sumado al electrocardiograma y algunos análisis confirman el diagnóstico. Ante este cuadro es perentoria la internación inmediata en una terapia o unidad coronaria o tomar los recaudos necesarios y derivar a un centro especializado. Es el momento clave en el que las decisiones marcan el pronóstico del paciente.

Como se ve este es un cuadro grave que requiere un diagnóstico precoz y una internación en un lugar adecuado (unidades coronarias o terapias intensivas). La idea es impedir la evolución natural tan peligrosa que tiene el infarto.

A pesar de todos los esfuerzos en la investigación y tratamiento de la enfermedad coronaria lo que realmente impacta en la evolución es el manejo de los factores de riesgo modificando el estilo de vida. Predispone a un infarto la edad (más edad peor), el sexo (masculino peor), la predisposición familiar, la hipertensión arterial, los trastornos de los lípidos o grasas, el sedentarismo, el tabaquismo, la obesidad, el stress y la diabetes (una enfermedad asociada muy frecuente). Todos de una u otra manera favorecen el desarrollo de la arterioesclerosis, el depósito de lípidos o “grasa” en las arterias y la ruptura de placa. Los factores modificables como la obesidad, el sedentarismo, el tabaquismo y la hipertensión arterial bien controlados pueden retardar o frenar la enfermedad por buenos lapsos  y realmente impactan favorablemente. De allí que muchas de las políticas sanitarias en el mundo están enfocadas hacia este terreno. Constituye esta enfermedad parte de las enfermedades crónicas no transmisibles que se calcula será la gran epidemia del siglo XXI.

Con respecto al infarto como decíamos el diagnóstico precoz es fundamental. Sin embargo muchas veces pasa desapercibido, o es muy difícil de diferenciar con otros dolores de origen abdominal como las gastritis o hernia hiatal (producen dolores muy similares). Quizá lo primero sea pensar en la posibilidad de un infarto y de ahí realizar todos los elementos para un buen diagnóstico.

El tratamiento precoz es crucial para la evolución del infarto. Eso marcará la gravedad y el pronóstico del paciente. Cuanto antes el tratamiento, más probabilidades que el tamaño del infarto sea menor. Cuanto menor es el infarto mejor pronóstico para el paciente. Además el diagnóstico precoz hace que las arritmias letales se controlen y para ello es esencial. Que el lugar cuente con desfibriladores ya que con un golpe eléctrico en general se controlan las arritmias.

El concepto básico en el tratamiento en agudo consiste en que la arteria tapada se recanalice y para ello en los últimos años han aparecido dos armas formidables. Los fibrinolíticos que son fármacos que se administran principalmente por vía endovenosa con buenos resultados. Tiene que ser dentro de las 6 primearas horas del comienzo de los síntomas. Este fármaco debería estar disponible en la mayoría de los centros y estar los médicos y personal sanitario preparados para su administración ya que no es necesario contar con centros de gran complejidad para administrarlos.

La otra arma es la angioplastia coronaria. Es un procedimiento invasivo, requiere una sala de rayos especializada, que sólo hay en centros de alta complejidad, la sala de hemodinamia. Este procedimiento está demostrado ser muy seguro y hoy en día es considerado el más eficaz. En la angioplastia se llega por medio de catéteres hasta la obstrucción y se la dilata mecánicamente con un pequeño balón que se infla como un globo restituyéndose el flujo sanguíneo. Para realizar este procedimiento es necesaria la derivación rápida del paciente a los centros que hagan este tratamiento ya que lo ideal es realizarlo en las primeras 24 horas.
En un registro argentino del 2012: se sostiene que el infarto de miocardio sigue siendo unas de las causas superiores de morbimortalidad en la argentina, así la mortalidad de pacientes hospitalizados debido al infarto agudo de miocardio ha caído por el 44% en los 15 años pasados desde un  11; 3% al 6; 4% . Esto sin dudas por la mejora en el diagnóstico y desarrollo de centros capacitados.

En la enfermedad coronaria es muy importante que el estado juegue un rol importante. En primer lugar para tratar de que se modifique el estilo de vida, promoviendo una vida más saludable, más actividad física, comida sana, no  al tabaquismo. Y es muy importante el sistema sanitario donde el equipo de salud en sus respectivos centros de atención esté preparado para la detección precoz, y la derivación correspondiente a centros de mayor complejidad cuando sea necesario.

Autor: Eduardo Tassano Máster en gerenciamiento en sistemas y servicios de salud

martes, 26 de marzo de 2013

Salud mental y trastornos mentales



   La Salud mental es un don que todos queremos poseer. En  general cuando hablamos de felicidad, paz de espíritu, goce o satisfacción, nos referimos a la salud mental.
   Antes se hablaba de enfermedades mentales, concepto amplio, confuso y discriminatorio por lo que hoy hablamos de trastornos mentales. Tal es así que el termino  es hoy  usado en las clasificaciones modernas de la OMS y otras entidades Siquiátricas (Asociación Siquiátrica Americana).

Una de cada cuatro personas, o un 25% de los individuos, desarrollan uno o más trastornos mentales o conductuales en algún momento de la vida, tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo. Estos trastornos pueden diagnosticarse ya con tanta fiabilidad y exactitud como la mayoría de los trastornos orgánicos comunes. Algunos de esos trastornos pueden prevenirse, y todos pueden ser manejados y tratados con éxito.



Los informes  actualizados sobre trastornos mentales agrupan a las siguientes entidades: la depresión, los trastornos de ansiedad, los trastornos por consumo de sustancias (adicciones), la esquizofrenia, la epilepsia, la enfermedad de Alzheimer, el retraso mental y los trastornos de la infancia y la adolescencia. Los más frecuentes son los trastornos de ansiedad y la depresión.

   Para todos los individuos, la salud  mental, la salud física y la salud  social son compo-
nentes esenciales de la vida estrechamente relacionados e interdependientes.   

   Desgraciadamente, en la mayor parte del mundo no se concede a la salud  mental y a sus
Trastornos la misma importancia que a la salud física. Muy al contrario, han sido objeto de
Indiferencia o abandono. En parte como consecuencia de esta actitud, el mundo está su-
friendo una carga creciente de trastornos mentales, y un desfase  terapéutico cada vez ma-
yor.

    En los países en desarrollo, a la mayoría de las personas con enfermedades
psiquiátricas graves se les deja que afronten como puedan sus cargas personales, como la
Depresión, la demencia, la esquizofrenia y la toxicomanía. En conjunto, a muchas de ellas
su enfermedad las convierte en víctimas y en objetos de estigmatización y discriminación.
   El envejecimiento de la población, el agravamiento de los problemas sociales y la agita-
ción social permiten prever un aumento del número de afectados. Entre las 10 primeras
causas de discapacidad en el mundo, cuatro corresponden ya a trastornos mentales. Esta
carga creciente supone un costo enorme en sufrimiento humano, discapacidad y pérdidas
económicas.

Se calcula que los trastornos mentales y del comportamiento representan el 12% de la
carga de morbilidad en el mundo; sin embargo, el presupuesto para salud mental de la
mayoría de los países es inferior al 1% del gasto total en salud. La relación entre carga de
morbilidad y gasto en salud es claramente desproporcionada. Más del 40% de los países no
disponen de una política de salud mental, y en más del 30% no existe un programa dedica-
do a ella. Más del 90% de los países carecen de una política de salud mental que incluya a
niños y adolescentes. Es frecuente, además, que los planes de salud no cubran los trastor-
nos mentales y conductuales en la misma medida que otras enfermedades.

   La salud mental es tan importante como la salud física para el bienestar general de los  individuos, las sociedades y los países. Pese a ello, sólo una pequeña minoría de los 450 millones de personas que padecen un trastorno mental o del comportamiento está en tratamiento.

Los avances en neurociencia y medicina conductual han demostrado que, al igual que mu-
chas enfermedades orgánicas, los trastornos mentales y conductuales son
consecuencia de una compleja interacción de factores biológicos, psicológicos y sociales. Aunque nos queda todavía mucho que aprender, disponemos ya de los conocimientos y la capacidad para reducir la carga que suponen las enfermedades mentales y del comportamiento en el mundo.

La ley de salud mental de la Argentina, sugiere que un monto del 20% del presupuesto provincial para salud se direccione para estas enfermedades.

QUE PASA CON LOS JOVENES:

Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) revela que el 45 por ciento de los afectados por un trastorno mental, como la depresión, el trastorno bipolar o el abuso de alcohol, tienen entre 10 y 24 años, siendo la principal causa de discapacidad entre los jóvenes de todo el mundo.

   Según alerta este organismo de Naciones Unidas en dicho trabajo que publica la revista 'The Lancet', estas enfermedades constituyen un problema de salud pública "mucho más importante" que los accidentes de tránsito  o algunas enfermedades infecciosas como el VIH o la malaria, ya que "se pierden muchos años de vida debido a la discapacidad" que provocan.

   Sin embargo los jóvenes y adolescentes no son prioridad en los programas de salud de los países porque erróneamente se considera que son  "un grupo de edad que siempre se ha considerado sano". Además en ese grupo de edad es donde prevalecen las discapacidades con respecto a otras edades.

   De hecho, los investigadores encontraron que la principal causa de discapacidad tanto en hombres como mujeres son las enfermedades neuropsiquiátricas, con una incidencia del 45 por ciento de la población, siendo las más frecuentes la depresión, el abuso de alcohol, esquizofrenia y el trastorno bipolar.
   Otros eventos, principalmente los accidentes de tránsito  son la segunda causa de discapacidad (12%) y en tercer lugar, con una incidencia de 10 por ciento, están las enfermedades infecciosas y parasitarias, como la malaria, el VIH y la tuberculosis.

   El desborde mundial en el consumo de alcohol y otras drogas como la marihuana, cocaína o productos de menor calidad como el Paco y otras,  son cruciales para entender esta verdadera epidemia, principalmente  en los jóvenes.

RECOMENDACIONES A NIVEL MUNDIAL:

Los gobiernos son responsables de dar prioridad a la salud mental. Ade-
más, es esencial el apoyo internacional para que muchos países pongan en
marcha programas de salud mental. Las acciones que haya que emprender
en cada país dependerán de los recursos disponibles y del estado actual de la
atención de salud mental.

 En general, el informe recomienda: dispensar tra-tamiento para los trastornos mentales en el ámbito de la atención primaria;
asegurar la disponibilidad de medicamentos psicotrópicos; sustituir los gran-
des hospitales psiquiátricos custodiales por centros de atención comunita-
ria, respaldados por camas psiquiátricas en los hospitales generales y apoyo
a la asistencia domiciliaria; realizar campañas de sensibilización pública para
acabar con la estigmatización y la discriminación; involucrar a las comuni-
dades, las familias y los consumidores en la adopción de decisiones sobre
políticas y servicios; establecer políticas, programas y legislación a escala na-
cional; adiestrar a profesionales de la salud mental; vincular la salud men-
tal a otros sectores sociales; vigilar la salud mental, y apoyar la investigación.

   Resta mucho por hacer y debemos aunar esfuerzos para luchar contra este creciente flagelo.

El alcoholismo, un flagelo social




Las adicciones constituyen un problema sanitario de primer orden. En ese rubro tenemos drogas “legales” como el alcoholismo y el tabaquismo (no están prohibidas para el consumo) y las drogas ilegales como la cocaína y la marihuana. Sin dudas que a pesar de que es un producto que está incorporado socialmente, el alcohol, produce en el mundo un daño que a pesar de que es muy difícil cuantificarlo es sin dudas muy importante.

El consumo de alcohol ocupa el tercer lugar entre los factores de riesgo de la carga mundial de morbilidad. El consumo de alcohol está relacionado con muchos problemas graves de índole social y del desarrollo, en particular la violencia, el descuido, maltrato de menores y el ausentismo laboral.
El alcoholismo es una enfermedad que consiste en padecer una fuerte necesidad de ingerir alcohol etílico, de forma que existe una dependencia física del mismo, manifestada a través de determinados síntomas de abstinencia cuando no es posible su ingesta. El alcohólico no tiene control sobre los límites de su consumo, y suele ir elevando a lo largo del tiempo su grado de tolerancia al alcohol.

El alcoholismo supone un serio riesgo para la salud que a menudo conlleva el riesgo de una muerte prematura como consecuencia de afecciones de tipo hepática como la cirrosis hepática, hemorragias internas, intoxicación alcohólica, cáncer de hígado, accidentes o suicidio. En estadios avanzados se asocia a enfermedades neurológicas graves.

En conjunto, se pierden más años de vida por culpa del alcohol de los que se “ganan” con un consumo moderado por sus efectos beneficiosos sobre el corazón y los vasos sanguíneos. En los países desarrollados, el alcohol es el tercer factor más importante en la aparición de enfermedades, superado únicamente por el tabaco y la hipertensión arterial. En los países en vías de desarrollo, con una tasa elevada de mortalidad, son más importantes otros factores como la desnutrición y el sexo sin protección.

El alcoholismo no está fijado por la cantidad ingerida en un periodo determinado, las personas afectadas por esta enfermedad pueden seguir patrones muy diferentes de comportamiento, existiendo tanto alcohólicos que consumen a diario, como alcohólicos que beben semanalmente, mensualmente, o sin una periodicidad fija ya que el proceso degenerativo tiende a acortar los plazos entre cada ingesta. El consumo excesivo y prolongado de esta sustancia, va obligando al organismo a necesitar o requerir cantidades crecientes para sentir los mismos efectos, a esto se le llama "tolerancia aumentada" y desencadena un mecanismo adaptativo del cuerpo hasta que llega a un límite en el que se invierte la supuesta resistencia y entonces "asimila menos", por eso tolerar más alcohol,  es en sí un riesgo de alcoholización.

Las defunciones por accidentes relacionados con el alcohol (choques, atropellamientos y suicidios) ocupan los primeros lugares entre las causas de muerte en muchos países.

A modo de ejemplo, la Secretaría de Salud de México reporta que el abuso del alcohol se relaciona con el 70% de las muertes por accidentes de tránsito y es la principal causa de fallecimiento entre los 15 y 30 años de edad. Se estima que 27 mil mexicanos mueren cada año por accidentes de tránsito y la mayoría se debe a que se encontraban bajo los efectos del alcohol.
En Argentina, la Asociación Civil Luchemos por la Vida calcula que el consumo de alcohol es el factor determinante en 50% de las muertes en accidentes de tránsito. En Chile, el estudio Perfil de conductores de la Región Metropolitana reveló que el 40% de las muertes por accidentes de tránsito ocurren bajo la influencia del alcohol.
Cifras mundiales:
El consumo nocivo de bebidas alcohólicas causa 2,5 millones de muertes cada año. Unos 320.000 jóvenes de entre 15 y 29 años de edad mueren por causas relacionadas con el consumo de alcohol, lo que representa un 9% de las defunciones en ese grupo etario.
Que pasa en la Argentina:

El alcohol es la primera causa de adicción en Argentina, seguido por los medicamentos, el tabaco y la marihuana.
Pese a las campañas oficiales y a los cambios en leyes para prevenir el consumo de alcohol, en la Argentina se mantiene un importante núcleo duro de bebedores compulsivos. Más de un millón de personas de entre 16 y 65 años pueden ser calificadas directamente de alcohólicas, con síntomas de necesidad de ser tratadas por esa adicción. Esto indicó el análisis que la Sedronar realizó de la encuesta nacional de consumo de sustancias psicoactivas, cuyo sondeo a 12.589 personas fue concretado en todo el país entre noviembre y diciembre de 2010.

Es sin dudas preocupante ver el creciente numero de adolescentes que consumen bebidas alcoholicas con gran influencia del entorno socioeconómico y cultural que los rodea.

En la actualidad, el consumo de alcohol se convirtió en un importante problema de salud pública a nivel nacional . Entre otros, hoy se presentan importantes cambios en la modalidad y patrón de consumo, que se manifiestan en una edad  de inicio cada vez más temprana, un aumento paulatino en la ingesta de las mujeres y, registrándose en ambos sexos un mayor consumo los fines de semana  en un período corto de tiempo.

            En nuestro medio, la bebida forma parte de la actividad social y ha provocado una pérdida en cuanto a los controles culturales que antiguamente lo regulaban. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) esto se debe a una importante desinformación acerca del tema y el impacto de la publicidad desde los medios de comunicación que promueven el consumo de bebidas alcohólicas, sumado a esto hay muy pocos programas de educación preventiva para la formación básica que debiera formar los valores y actitudes de nuestros jóvenes.

Estudios realizados por especialistas revelan que una de las razones por las cuales los jóvenes consumen alcohol es la de  formar parte de un grupo de pares, para sentirse más hombre o más mujer, o para demostrarle a los demás que están a su altura o por diversión. El mal trato a los adolescentes también  puede llevarlos  a refugiarse en el alcohol como medida de escape y una forma de olvidar  lo que le está ocurriendo.Además de charlas preventivas que entendemos en las escuelas deben darse, es importante el rol que juega la familia en la prevención, y control de esta adicción.
   Los gobiernos, las entidades educativas, las organizaciones no gubernamentales, las familias deben estar atentas y aunar esfuerzos para luchar contra este flagelo. Y sin dudas entre todos diseñar políticas de estado que apunten a prevenir esta epidemia  creciente.

viernes, 22 de marzo de 2013

La hipertensión arterial, el enemigo silencioso



La presión arterial o como también se la denomina, tensión arterial, es la presión que ejerce la sangre sobre la pared de las arterias. El registro involucra una presión máxima y una mínima. Los valores normales para adultos son inferiores a 140/90 mm hg  que, aunque polémicos para algunos, es aceptado por la mayoría de los expertos. Lo óptimo se considera 120/80 mm hg. Este fue un tema controversial que ocasionó largas discusiones entre los especialistas, a través del tiempo.

La hipertensión arterial se produce cuando la presión de la sangre se eleva en las arterias, es un fenómeno complejo determinado por muchos factores de la fisiología del organismo. Heredamos de nuestros padres una predisposición genética para ser hipertensos y luego cometemos algunos errores en el estilo de vida que precipitan la aparición de la enfermedad (por ejemplo el sobrepeso, sedentarismo, mala alimentación o tabaquismo).

A pesar de que clásicamente se relaciona  la elevación de la presión con la cefalea (dolor de cabeza) se sabe que en general el cuadro es silencioso y la única manera de saber los valores de presión es controlar la presión por alguna persona que sepa realizarlo, es decir tomar la presión.

Tenemos varias clasificaciones de la hipertensión arterial pero lo más usual es definir de acuerdo a la causa, y allí tenemos lo que se conoce como hipertensión arterial esencial, que es la forma de presentación más frecuente el 90% y donde  no se puede detectar una causa concreta, y el 5% restante la llamamos secundaria, porque se puede detectar una patología que la produce y en la mayoría de los casos son alteraciones del riñón o de sus arterias y causas hormonales.

Afortunadamente hay tratamiento farmacológico efectivo para esto, es decir como tantas cosas en medicina si bien no se sabe exactamente qué es lo que falla, tenemos remedios que son efectivos para controlar la enfermedad y  en algunos casos de hipertensión secundaria, tratando la causa, se corrige la hipertensión.

Volviendo a la hipertensión esencial podemos decir que los tratamientos pasan por lo que se conoce como medidas higiénico dietéticas, como ser bajar de peso, aumentar el grado de actividad y fundamentalmente disminuir o suprimir el consumo de sal. Esta última medida es altamente efectiva y se calcula que disminuye la presión en un 8 a 10%. La dieta hipo sódica es  difícil de lograr, fundamentalmente por razones culturales, recordemos que  el pan, los fiambres, los quesos también poseen mucha sal. En esto ayudan mucho las sales que tienen contenidos más bajos de sodio, ya que es el elemento nocivo para la hipertensión y más serio aun es que el organismo no necesita estas cargas adicionales de sal ya que los alimentos por si mismos contienen sal.

Con respecto a los fármacos tenemos cuatro grupos altamente efectivos para el  tratamiento de la hipertensión arterial: los diuréticos, los betabloqueantes, los vasodilatadores periféricos y los bloqueantes cálcicos. Hay diferentes esquemas terapéuticos y hoy día lo moderno es tratar con varias drogas a dosis bajas. El hecho es que salvo mínimas excepciones la presión debe bajar sí o sí, con el esquema que sea. Pero a pesar de estos esquemas efectivos de tratamiento, el abandono de la medicación es significativamente alto. Ello obedece a múltiples causas, muchas veces el paciente dice que dejó de tomar la medicación porque se sentía bien, (en realidad la presión en general no se siente), o porque le bajaron los valores y ello obedece al tratamiento, al suprimir los fármacos vuelve a subir, o porque “no quiere tomar tantas pastillas”. En realidad a veces dan ganas de sugerir: “Señor: haga lo que quiera, coma lo que quiera pero por lo menos ¡tome las pastillas!”

Del total de los hipertensos sólo una minoría está bien tratado y con los valores de presión normales. En Argentina, según el último informe de la Sociedad Interamericana de Hipertensión, sólo el 18% de los pacientes están bien tratados y con cifras en promedios normales de presión. Lo mismo hemos podido apreciar en nuestra ciudad (Corrientes Capital)

La hipertensión a veces es un signo, a veces un agravante y a veces única enfermedad, hoy constituye un problema sanitario de primer nivel. Se asocia a la cardiología, la nefrología, a la clínica médica a la medicina general entre otras. Siempre presente en los Congresos de estas especialidades, sigue siendo un desafío permanente, restando mucho para ganar la batalla.

Además de los fármacos hay diferentes propuestas en las comunidades para disminuir el consumo de sal. Un ejemplo que se realiza en algunos países es ofrecer en algunos restaurantes platos sin sal, o quitar el salero de la mesa. Otra iniciativa tiene que ver con la producción de pan sin sodio y otros alimentos sin sodio. Se dice que esto logra disminuir la prevalencia de hipertensión y problemas cardiovasculares.

Sin lugar a dudas  la hipertensión arterial constituye uno de los problemas sanitarios de mayor importancia actual. Tal es así que se calcula que el 28 al 30% de la población adulta del mundo está afectado.

La hipertensión necesita tratamiento permanente, cuando se diagnostica, empezar el tratamiento cambia totalmente el pronóstico. Ni hablar en la asociación con una enfermedad coronaria (infartos de corazón) o diabetes.

Es una enfermedad que tiene que ver con todos los determinantes de la salud, la biología, el ambiente, el estilo de vida y la atención sanitaria. La tarea para el control epidemiológico implica trabajo en todos los campos, control del consumo de sal, atención sanitaria enfocada a la prevención y promoción de la salud, inclusive formación en la escuela primaria y secundaria dirigida a estos temas. Todas las estrategias son necesarias para controlar este flagelo.

Una recomendación para finalizar; todas las personas deben conocer su presión, pero sobre todo aquellos mayores de 30 años y con alguno de sus padres hipertensos, por que son los que tienen mayor riesgo de contraer esta enfermedad silenciosa pero que sin tratamiento puede causar invalidez y muerte precoz.

Recordamos la epidemia del siglo XXI que son las enfermedades crónicas no transmisibles que incluyen: las enfermedades vasculares, enfermedades respiratorias crónicas, Cáncer y la diabetes. La hipertensión arterial es un agravante esencial en la evolución de las enfermedades vasculares y la diabetes. El control epidemiológico de la hipertensión debe constituir un objetivo básico en los programas para una mejor salud en el mundo y ello será incidente en la disminución en la mortalidad por enfermedades vasculares.


Autor: Eduardo Tassano Master en Gerenciamiento En Sistemas y Servicios de Salud

Agua, saneamiento y salud

Los Objetivos del Milenio han perdido su vigor inicial en Argentina y en Latinoamérica. El hecho de tener que brindar informes y datos sobre la realidad social y económica de los países ha hecho perder valor al emprendimiento, ya que los gobiernos no quieren brindar estos datos.

Entre los determinantes de la salud de una población tenemos a la biología, que es inherente a cada individuo, al estilo de vida, a los sistemas de atención sanitaria y a los elementos del medio ambiente. Entre estos últimos tenemos dos elementos básicos que son determinantes fundamentales en la salud pública mundial: el agua y el saneamiento.

El agua es un recurso natural escaso, indispensable para la vida y para la mayoría de las actividades del hombre. El agua de consumo humano será saludable y limpia cuando no contenga ningún tipo de microorganismo, parásito, o sustancia, en una cantidad o concentración que pueda suponer un riesgo para la salud.

El saneamiento ambiental básico es el conjunto de acciones técnicas y socioeconómicas de la salud pública, que tiene por objetivo alcanzar los niveles de salubridad ambiental. Comprende el manejo del agua potable, las aguas residuales, excretas, los residuos sólidos, y el comportamiento higiénico, que reducen los riesgos para la salud y previenen la contaminación del medio ambiente.

Una fuente de agua potable mejorada es una fuente que por el tipo de construcción protege apropiadamente el agua de la contaminación exterior, en particular de la materia fecal.
Un sistema de saneamiento mejorado es el que higiénicamente impide el contacto de los seres humanos con excretas humanas.

El secretario General de Las Naciones Unidas declaró: “El acceso al saneamiento está relacionado con todos los Objetivos de Desarrollo del Milenio, en particular aquéllos relacionados con el medio ambiente, la educación, la igualdad de género, la reducción de la mortalidad infantil y de la pobreza”.

Las Naciones Unidas estiman que 2.600 millones de personas carecen de acceso a saneamiento mejorado y alrededor de 1.200 millones practican la defecación al aire libre.

Aproximadamente 1,6 millones de personas, en su mayoría niños menores de 5 años, mueren cada año debido a enfermedades relacionadas con el agua y el saneamiento.

El estado del saneamiento constituye un poderoso indicador del desarrollo humano en cualquier comunidad. El acceso al saneamiento genera beneficios a muchos niveles.

Estudios realizados en varios países demuestran que la manera en que se eliminan los excrementos humanos es determinante en la supervivencia infantil; la transición de un sistema de saneamiento no mejorado a uno mejorado reduce la mortalidad infantil en una tercera parte. El saneamiento mejorado también conlleva ventajas para la salud pública, los medios de vida y la dignidad de las familias y las comunidades.

El 6 de marzo de 2012 un informe de UNICEF y la OMS comunicó: “El mundo ha cumplido con la meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de reducir a la mitad la proporción de personas sin acceso al agua potable mucho antes de la fecha límite de 2015”. Entre 1990 y 2010, más de 2.000 millones de personas obtuvieron acceso a fuentes mejoradas de agua potable. No obstante, la meta de saneamiento sigue estando muy retrasada.

Para tener una magnitud del problema sabemos que en el 2006, únicamente el 62 por ciento de la población mundial tenía acceso al saneamiento mejorado, es decir, utilizaban sistemas de saneamiento que aseguraban una higiénica separación de los excrementos y las aguas residuales del contacto humano. Un 8 por ciento compartía instalaciones mejoradas con una o más familias y otro 12 por ciento utilizaba una instalación de saneamiento no mejorada.

Los Objetivos del Milenio han perdido su vigor inicial en nuestro país y países latinoamericanos. El hecho de tener que brindar informes y datos sobre la realidad social y económica de los países ha hecho perder valor al emprendimiento (ya que los gobiernos no quieren brindar estos datos). Así que hoy es difícil cuantificar estos temas en nuestra región. No obstante ello, el trabajo se sigue desarrollando en el resto del mundo y así los principales datos y mejoras logradas en tema de agua y saneamiento está referida a países asiáticos (China e India principalmente) y países africanos de la región subsahariana. La densidad poblacional de estos países explica los números y las mejoras logradas en el mundo en general.

En Latinoamérica no olvidemos que sigue constituyendo un problema potencial importante, ya que a la habitual dificultad que se puede presentar en zonas rurales tenemos que agregar la desorganizada urbanización que se presenta en la mayoría de estos países y la dificultad concreta de modificar los índices de pobreza. Sin dudas que el tema de agua y saneamiento cobra mayor importancia en los barrios marginales de las ciudades, ya que es ahí sin dudas, donde existen los reales problemas de suministro de agua y tratamiento de las excretas.

En Argentina se puede sostener que el tema de la provisión de agua potable es aceptable. El Saneamiento presenta más dificultades y ello está fundamentalmente relacionado con el déficit habitacional que se presenta en todo el país y preponderantemente en algunas provincias del Norte.

Afortunadamente nuestra provincia posee un programa de potabilización biológica del agua para uso y consumo humano. El programa está dirigido a la población carente de servicios de agua potable y consiste en la administración de un producto biológico que en contacto con el agua destruye microorganismos potabilizando el agua en forma segura. Dicho producto es suministrado por el Ministerio de Salud Pública y realmente ha tenido gran impacto en los cuidados que el manejo del agua requiere.

No hay que bajar los brazos en los temas que hacen a la preservación del medio ambiente y la provisión de los elementos básicos para una vida más saludable.

Autor: Eduardo Tassano Master en Gerenciamiento Sistemas y en Servicios de Salud

La actividad física como una política de Estado




Desde mediados de los años 90, (1996-1997) el mundo observa con asombro la iniciativa brasilera Agita Sao Paulo que ha revolucionado todos los conceptos sobre realización de actividad física en la comunidad.
La falta de actividad física regular, también conocida como un estilo de vida sedentario, ha sido considerada uno de los problemas de salud pública más frecuentes e inquietantes en los últimos años. Es un factor de riesgo asociado con el desarrollo de las principales enfermedades no transmisibles. En varios estudios epidemiológicos se ha demostrado muy claramente que el riesgo que la inactividad física presenta en la salud es mayor que el de factores conocidos, tales como consumo de tabaco, altos niveles de colesterol, presión arterial alta y sobrepeso.

Si bien no hay datos fehacientes en las Américas, se estima que más de un 50% de la población es irregularmente activa; en otras palabras, este grupo no realiza actividad física a la frecuencia mínima recomendada.

 Se ha constatado además que la misma inactividad aumenta con la edad y que las mujeres son mucho más inactivas que los hombres. También las personas de niveles socioeconómicos más bajos son también más proclives al sedentarismo. No obstante a pesar de las diferencias regionales y socioeconómicas el problema es sin ninguna duda, mundial, y no respeta países ni niveles socioeconómicos.

En información científica de las décadas pasadas, se demuestra claramente. la relación beneficiosa que existe entre actividad física y salud. En datos epidemiológicos, se prueba que la actividad física desempeña un papel importante en la prevención, el control, el tratamiento y la rehabilitación de las principales enfermedades no transmisibles, tales como obesidad en adultos, en niños y adolescentes, hipertensión, diabetes, derrame cerebral, enfermedades cardiovasculares, infarto de miocardio, osteoporosis, fractura de cadera, y cáncer, además de la disminución de los marcadores inflamatorios para enfermedades no transmisibles y de mortalidad a partir de cualquier causa. 

 Los efectos positivos derivados de la actividad física regular pueden clasificarse de la siguiente manera: 

(1) Fisiológicos/biológicos: control y pérdida de peso y grasa corporal, conservación de masa muscular magra, control de presión arterial, mejoría de perfiles de lípidos en la sangre, control de glucosa en la sangre, aumento en la capacidad cardiovascular y respiratoria, y mantenimiento de la masa ósea o pérdida decreciente de ésta. 

(2) Psicosociales: aumento de la autoestima y autoimagen; disminución de la depresión, estrés e insomnio; disminución en el consumo de medicamentos; y mayor socialización. 

(3) Cognitivos: mejores resultados en pruebas de tiempo de reacción, de memoria y de atención, y funcionamiento cognitivo total; y riesgo reducido de enfermedad de Parkinson, demencia, demencia senil y enfermedad de Alzheimer. 

(4) De industria y de empleo: disminución en rotación de mano de obra; progreso de imagen institucional; y disminución de costos de atención médica, ausentismo laboral y estrés asociado con el trabajo. 

(5) Escolares: avance en el rendimiento académico y en las relaciones con padres y profesores; disminución en el ausentismo y disminución de riesgos de trastornos de la conducta; prevención de delincuencia juvenil, alcoholismo y consumo de estupefacientes; y aumento en el sentido de responsabilidad. 

En Brasil, en los primeros datos sobre inactividad física en la Municipalidad de Sao Paulo se demostró una prevalencia de estilos de vida sedentarios de cerca de 60% en hombres y 80% en mujeres. 

La nueva e innovadora estrategia propuesta para combatir estilos de vida sedentarios mediante la adopción del llamado Modelo Ecológico Móvil, que toma en cuenta factores individuales y medioambientales en la promoción de la actividad física, fue el arma novedosa que el municipio de Sao Paulo puso a disposición de su población, incluye a todos los estratos, organizaciones intermedias, organizaciones médicas, entidades promotoras de la salud, empresas laborales, sitios de trabajo al servicio de esta política de Estado. 

La planificación del programa llevó, más de dos años y contó con asesoramiento de entidades internacionales como la Organización Panamericana para la Salud entre otros, había que tener en cuenta que la población era de muchos millones de personas (35) y que la ciudad era tan grande que contaba con más de 600 municipios. 

El nombre del programa fue escogido luego de dos años de consideración y con la ayuda de consultores de marketing. Agita es una palabra portuguesa que significa más que sólo mover el cuerpo; también sugiere estimular la mente y buscar energía, actividad y movimiento durante el tiempo libre. De hecho, el programa insta al público al que se dirija a desarrollar una predisposición que priorice la búsqueda de estilos de vida activos. El logotipo del programa consiste en un reloj en el cual la ubicación de las manecillas sirve como un recordatorio de la necesidad de realizar 30 minutos diariamente de actividad física moderadamente intensa. El reloj fue incorporado en todos los materiales educativos y promocionales del programa. 

Desde el principio, Agita Sao Paulo buscó establecer una identidad única que lo distinguiera de otros planes para fomentar la práctica de deportes y actividad física en el país. Vio en la fórmula de formación de sociedades la posibilidad de consolidar su propia identidad y asegurar la continuidad y el éxito del programa en el tiempo. 

Las acciones del programa se dirigen principalmente hacia tres grupos de la población que se encuentra en mayor riesgo de inactividad física: escolares (niños y adolescentes), trabajadores (hombres y mujeres jóvenes económicamente activos) y adultos mayores (mayores de 60 años) y consiste en 30 minutos de actividad las cuales pueden ser caminar, correr, andar en bicicleta, nadar, elongar, dependiendo del ámbito y la infraestructura disponible, habiendo creado el municipio junto con todas las entidades involucradas, la infraestructura necesaria para la realización de actividad física en sitios y lugares adecuados. 

Esta experiencia municipal seguida como ejemplo en todo el mundo constituye un éxito mundial. Se ha mantenido en el tiempo y los niveles de organización, son dignos de las más altas empresas realizadas en el mundo. Constituye una política de Estado clara, concisa, realizable, en la cual todos los elementos de una sociedad: políticos, universitarios, gremiales, médicos, escolares, población en general, se alinearon en el simple objetivo de unirse todos para vivir mejor. Salud Brasil. 


Autor: Eduardo Tassano Master en Gerenciamiento en Sistemas y Servicios de Salud