OPINIONES – Dr. Eduardo Tassano

jueves, 3 de julio de 2014

Accidentes viales y celulares








De acuerdo con investigaciones del Concejo Internacional de Seguridad Contra Accidentes, el 25% de los incidentes de tránsito en el mundo se deben al uso de teléfonos mientras se conduce.

DESTACADO:

La probabilidad de tener accidentes aumenta de cuatro a cinco veces si el conductor utiliza algún tipo de teléfono y adicionalmente se reduce en un 10% el tiempo de reacción para el frenado.


La salud pública en el mundo enfrenta un desafío tremendo que son los accidentes de tránsito. Por el momento el daño en enfermedad y mortalidad son impactantes. Eso llevó a considerar y estudiar los factores que contribuyen a provocar o desencadenar estos accidentes.

En ese sentido el nivel de alcoholemia en los conductores, la falta de respeto a los límites de velocidad y a las indicaciones y carteles del tránsito, el no uso de los cinturones de seguridad son los principales desencadenantes de los accidentes. 
Al día de hoy un nuevo actor ha entrado en escena: el uso del teléfono celular.

El New England Journal of Medicine (una de las revistas médicas más importantes del mundo) ha publicado trabajos en los que se demuestra que la probabilidad de tener accidentes aumenta de 4 a 5 veces en los que hacen uso del teléfono y adicionalmente se reduce en un 10% el tiempo de reacción para el frenado.
El uso del celular por un conductor constituye una imprudente conducta. El mal uso incluye hablar o enviar mensajes de texto, leer mensajes de correo, WhatsApp, etc.

Cuando se conduce un vehículo se ponen en juego los sentidos fundamentales, y el 93 por ciento de la atención está concentrada en la visión y el otro 7 por ciento en los oídos, por lo que hablar por celular resta capacidad de percepción y reacción.

Los accidentes son causados por la falta de atención y concentración. Los conductores tienen una fracción de segundo para poder maniobrar o reaccionar ante los obstáculos que se le presentan al conducir y ese segundo implica espacio de rodamiento del vehículo. La utilización de celulares genera la extensión de ese segundo de reacción y del espacio necesario para frenar, por lo que suceden los accidentes.

El nivel de “atención” de las personas tiene la particularidad de concentrarse en una sola dirección. Cuando se cambia el foco de atención (de conducir normalmente a hablar por celular), se produce una “mezcla” de información, lo cual se traduce en “confusión” y “error”.

Cuando además se debe prestar atención a “algo” más, como un peatón que se atraviesa sorpresivamente, la gran cantidad de información que procesa la mente provoca un bloqueo, debido a la saturación. Lo mismo ocurre cuando se pretende abrir en una computadora distintos programas al mismo tiempo.

La utilización de los auriculares y manos libres genera que los sentidos no estén enfocados sólo en el manejo y se transporte psicológicamente a la comunicación, pudiendo desencadenar en un siniestro.
La utilización de celulares no sólo se da en los automóviles, también se registra en los motociclistas. La imprudencia y la negligencia de muchos motociclistas se observa en el uso de celulares mientras conducen o la implementación de auriculares. Inclusive, se puso de moda la instalación de parlantes en los vehículos, lo cual resta atención.

Cada día es más alarmante el aumento significativo que ha experimentado esta moderna causa de accidente en países de Europa, Asia y Norte y Sudamérica. Por ejemplo, en Buenos Aires se ha duplicado el número de accidentes, en Perú el uso del equipo fue responsable del 25% de los accidentes y en el estado de Oklahoma (EE.UU.) recientes estudios han determinado que el 65% de los accidentes de tránsito que allí se producen se deben al uso de los teléfonos móviles.

Este hecho ha sido comprobado en varios estudios en los que se ha empleado control de casuística y técnicas de regresión logística. Los estudios indican que el uso de un teléfono celular en el tráfico afecta de forma diferente a conductores de vehículos livianos en las ciudades, que a personas que manejan en carreteras de alta velocidad o conductores de camiones pesados o vehículos de trabajo.

El otro aspecto es el uso del sistema "manos libres" y se encontró que, aunque en menor grado, también este aparato incrementa la frecuencia de accidentes. También las encuestas se dirigieron hacia el hecho de realizar llamadas o solamente contestarlas y en ambos casos la posibilidad de un accidente de tránsito fue mayor.

En un estudio realizado en Inglaterra se demuestra que el momento más peligroso para la asociación entre la llamada telefónica y el accidente es cuando ésta se inicia, bien sea que el conductor llame o sea llamado.
También estudiaron la posibilidad de que un teléfono celular en el auto, en manos de otra persona diferente del conductor, afectara la capacidad de concentración y se encontró, aunque las muestras son pequeñas y las conclusiones no muy confiables, que esta circunstancia incrementa las posibilidades de accidente, aunque menos que cuando el chofer es quien utiliza el aparato.

Según las normativas de tránsito vehicular, el conductor siempre debe tener las dos manos sobre el volante, excepto cuando debe realizar los cambios, el cual es un movimiento mecánico. Toda condición externa que haga que retire las manos del volante o se distraiga son consideradas conductas indebidas a la hora de manejar.

Los otros usos distractivos son: tomar mate, escuchar música, interactuar con los acompañantes, fumar o cambiar el dial de la radio.

Tal como se ha indicado al comienzo de esta nota, la tecnología y la conducción pueden avanzar en armonía. En este sentido, a modo de conclusión repasamos algunos consejos para los conductores usuarios de teléfonos celulares:

- Detenerse en un lugar seguro y entonces realizar la llamada.

- Evitar de plano el envío de mensajes de texto cuando se conduce.

- Si se recibe una llamada, a través del manos libres solicitar una posterior, calculando el momento en que ya no estarás al volante. 

 -Derivar la llamada a un acompañante.


El primer antecedente de legislación data del año 2001, convirtiéndose el Estado de Nueva York en el primero en prohibir el uso de telefonía celular mientras se conduce, a menos que sea un manos libres y si bien le sucedieron otros antecedentes, poco se sabe sobre la eficacia de estas leyes que resultan difíciles de controlar.

El tema es actitudinal y forma parte de la conciencia de cada conductor. No olvides: “Eres el piloto de tu vida”. 

Dr. Eduardo Tassano
Máster en gerenciamento en
Servicios y sistemas de salud
Especial para época

jueves, 26 de junio de 2014

Día Internacional de la lucha contra el uso indebido y el tráfico ilícito de drogas







Las adicciones cancelan la dignidad y la libertad de los seres humanos, destruyen vidas, desintegran familias, violentan comunidades y debilitan naciones.

Según el Informe Mundial de las drogas 2012, se calcula que unos 230 millones de personas, es decir, el 5 por ciento de la población adulta mundial (de 15 a 64 años), consumió una droga ilícita en ese último año.


En 1987, la Asamblea General de la ONU estableció el día 26 de junio de cada año como el Día Internacional de la lucha contra el uso indebido y el tráfico ilícito de drogas, para dar una muestra de su determinación en fortalecer las actividades necesarias para alcanzar el objetivo de una sociedad internacional libre del abuso de drogas.

El 23 de febrero de 1990, durante el período extraordinario de sesiones dedicado al uso indebido de drogas, la Asamblea aprobó El Programa Mundial de Acción contra las Drogas Ilícitas y declaró que se observaría el Día Internacional como parte de las acciones para conseguir que el público tuviera mayor conciencia de la lucha contra el uso indebido y promover la adopción de medidas preventivas.

Según el Informe Mundial de las drogas 2012, se calcula que unos 230 millones de personas, es decir, el 5 por ciento de la población adulta mundial (de 15 a 64 años), consumió una droga ilícita en ese último año.

La drogadicción es una enfermedad que consiste en la dependencia de sustancias que afectan el sistema nervioso central y las funciones cerebrales, produciendo alteraciones en el comportamiento, la percepción, el juicio y las emociones. Los efectos de las drogas son diversos, dependiendo del tipo de droga y la cantidad o frecuencia con la que se consume. Pueden producir alucinaciones, intensificar o entorpecer los sentidos, provocar sensaciones de euforia o desesperación. Algunas drogas pueden incluso llevar a la locura o la muerte.

Lo grave es cuando se produce la dependencia, ésta puede ser física o psíquica. La ausencia de droga produce el síndrome de abstinencia, o la necesidad imperiosa de tener la droga.
Los adolescentes y los adultos jóvenes son especialmente vulnerables al consumo de drogas.

 La prevalencia de consumo de drogas entre los jóvenes duplica con creces la de la población general. La presión del grupo social para experimentar con drogas puede ser intensa, y con frecuencia la autoestima de los jóvenes es baja. Además, quienes consumen drogas suelen estar mal informados o no son suficientemente conscientes de los riesgos que ello conlleva para la salud.

La lucha contra la droga se enfrenta a un nuevo problema: la aparición de nuevas drogas psicoactivas. Hay que explicar a los jóvenes los efectos nocivos de las nuevas sustancias psicoactivas. En venta libre, incluso por Internet, estas sustancias, que no han sido probadas en seres humanos, pueden ser mucho más peligrosas que las drogas tradicionales.

Comercializadas como “euforizantes legales”, “productos químicos de investigación”, “comida vegetal” y “sales de baño”, las nuevas sustancias psicoactivas están proliferando a un ritmo sin precedentes.

El uso de estos términos da una apariencia de legalidad y hace pensar a los jóvenes que no corren riesgos.

El gran número de sustancias psicoactivas que aparecen, casi semanalmente, a lo que se añaden la falta de comprensión de los efectos adversos y el potencial adictivo de estas sustancias no controladas, suponen un importante reto a la salud pública. A menudo, la diferencia entre una dosis “segura” y una dosis tóxica es muy pequeña y las sustancias psicoactivas se han asociado a muertes, delirio y comportamientos violentos. La mezcla de estas sustancias, que a veces se compran sin saber, ha tenido efectos impredecibles y a veces desastrosos.

Hace años ya que la cultura impuesta asiste al creciente consumo de sustancias legales e ilegales. La promoción de la oferta ha sido en estos tiempos, a nuestro pesar, más exitoso que la promoción de salud. Las estrategias preventivas, pese a los esfuerzos de distintos organismos, resultan escasas frente a la insistencia al consumo donde asocian sus objetivos los narcotraficantes tanto como las corporaciones, que legitimadas jurídicamente, se despreocupan del daño que produce el consumo de sus productos, tales como  alcohol, tabaco o los fármacos automedicados, alentados por la arrasadora producción de estímulo al consumo, núcleo de la publicidad y esencia comercial de las empresas de comunicación.

Buscan consumidores y también coinciden en buscarlos cada vez más jóvenes. La cultura actual les favorece sus objetivos, ya que allí donde el malestar habita, se promueven sueños de erradicar sufrimientos a través de químicos u otros objetos portadores de ilusión de bienestar o felicidad efímera.

En este costado del malestar extendido de la comunidad, debemos redoblar los esfuerzos para promover salud y generar posturas críticas al modelo consumista.

Las adicciones cancelan la dignidad y la libertad de los seres humanos, destruyen vidas, desintegran familias, violentan comunidades y debilitan naciones.

El consumo de drogas perjudica a las personas, las familias y a la sociedad en su conjunto. Las drogas controlan el cuerpo y la mente de quienes las consumen, los cultivos de las plantas que las producen y los cárteles de traficantes controlan a los agricultores, y el narcotráfico y la delincuencia controlan a las comunidades.

Para llevar un estilo de vida saludable hay que tomar decisiones que respeten el cuerpo y la mente. Y para tomar esas decisiones, los jóvenes necesitan orientación de personas que sean sus modelos y conocer la dura realidad del consumo de drogas. La campaña internacional ofrece a los jóvenes y demás personas instrumentos que les informen de los riesgos para la salud que supone tal consumo.

Esta lucha es un trabajo colectivo en el que están implicados no sólo las autoridades, sino también padres, maestros, personal de salud, trabajadores sociales, jueces y medios de comunicación.
En nuestro medio son incesantes los esfuerzos que realizan las autoridades sanitarias, organizaciones no gubernamentales y hasta es común que las comunidades religiosas se concentren en especial en la lucha contra las adicciones.

 En las iglesias católicas o cristianas y de cualquier tipo es común  generar grupos de trabajo y tratamiento para jóvenes que están sufriendo adicciones. Podemos afirmar que hay gran conciencia que el problema puede horadar realmente las bases de la sociedad. No obstante todo esto no parece suficiente.

Hoy monseñor Stanovnik, a las 20 en la iglesia Catedral, celebrará una misa con motivo de la conmemoración de este día. Esto es símbolo del lugar que ocupa este tema en la sociedad y momento actual.

Eduardo Tassano
Máster en Gerenciamiento en
servicios y sistemas de salud
Especial para época



jueves, 19 de junio de 2014

Salud y exclusión social



El mundo enfrenta un problema de creciente importancia que afecta directamente las bases de la salud pública: la exclusión.

Destacado:

Algunos sostienen que la exclusión social es causa de la pobreza, para otros es parte de la exclusión social.


La salud es el resultado de complejas interacciones entre procesos biológicos, ecológicos, culturales, sociales y económicos que se dan en la sociedad en un lugar y momento determinado; es el resultado de las interrelaciones que el hombre establece con el ambiente natural y social en el que vive.

 No es sólo producto de condicionantes genéticas y biológicas sino, también, resultado de las relaciones sociales predominantes. Por lo tanto, la salud está marcada por la estructura y dinámica de la sociedad, por el grado de desarrollo de sus fuerzas productivas y de trabajo, de sus relaciones sociales, por el modelo económico y la forma en que éste se inserta y se articula con el sistema económico nacional e internacional.

En todo el mundo, las personas socialmente desfavorecidas tienen menos acceso a los recursos sanitarios básicos y al sistema de salud en su conjunto. Es así como enferman y mueren con mayor frecuencia que aquellas que pertenecen a grupos que ocupan posiciones sociales más privilegiadas. Esto se hace más crítico en algunos de los grupos más vulnerables. Estas inequidades han aumentado a pesar de que nunca antes han existido en el mundo la riqueza, los conocimientos y la sensibilidad e interés por los temas que atañen a la salud como en la actualidad.

La mayor parte de los problemas de salud se pueden atribuir a las condiciones socio - económicas de las personas. Sin embargo, en las políticas de salud han predominado las soluciones centradas en el tratamiento de las enfermedades, sin incorporar adecuadamente intervenciones sobre las "causas de las causas", tales como, por ejemplo, las acciones sobre el entorno social. 

En consecuencia, los problemas sanitarios se han mantenido, las inequidades en salud y atención sanitaria han aumentado, y los resultados obtenidos con intervenciones en salud centradas en lo curativo han sido insuficientes y no permitirán alcanzar las metas de salud de los Objetivos para el Milenio.

Paradójicamente, existe suficiente evidencia, particularmente proveniente de países desarrollados, de acciones posibles para disminuir dichas inequidades, principalmente través de la implementación de políticas e intervenciones de salud que actúen sobre los determinantes sociales.

Qué es la exclusión: es un proceso mediante el cual los individuos o los grupos son total o parcialmente excluidos de una participación plena en la sociedad en la que viven (Fundación Europea, 1995). También podríamos decir que la exclusión son los obstáculos que encuentran determinadas personas para participar plenamente en la vida social, viéndose privadas de una o varias opciones consideradas fundamentales para el desarrollo humano.
El concepto de exclusión social es multidimensional, y sus dimensiones pertenecen a tres áreas de gran importancia como son: los recursos, las relaciones sociales y los derechos legales.

La exclusión sin duda está enmarcada por diferentes tipos de privaciones, así tenemos: 

a) Privación económica: que puede ser por desempleo, o ingresos insuficientes o directamente falta de acceso a los recursos. 
b) Privaciones de tipo social: sea por marginación, falta de participación en las actividades sociales y políticas, o ruptura de los lazos sociales y familiares por falta de mecanismos de solidaridad comunitaria. 
c) Privaciones políticas: por carencia de participación o carencia de poder.

Hay una relación evidente entre pobreza y exclusión social. La pobreza es el no poder tener acceso a los recursos necesarios para ser capaz de realizar unas actividades mínimas relacionadas con la supervivencia, salud, reproducción, relaciones sociales, conocimientos y participación social.

Algunos sostienen que la exclusión social es causa de la pobreza, para otros es parte de la exclusión social.
Las sociedades desiguales son generadoras de empobrecimiento y exclusión social. Estas son las sociedades que tienen los peores índices de salud. Es evidente que esta situación varía con las estructuras económicas y políticas de cada país. También sin dudas está relacionada con la situación geográfica, o diferentes tipos de discriminación como sea género, o etnia.

Los mecanismos de exclusión al mantenerse hacen que sea más difícil su erradicación. Estos mecanismos son entre otros: el desempleo, deterioro de las estructuras familiares, tendencia a la fragmentación social, evolución de los fenómenos migratorios.

La pobreza es el mayor determinante individual de mala salud, y se relaciona con elevadas tasas de consumo de sustancias nocivas para la salud (alcohol, tabaco, drogas, etc.)

Teniendo en cuenta que la OMS define la salud como el bienestar físico, psíquico y social, la protección de la salud significa la educación y la promoción de la salud, la prevención de enfermedades, la curación de todas las formas de pérdida de salud y la reinserción social de las personas, individual y colectivamente.

En las sociedades modernas existen grupos de riesgo que las hacen más proclives a tener menos salud. 

En primer lugar tenemos las personas con discapacidad síquica, tener en cuenta que en general los sistemas de atención sanitaria sólo atienden el proceso agudo, hay dificultades para seguir el tratamiento si viven solos. En segundo lugar tenemos las personas “sin techo”, que son las que tienen escaso recursos económicos, sin hogar, sin apoyos sociales, con problemas de adicciones y marginación.

 En tercer lugar tenemos los inmigrantes que en general son un grupo muy vulnerable desde todo punto de vista.  Uno de los problemas es que no tienen posibilidades de participar en el proceso de planificación de las acciones para la mejora de la salud de su sector. El cuarto grupo está integrado por personas de la tercera edad, sea por estar solos o por incapacidades, o por cualquier carencia. El quinto grupo de riesgo lo constituyen los desempleados de larga duración.

Otros grupos sociales que son vulnerables de padecer exclusión social relacionados con la salud son los drogodependientes, los enfermos de SIDA, los alcohólicos, los ex - presidiarios, etc.
Los profesionales que ejercen en el ámbito de la salud deben tener siempre presente todos los aspectos que hacen a la situación del paciente. El concepto es ver las cosas desde un lugar más amplio que el del simple método biologicista de diagnóstico, sino con la inclusión en esa visión de todos los aspectos socio-económicos que condicionan al hombre y le impiden vivir sus vidas con dignidad y posibilidades igualitarias para todos.

La salud pública moderna exige un enfoque multidimensional, donde las acciones de los gobiernos, las políticas de Estado que estén enfocados a lo social y comunitario tendrán más resultado que enfocar la salud desde el tratamiento de las enfermedades.


Eduardo Tassano
Máster en gerenciamiento en
Sistemas y servicios de salud
Especial para época

jueves, 5 de junio de 2014

El ambiente es salud.







5 de Junio: Día mundial del Medio Ambiente: el 23% de las causas de enfermedad y muertes se deben a factores ambientales.

El día del Medio Ambiente es un vínculo por el medio del cual la Organización de la Naciones Unidas (ONU) sensibiliza a la población mundial en relación con temas ambientales, intensificando la atención y la acción política.

Los bosques, sabanas y ríos y demás ambientes naturales albergan una inmensa diversidad de recursos que han servido a varias generaciones para la obtención de alimentos, medicina, vestido, energía y vivienda.

La mayoría de los productos farmacéuticos comercializados son de origen silvestre. Asimismo, dependemos de gran medida de la naturaleza para alimentarnos.

La mayoría de la industria del vestido  proviene de la naturaleza. El lino, por ejemplo se obtiene de la planta herbácea que lleva el mismo nombre. De igual importancia figura el algodón, la lana y la seda. La naturaleza es asimismo una fuente extraordinaria de energía. El viento y el agua, por su parte, son capaces de generar la electricidad necesaria para cubrir varias ciudades y soportar sus procesos de desarrollo. De igual importancia ha sido el consumo de la leña.

La vida silvestre es también inmensamente valiosa como fuente de material genético. En este ambiente es donde se generan nuevos genes que darán a sus capas mayor resistencia antes los cambios climáticos y las plagas, o les permitirán sastifacer nuevas demanda del mercado.

Situación Mundial

Más de 20 millones de hectáreas de bosques se pierden en el mundo anualmente, ello sin incluir las grandes extensiones que son degradadas por prácticas forestales destructivas, sobreaprovechamiento forestal, contaminación, sequías y minerías, entre otros.

El planeta ha perdido alrededor del 33% de sus ecosistemas naturales en los últimos 30 años, al tiempo que la demanda sobre la tierra se ha incrementado en mas de un 50 % durante el mismo periodo de tiempo, principalmente debido al aumento en los patrones de consumo sobre los recursos renovables y la contaminación.

El nivel de degradación excede la capacidad de regeneración que posee la biosfera de nuestro planeta, con lo cual estaríamos encaminándonos a una inminente debacle ambiental. De continuar tales amenazas, nuestro planeta perdería alrededor del 75% de sus ecosistemas para el año 2050.

Cada segundo, media hectárea de bosque es destruida, las emisiones globales  de dióxido de carbono son el doble que el año 1950 y todavía más de 4 mil millones de habitantes carecen de agua. A todo ello debemos el efecto que ha tenido el acelerado crecimiento poblacional, que alcanza en el presente año a mas de 6 mil millones de personas que demandan espacio, comida y energía, con la correspondiente generación de residuos de todo tipo, incluyendo algunos altamente contaminantes.

Cada año desaparece miles de especies y con ellas nuevas posibilidades de cultivos agrícolas, productos industriales o medicina. Con la pérdida de diversidad, aumenta la uniformidad, la dependencia de unas pocas variedades de plantas para alimentarnos, y sobre todo crece la vulnerabilidad antes las pestes y las enfermedades.

La biodiversidad se pierde debido al deterioro y fragmentación del hábitat, a la introducción de especies, la explotación excesiva de plantas, animales y peces, la contaminación, el cambio climático, la agricultura, repoblación forestales con monocultivos de rápido crecimiento.

La pérdida y degradación del hábitat afecta al 89 % de todas las aves amenazadas, el 83% de los mamíferos y el 91 % de las plantas que han sido evaluadas. Se estima que el 23,9 % de los sistemas biográficos de la tierra han sido completamente transformados por el hombre, el 24% parcialmente y solo quedan bien conservados el 51; 9%  cifra que se reduce a solo el 27% si se exceptúan las superficies estériles.

Las zonas mas transformadas, sin apenas restos de la vegetación original y con grandes perdidas de biodiversidad biológica son Europa; el Este de EE. UU. , China y el sureste asiático, America del Sur con el 62; 5 % y Oceanía con el 62; 3%, son las dos regiones mejor conservadas y menos transformadas.

En cuanto a las costas, mares y océanos, el Fondo Mundial para la Naturaleza y la Unión Mundial para la Conservación , han destacado la necesidad de medidas urgentes para proteger de la sobreexplotación de las aguas profundas y las criaturas que viven en ellas, debido a la exploración pesquera y petrolífera no acogida a normas.

El aumento en los niveles de exploración pesquera y petrolífera también esta dañando la frágil biodiversidad de muchas zonas marinas. Al estar abierta al acceso no regulado, alta mar se ha vuelto cada vez más susceptible a la sobreexplotación. Por otro lado, los sistemas de vigilancia y control de muchas zonas costeras en todo el mundo, han derivado en creciente niveles  de degradación ambiental, que hacen poco viable el retorno de sus condiciones ambientales originales.

La tercera parte de los ríos del mundo que permanecen relativamente intactos serán destruidos por la expansión de las represas. A las consecuencias indeseables del desarrollo demográficos, de la igualdad de la distribución de la renta y del consumo insostenible de recursos,  hay que añadir las causadas por la nueva biotecnologías y el desarrollo de la ingeniería genética, el reducido espectro de productos agrícolas, forestales y pesqueros comercializados, y las políticas económicas que no atribuyen su debido valor a los recursos.

El 90% de nuestra alimentación procede de 15 especies de plantas y 8 especies animales. El arroz de acuerdo con la Organización Internacional para la Agricultura y la Alimentación, (FAO)  aporta el 26%  de las calorías, el trigo 23% y el maíz el 7%.

Las políticas deben apuntar:

Promover el desarrollo de una ciudadanía ambiental responsable poniendo énfasis en jóvenes y niños.
Buscar gestiones gubernamentales responsables con orientación ambiental.
Buscar un cuerpo empresarial comprometido con el desarrollo sustentable.
Impulsar la reforestación en zonas rurales y urbanas.
Crear legislación que proteja el ambiente y favorezca el desarrollo sustentable.
Sin dudas que el ambiente y la población humana esta amenazados, ¿Seremos tan responsables como para tomar las decisiones adecuadas y conservar nuestro hogar?

Dr. Eduardo Tassano
Master en Gerenciamiento en  Servicios y Sistemas de Salud
Especial para Época.
                                     

jueves, 29 de mayo de 2014

La alimentación inadecuada y la epidemia del sobrepeso y obesidad.





El 65 % de la población mundial viven en países donde el sobrepeso y la obesidad se cobran más vida de personas que la desnutrición.

Esta claro que en este momento el estilo de vida influye decisivamente en lo que es la salud publica. La alimentación inadecuada, la falta de actividad física y las adicciones son los nuevos actores que condicionan”las epidemias” que asolan nuestros tiempos actuales.

Estamos asistiendo a un crecimiento desmesurado en la incidencia de las enfermedades crónicas que tienen que ver con los factores antedichos. Las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, las enfermedades pulmonares crónicas, y la diabetes presentan números alarmantes, los cuales, nos obligan a plantearnos políticas de estado que puedan mitigar estas epidemias.

Varias de estas enfermedades se potencian a expensas de una alimentación inadecuada. La alimentación actual es responsable principal de la epidemia de sobrepeso y obesidad.

Recientemente en otra nota destacábamos que los alimentos actuales, ultraporcesados son híper calóricos, adictivos y además muy baratos lo cual facilita su consumo. Para facilitar su almacenaje y duración, se desecan, lo que hacen que tengan un mayor volumen, facilitando su transporte pero aumentando los hidratos de carbono y grasas, y por lo tanto con más calorías.

El organismo humano tiene un sistema de saciedad, que funciona por volumen y no por calorías,  de esa manera se consume el mismo volumen que en otras épocas pero consumiendo muchas mas calorías y esto termina siendo una alimentación híper calórica.

Debemos tener en cuenta que los alimentos ultra procesados ponen el énfasis en azucares, sal y grasas porque condimentan con un sabor intenso, a  menudo además facilitado por ingredientes artificiales que permiten pasar por alto los mecanismos de saciedad endógenos y producen conductas similares a la adicción.

La industria alimentaria actual prepara este tipo de alimentos que ya están incorporados a la mente y gusto de las personas, y que por su sabor y precio los hace de uso masivo. Esto es el elemento más importante para explicar esta epidemia de sobrepeso y obesidad.

Desde 1980, la obesidad se ha mas que duplicado en el mundo. Según cifras de 2008, 1.400 millones de adultos (mayores de 20 años) tenían sobrepeso. Dentro de este grupo, más de 200 millones de hombres y cerca de 300 millones de mujeres eran obesos.

En 2010, alrededor de 40 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso. La obesidad infantil es uno de los retos de salud pública mas graves a nivel mundial en el siglo XXI. Más del 75% de los niños afectados vive en países bajos y medianos ingresos.

Lo interesante es que la obesidad puede prevenirse.

El sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud.

¿Qué causa el sobrepeso y la obesidad?

La causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es un desequilibrio energético entre calorías consumidas y gastadas. En el mundo, se ha producido un aumento en la ingesta de alimentos híper calóricos que son ricos en grasa, sal y azucares pero pobres en vitaminas, minerales y otros micronutrientes, y un descenso en la actividad física como resultado de la naturaleza cada vez mas sedentaria de muchas formas de trabajo, de los nuevos modos de desplazamiento y de una creciente urbanización.

A menudo los cambios en los hábitos de alimentación y actividad física son consecuencias de los cambios ambientales y sociales asociados al desarrollo y la falta de políticas de apoyo en sectores como la salud, agricultura, transporte, planeamiento urbano, medio ambiente, procesamiento, distribución y comercialización de alimentos y educación.

El sobrepeso y la obesidad se pueden reducir y para ello hay medidas individuales y de tipo social.

“Así como el mundo se unió para regular los riesgos del tabaco, seria importante considerar las dietas inadecuadas igual de dañinas y buscar legislación y medidas adecuadas para mitigar el tema de las dietas inadecuadas y alimentos no saludables”. En estos días se esta esperando un comunicado, de Consumers International, una federación internacional de consumidores que trabaja en 120 países, sobre una propuesta de convención global de lucha contra la obesidad en el marco de la Asamblea Mundial de la Salud, en Ginebra, (Suiza).

La idea, el concepto es que la comunidad internacional esta prestando “una insuficiente atención al empeoramiento de la epidemia de la obesidad y las dietas pocas saludables”.

Hace mas de 10 años que la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzo su estrategia Mundial sobre regimenes alimentario, actividad física y salud. Sin embargo, la obesidad sigue avanzando al igual que la diabetes, las enfermedades cardiacas y otras complicadas de salud.

En 2012 el Dr. Olivier De Schustter que esta al frente del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, propuso cinco acciones para afrontar los problemas de la obesidad y las dietas pocas saludables, ellos son:

1-Gravar productos no saludables.
2-Regular los alimentos ricos en grasas saturadas, sal y azucares.
3-Tomar medidas fuertes contra la publicidad de comida basura
4-Revisar los equivocados subsidios agrícolas que hacen ciertos ingredientes mas baratos que los demás.
5-Apoyar la producción local para que los consumidores tengan acceso a alimentos sanos, frescos y nutritivos.

De Schustter aseguro “que los intentos de promover una alimentación sana solo funcionaran si se arreglan los sistemas alimentarios que los sustentan”, agrego al tiempo que señalo que los gobiernos se han centrado en el aumento de la disponibilidad de calorías, pero a menudo han sido indiferentes a que tipo de calorías, a que precio, cuales se ponen a disposición y la forma en que se comercializan.

Con respecto a esto puntos podemos decir:

- A la industria alimentaria le corresponde un papel importantísimo en el suministro de alimentos saludables y asequibles. Sus iniciativas de reducción de las cantidades de sal, azúcar y grasas añadidas a los alimentos industriales y de revisión de muchas actuales prácticas de comercialización podrían acelerar las mejoras de la salud en todo el mundo.

-Política alimentaria y agrícola hay que proporcionar incentivos y ayuda a la producción y comercialización de alimentos mas sanos, incluyendo tecnológica para:
-Producción de frutas, hortalizas, legumbres y otros productos agrícolas sanos.
-Innovación tecnológica para producir alimentos sanos
-Mejoras de la cadena de distribución y la exportación de dichos productos

Entre las alternativas disponibles para fomentar este proceso cabe citar la ayuda estatal a los programas de cantinas escolares y otros programas de restauración pública y de ayuda alimentaria, así como la concentración de contratos cultivadores locales para asegurarles un mercado local.

-Políticas de precios y subvenciones varios países utilizan sistemas complejos de subvención para promover la producción de distintos alimentos para aumentar o disminuir el consumo de alimentos; y algunos utilizan fondos públicos y subvenciones para promover el acceso de las comunidades pobres a instalaciones deportivas y recreativas.

Cada país puede pensar en estudiar si, globalmente, esas medidas financieras redundan en una mejor alimentación de la población. La participación en dicho examen del Ministerio de Finanzas y la preparación de análisis económicos de la repercusión de las enfermedades  crónicas en las finanzas nacionales pueden ser decisivas para implementar políticas fiscales favorables a largo plazo.

Indudablemente que muchas acciones beneficiosas para la salud pública en los próximos años pasaran por enfocar los temas desde este punto de vista más multidisciplinario, en lo cual las leyes serán básicas para promover los cambios.

Dr. Eduardo Tassano
Master en Gerenciamiento en  Servicios y Sistemas de Salud
Especial para Época.

viernes, 23 de mayo de 2014

Hipertensión secundaria.










La presión arterial es una medición de la fuerza ejercida contra las paredes de las arterias a medida que el corazón bombea sangre a través del cuerpo. Hipertensión es un termino empleado para describir la presión alta.

Las lecturas de la presión arterial generalmente se dan como dos números. Por ejemplo, 120 sobre 80 (escrito como 120/80 mmHG). El numero superior se denomina presión arterial sistólica y el numero inferior, presión arterial diastolita. La mayoría de las veces se considera que estamos en presencia de:

-Presión arterial normal: cuando es una presión arterial menor de 120/80 mmHG.
-Presión arterial alta: (hipertensión) cuando es una presión arterial de 140/90 mmHG o mayor.
-Prehipertensión: si los valores de su presión arterial están entre 120/80 y 140/90, es decir por encima de 120/80, pero por debajo de 140/90, esto se denomina prehipertensión.

Si tomamos todos los casos de hipertensión arterial podemos dividir en lo que se conoce como hipertensión primaria o esencial e hipertensión secundaria. Los casos de hipertensión primaria constituyen el 90 % de los mismos. El 10 % restante lo constituye lo que se conoce como hipertensión secundaria.

La hipertensión secundaria (HS) se define como el aumento de la presión arterial (PA) sistemática por una causa identificable. En muchos casos esta identificación lleva el tratamiento y la solución del problema.

Siempre al referirnos a la hipertensión arterial en general nos estamos refiriendo a la hipertensión primaria o esencial. La hipertensión primaria es un incidente en la población general ya que por lo menos un tercio de ella la padece considerando en mundo en general. Es la que se considera un factor de riesgo cardiovascular, la que agrava los casos de diabetes y constituyen un problema de primer orden mundial como causa de las enfermedades crónicas no transmisibles, epidemia constituida del siglo XXI, y favorece a las enfermedades cardiovasculares que son la  primera causa de enfermedad y muerte en el mundo.

Un  tercio de la población mundial es hipertensa. La hipertensión secundaria puede curarse si es tratada a tiempo.

En general cuando un paciente concurre al consultorio, se tiene tres objetivos.

-Primer objetivo: Confirmar el diagnostico de presión arterial.

-Segundo objetivo: en el estudio del paciente hipertenso es establecer el riesgo cardiovascular global, imprescindible para establecer un pronóstico y una estrategia terapéutica.

-Tercer y último objetivo: debe ser,  al menos sospechar alguna causa secundaria de hipertensión arterial (HTA).

Por otra parte, mientras que la mayoría de los pacientes jóvenes de 40 años con HS, responde al tratamiento especifico, el 35% de los pacientes de edad avanzada, aun con tratamiento especifico, no logra alcanzar las cifras del PA deseadas. Esto indica que la detección y el tratamiento precoz de las formas secundarias son importantes para minimizar los cambios reversibles de la vasculatura sistémica. Por otra parte, la prevalencia de la hipertensión primaria sobre la HS aumenta con la edad.

Hipertensión arterial secundaria, causas más frecuentes.

En los niños y adolescentes, las causas más comunes de hipertensión son la enfermedad renal parenquimatosa o vascular y la coartación de aorta (malformación congénita).

En los adultos, las causas mas comunes identificadas en los primeros estudios fueron las enfermedades renales. En la actualidad, se considera que la apnea obstructiva del sueño es una causa muy común de hipertensión secundaria. De las causas endocrinas asociadas a esta hipertensión, el aldostenorismo primario es lo más común, seguida por la enfermedad tiroidea (hipertiroidismo/hipotiroidismo) y finalmente, el feocromocitoma, producido tumores de las glándulas suprarrenales.

En la evaluación diagnostica hay que excluir la seudohipertensión y la seudorresistencia.

Seudohipertensión: es decir “falsa hipertensión” en el caso de personas ancianas con arterias rígidas o calcificadas existen problemas por registrarse la presión con el manguito, donde hay que hacer excesiva fuerza y se modifican los valores.


Seudorresistencia: es cuando la hipertensión persiste a pesar del tratamiento. Puede ser por medición inadecuada de la presión arterial, o porque no se realiza la medición de todas las condiciones requeridas, o que el tamaño del manguito para tomar la presión sea inadecuado para el brazo del paciente.

Existen pacientes que al concurrir al consultorio se le detecta hipertensión, estando gran parte del día con valores normales. Esto se conoce como hipertensión de guardapolvo blanco: la hipertensión de guardapolvo blanco es una causa frecuente de seudohipertensión con 20-30 % de prevalencia.

La otra situación frecuente es el control terapéutico deficiente, casi el 40% de los pacientes con diagnostico de hipertensión no cumplen bien con el tratamiento. Esto sin ninguna dudas es lo mas usual y es donde hay que ajustar permanentemente con el paciente para lograr un mejor tratamiento.

Relación entre hipertensión secundaria y fármacos

Varios fármacos se asocian con resistencia al tratamiento de la hipertensión secundaria. Entre lo más comunes podemos nombrar

-Antiinflamatorios no tiroides y los glucocorticoides, probablemente la resistencia al tratamiento sea ocasionado por la retención de sodio y de agua, sobre todo en pacientes de enfermedad renal.
 
-Las píldoras dietéticas, por (Ej. la fenilpropanolamina y la sibutraminea),
los estimulantes por (Ej. anfetaminas y cocaína) y los digestivos por (Ej. la fenilefrina y la nafazolina) aumentan la PA   por la activación del sistema nervioso simpático, se destaca que la cocaína se asocia a la hipertensión aguda pero no con la hipertensión crónica .

Los anticonceptivos orales (estrógenos + progestina) inducen hipertensión en alrededor de un 5 % de las mujeres. Sin embargo, el aumento suele ser pequeño y producen episodios de hipertensión grave.

-Los antidepresivos e inmunosupresores

Es bueno en todos los casos controles clínico y cardiológico completos. En los últimos años es muy utilizado el monitoreo de 24 horas de la presión arterial, ya que permite destacar muchas causas de error de mediciones de la tensión arterial.

La hipertensión arterial secundaria puede curarse si es tratada a tiempo, antes de que la vasculatura se vuelva muy rígida. Si bien, como dijimos el 90 por ciento de los casos se trata de una hipertensión esencial o primaria, es preciso extremar los estudios para tener el diagnostico mas acertado posible. La hipertensión primaria o esencial no se cura pero existen numerosos fármacos y medidas que normalizan la situación y cambia totalmente el pronóstico del paciente.

Dr. Eduardo Tassano
Master en Gerenciamiento Sistemas y Servicios de Salud.
Especial para época.




jueves, 15 de mayo de 2014

Diabetes y Corazón




Un diabético tiene el mismo riesgo de tener un infarto que otro sin diabetes que no haya tenido un infarto previo. Concentraciones altas de azúcar en la sangre pueden dañar los vasos sanguíneos. La diabetes es un factor de riesgo cardiovascular que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares y de accidentes cerebro-vasculares.

¿Qué es la diabetes?

La diabetes o la diabetes mellitus es una enfermedad crónica que se caracteriza por la concentración alta de azúcar (glucosa) en la sangre causada por el mal funcionamiento del páncreas al no ser producir una hormona llamada insulina.

La insulina: en el cuerpo humano, la insulina es producida por las células Beta del páncreas, y tiene la función de transportar la glucosa hacia el interior de los músculos, a las células adiposas y a las células del hígado para ser utilizada como energía o para ser almacenada en forma de glucogeno en los músculos para llevar a cabo los procesos vitales para nuestro organismo.

Cuando el páncreas no produce insulina o lo hace de forma insuficiente, la glucosa en vez de penetrar en las células se queda circulando en la sangre, lo que aumenta los niveles de azúcar en la sangre. ( hiperglusemia).

La diabetes puede estar causada por factores genéticos, por factores ambientales, por la obesidad, (especialmente abdominal o grasa central) y por falta de actividad física.

Hay dos tipos de diabetes

Diabetes tipo 1: Es considerada una enfermedad autoinmune debida a la destrucción de las células que producen insulina en el páncreas. Requiere inyecciones diarias de insulina, ya que el cuerpo no produce suficiente insulina. El 10 % de los casos de diabetes de ese tipo. Puede aparecer a cualquier edad, pero se suele diagnosticar con mayor frecuencia en niños, adolescentes, o adultos jóvenes. La causa exacta se desconoce.

Diabetes tipo 2: Se debe a la incapacidad del organismo para utilizar la insulina. El 90 % de los diabéticos son de este tipo. Aunque es más frecuente en la edad adulta, su prevalencia ha aumentado entre adolescentes y adultos jóvenes debido a la obesidad, Muchas personas que sufren este tipo de diabetes no saben que padecen esta enfermedad porque no produce síntomas en sus primeros estadios.

Además algunos autores consideran un tipo especial de diabetes y es la diabetes gestacional: que se inicia o reconoce por primera vez durante el embarazo. Se debe al azúcar alto en la sangre.

Diabetes y enfermedades cardiovasculares

Diversos estudios muestran que hay una mayor incidencia de cardiopatía coronaria entre los diabéticos que entre las personas que no padecen diabetes. De hecho, se considera que el riesgo cardiovascular de una persona con diabetes se iguala al de una persona que ha sufrido un infarto.

¿Cómo afecta la diabetes al corazón?

E l exceso de azúcar en la sangre daña de forma progresiva los vasos sanguíneos lesionados la pared de las arterias, lo que facilita que se deposite el colesterol y acelere el proceso de artereoclorosis. La placa de ateroma se hace más numerosa y grave. De esta manera aumenta el riesgo de padecer angina o un infarto agudo de miocardio y la muerte súbita. Su gravedad depende de los niveles de glucemia (concentración de azucara en la sangre).

Además el exceso de glucosa favorece la inflamación de la sangre, lo que incrementa el riesgo que se formen coágulos, elevando el riesgo de sufrir una enfermedad cerebrovascular y la afectación de las arterias periféricas.

Debemos considerar que si la diabetes esta acompañada de otros factores de riesgo cardiovasculares como la obesidad y el sobrepeso, tensión arterial alta, exceso de colesterol LDL (colesterol malo) se eleva el riesgo cardiovascular.

Mucho de esto se puede atenuar con un diagnostico precoz que en este caso es sencillo y consiste en hacer un simple análisis de sangre. Se recomienda luego de los 35 años. Incluirlo en cualquier chequeo de rutina.

Tratamiento de la diabetes


No existe cura para la diabetes, ya que es una enfermedad crónica que requiere tratamiento de por vida. Pero el control de la glucemia y los factores agregados pueden lograr una vida plena y productiva.

La diabetes tipo 2 requiere control de peso, ejercicio físico, el control de la glucosa en la sangre con una dieta adecuada y antibióticos orales. La alimentación es crucial en la terapia de este tipo de diabetes que no necesita insulina (excepto en caso de larga duración y cuando esta asociada a otras enfermedades graves).

Es importante prevenir y controlar otros factores de riesgo relacionados con la diabetes como la obesidad, los niveles de colesterol, la hipertensión arterial o para reducir el riesgo cardiovascular.
 “La alta prevalencia de la diabetes hace que deba ser considerada una pandemia mundial que se extiende rápidamente por el planeta, los actuales 150 millones de personas con diabetes tipo 2, se duplicaran en los próximos 25 años según las previsiones”


Algunas reflexiones



La repercusión de la diabetes sobre el corazón, contribuyendo al desarrollo de la cardiopatía coronaria, ha adquirido tal importancia que ha obligado a un acercamiento entre cardiólogos y endocrinólogos para plantear nuevos enfoques y estrategias de diagnostico y tratamiento conjunto tendientes a prevenir y mejorar el pronostico de la enfermedad cardiaca coronaria.

Una consideración inicial de la magnitud del problema derivado del binomio diabetes-corazón se deriva de los datos epidemiológicos.
Las referencias epidemiológicas del otro componente del binomio, el corazón y por extensión las enfermedades cardiovasculares, no son menos sombrías.

Estos datos epidemiológicos no indican las consecuencias de combinación diabetes-corazón. Por una parte, las personas diabéticas tienen entre dos y cuatro veces mas probabilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares que las personas sin diabetes. Actualmente, se considera que un diabético tiene el mismo riesgo de tener un infarto que otro sin diabetes que haya tenido un infarto previo.

Por otra parte, la primera causa de mortalidad en los diabéticos es la enfermedad cardiovascular y así mismo, las tasas de mortalidad por enfermedad cardiovascular son más elevadas y aumentan en países con mayor prevalencia de diabetes.

La alta prevalencia de la diabetes hace que deba ser considerada una pandemia mundial que se extiende rápidamente en el planeta, los actuales 150 millones de personas con diabetes tipo2, (el 90 % de los casos de diabetes) se duplicaran en los próximos 25 años, según las previsiones.  El mayor crecimiento se registra en los países en vías de desarrollo, afectando mas frecuentemente a las personas de 44 y 65 años, llamando la atención China e India, aunque no se excluye ninguna parte del mundo. En los países desarrollados, la prevalencia de diabetes tipo 2 aumenta sobre todo entre los mayores de 65 años, aunque cada vez mayor la afectación de grupos de edad mas joven, incluso niños y adolescentes.

Las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de muerte en los países industrializados, mientras, en los países en desarrollo, las tasas de mortalidad crecen de tal forma que pronto podrán compararse a las de los países occidentales y superaran a las enfermedades infecciosas como principal causa de muerte.

A todo ello contribuye la asociación de diabetes y una mayor prevalencia e impacto de otros factores de riesgo cardiovasculares como el sedentarismo, la obesidad, el tabaquismo, la hipertensión arterial o los trastornos de perfil lipídico. Esta combinación de factores tiene efecto multiplicativo y no solo aditivo.

La posibilidad de retrasar o frenar las consecuencias cardiovasculares en diabéticos requiere investigación, prevención, educación y tratamiento adecuados, que incluyan el diagnostico precoz, desarrollado de forma conjunta y grandes esfuerzos que incluyen políticas, económicas, sanitarias y sociales.

Dr. Eduardo Tassano
Master en Gerenciamiento  en Servicios y Sistemas de Salud.
Especial para Época.