OPINIONES – Dr. Eduardo Tassano

viernes, 18 de marzo de 2016

Alcohol y Jóvenes





 En la sociedad moderna, en el mundo,  creció enormemente el consumo de alcohol en jóvenes, de tal manera que hoy constituye un problema serio no totalmente asumido.

   Cuando se analizan las causas de morbimortalidad en jóvenes se desprenden claramente dos hechos. Los accidentes de tránsito y el consumo de drogas. Cuando hablamos de drogas siempre pensamos en las llamadas drogas ilícitas, o de venta ilegal como la marihuana, la cocaína o la heroína.
Sin embargo las dos drogas que más daño lehacen a los jóvenes son dos drogas de venta legal como el tabaco y el alcohol.

El alcohol es por un gran margen la droga psicotrópica más utilizada en el mundo. Cuatro de cinco hombres y mujeres mayores de doce años de edad lo han probado, lo que constituye 2,5 veces la cantidad que ha experimentado con marihuana.

El alcohol contribuye con  dos de cinco muertes en accidentes de tránsito. Proporciones similares de ahogamientos, caídas fatales, muertes relacionadas con incendios y muertes industriales también se pueden relacionar con el abuso de alcohol. El costo financiero para la sociedad por abuso de alcohol es grandísimo. Difícil de calcular pero tener en cuenta que incluye  tratamiento médico, terapia de rehabilitación, pérdida de ganancias, accidentes automovilísticos etc.

   Muchas veces los adolescentes se comparan con los padres y dicen “si tú tomas cerveza porque yo no puedo”. Además, dicen“no es como inyectarse heroína o aspirar marihuana”.

   La contradicción y lo difícil está en que el alcohol no es una droga prohibida. Por lo que es difícil  contestar a los jóvenes.  Lo que se debe convenir con los jóvenes es que pueden tomar desde los 21 años cuando son responsables. Además esa es la edad de prohibición del  alcohol. Y además decir “las drogas ilícitas no podrás ingerir nunca”.

   En los jóvenes el consumo de alcohol excesivo hasta intoxicarse está asociado principalmente a los accidentes de tránsito. En la Argentina más de la mitad de los accidentes de tránsito cursan con niveles de alcoholemia alta. Además se detectan niveles de alcohol en  casi la mitad de las agresiones sexuales que involucran adolescentes y estudiantes universitarios, incluyendo violaciones en las salidas. Un atemorizante y alto porcentaje de adolescentes, uno de cada seis, admiten haber experimentado desmayos provocados por el alcohol y no pueden recordar los eventos de la noche anterior.

Los adolescentes sexualmente activos que beben demasiado también están menos propensos a protegerse contra embarazos y enfermedades de transmisión sexual, por la sencilla razón de que están demasiado atontados para tomar las precauciones necesarias antes de tener contacto sexual. El hecho de que beber en exceso debilita el sistema inmunológico se suma al riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual.
El 80% de los adolescentes dicen que sus padres son la mayor influencia en su decisión de beber. De ahí  que los padres son la fuerza más poderosa para proteger a los hijos del abuso de alcohol. Hay que hablar con ellos, saber que hacen donde están, con quien. Esto es lo más fuerte contra las tendencias actuales de comportamiento que dominan todo.

   No nos olvidemos de los niños. Los niños comienzan a pensar positivamente sobre el alcohol alrededor de 9-13 años de edad, por lo que se recomienda empezar a hablar con ellos  sobre el alcohol alrededor de 9 años de edad.

   Hay datos que fehacientemente demuestran que cuanto antes empiezan a beber alcohol los niños o jóvenes más probabilidades de ser alcohólico existen. Los que empiezan a  los 15 años tienen 6 veces más posibilidades de tener dependencia al alcohol que si empiezan luego de los 21 años.  

   Sin dudas que las nuevas costumbres no ayudan para nada. El hecho de que “si no se toma no hay diversión “es un hecho tan arraigado en los jóvenes que a veces parece una utopía discutir lo contrario.  Además beber sin dudas es una moda. La instalación de “la previa” que es la reunión en casas particulares de los grupos que empiezan a consumir antes de ir a bailar a los “boliches”. Eso provoca que los jóvenes lleven muchas horas de consumo, y que prácticamente salgan a la calle alcoholizados. El tercer hecho es la incorporación de las mujeres a los grupos de consumo. Las imágenes actuales de niñas o jóvenes alcoholizadas no era en hecho común años atrás.

   Es sabido que las mujeres tienen menos resistencia al alcohol y son más proclives a embriagarse  con pocas cantidades de alcohol.

    Además del rol preponderante de los padres, se pueden analizar acciones a nivel sociedad que se pueden tener en cuenta.

Es preciso tener  programas de educación, que enfaticen sobre los efectos positivos del no consumo. Esto sería mejor que hablar sobre los efectos negativos del consumo. Lo otro es desmitificar sobre algunas creencias erróneas del alcohol. Creencias como “aumento de la potencia sexual, modo de combatir el frío, o como utilidad terapéutica”, transmitidas de generación en generación.  
           
Desarrollar programas de preadolescencia para concientizar especialmente e aeste grupo etareo. Es preciso retrasar la edad del inicio del consumo.

A nivel de la industria considerar hacer  más baratas las bebidas no alcohólicas, ya que actualmente es más barato consumir una bebida alcohólica que un refresco, así como potenciar bebidas exóticas con menor o nulo contenido alcohólico pero "que entren por los ojos" a los jóvenes.

Por último, estimular el debate entre las diversas fuerzas políticas para la creación de diversos programas juveniles de control y prevención de las adicciones.

   Sin dudas lo primero es asumir el problema en toda su magnitud. Evitar las soluciones mágicas o rápidas. El rol de los padres y la familia es fundamental tanto en los conceptos que se enseñan como en los ejemplos que se dan. Y sin dudas el estado debe realizar decididas acciones par a combatir este flagelo que tanto daño hace a nuestra juventud y a nuestra sociedad.


martes, 1 de marzo de 2016

La Escuela no puede estar ausente en la lucha contra el sedentarismo




La diversión de los jóvenes pasa por observar las pantallas, sea celulares, tablets, televisión. Las enfermedades que se acompañan del sedentarismo tienen actualmente magnitudes epidémicas, como las cardiovasculares y la diabetes.

 la relevancia y la presencia de la actividad física y el deporte en la vida de la población en edad escolar es, actualmente, uno de los fenómenos culturales más destacables. Numerosos estudios, así como organismos internacionales vinculados con la salud y el desarrollo de la infancia y la juventud, certifican que la práctica regular de deporte o actividades físicas comporta beneficios que contribuyen al bienestar de las personas en los ámbitos físico, psíquico y social.

La mejora de las habilidades motrices y de las capacidades condicionales; la reducción de los factores de riesgo o el control de determinadas enfermedades tanto físicas (asma, obesidad, cardiopatías, diabetes,…) como psíquicas (depresión, ansiedad, estrés,…); la adquisición de hábitos saludables (higiénicos, alimentarios,…); la integración y la cohesión social (fomenta un modelo inclusivo de convivencia en la diversidad, de respeto a la diferencia); la formación en valores como la solidaridad, la tolerancia, la disciplina, la confianza en uno mismo, la superación personal, etc. son aspectos que a partir de la práctica de actividad física contribuyen a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

Se considera actividad física y deporte en edad escolar aquella práctica deportiva realizada por niños y por los jóvenes que están edad escolar, formándose en las diferentes etapas del actual sistema educativo: infantil, primaria, secundaria, tanto dentro como fuera de los centros escolares y una vez finalizado el horario lectivo.

Se apuesta de esta forma por un sistema integrador, en el cual tienen cabida las diferentes modalidades que coexisten en estos momentos, es decir, la actividad física y el deporte escolar que tiene lugar en las escuelas, más los clubes y entidades deportivas y las actividades que emanan de las comunas o gobiernos (conocido como deporte comunitario).

En el mundo occidental y nuestro país no escapa de eso, crecen los porcentajes de inactividad física que tienen nuestros jóvenes. Ello se acentúa aún más si analizamos que calidad y cantidad de actividades físicas que se realizan en los ámbitos escolares.

Todo hace suponer que en los programas actuales el número de horas empleados para las actividades físicas y la calidad de las mismas no son ni adecuadas ni suficientes. En países europeos se considera lo mínimo tres horas semanales siendo lo óptimo cinco horas semanales.

Sin bien es difícil disponer de datos certeros en Argentina, podemos citar estudios y realidades del mundo que son perfectamente homologables a nuestra realidad. Si bien tenemos mensajes que hacen parecer que el número de personas y jóvenes que realizan actividad física y que practican deportes se ha incrementado esto absolutamente no es real.

De esa manera podemos sostener que uno de cada tres escolares no realiza actividad física y deportiva fuera del horario lectivo. Este valor se incrementa en las niñas, donde el valor de inactividad se eleva un 20% más que los varones.

El aumento de sobrepeso y obesidad infantil es alarmante. En nuestro país más del 40% de los niños tienen sobrepeso y obesidad. Se trata de uno de los valores más importantes de Sudamérica. Los grupos de jóvenes que más necesitan de la práctica de actividad física y deportiva en edad escolar son los que tienen los índices de práctica más bajos.

No se sabe por qué hay factores que hacen que los jóvenes abandonen tempranamente la actividad física o el deporte, siendo la edad pico de abandono los 15 años. Además los programas escolares son bajos en cantidad y calidad de horas utilizados para la actividad física. En la mayoría de los programas en Argentina solo hay clases dos horas por semana, siendo la intensidad de la actividad muy baja.

Si se analiza más lo deportivo no hay algún tipo de coordinación entre los diferentes agentes que intervienen en el deporte escolar y el deporte federado, es decir no hay contacto con las actividades de los clubes y menos aún con el deporte comunitario. Los recursos humanos formadores no son homogéneos en su preparación y no hay algún tipo de coordinación.

Hay carencia generalizada de infraestructura adecuada, y la poca que hay no se usa coordinadamente con los sectores antedichos. Es posible que las escuelas cuenten con más infraestructura pero son lugares no abiertos para la comunidad luego del horario escolar. Y cerrados totalmente en periodo de vacaciones. Los clubes en general son solo para sus socios.

Sin dudas el primer paso ante estas suposiciones sea realizar un profundo estudio que analice:
a) el menor apego actual de los jóvenes a la actividad física;
b) causas del abandono de la actividad física en la escuela secundaria, y por qué las niñas son más sedentarias;
c) analizar la posibilidad y la forma en que las entidades privadas que realizan el deporte federado se pueden sumar a estos objetivos;
d) analizar qué posibilidades tiene el deporte comunitario de captar los jóvenes para la realización de una adecuada actividad física por fuera del horario escolar.

Lamentablemente hoy día la diversión de los jóvenes pasa observando las pantallas, sea celulares, tablets, televisión. Además con la falsa creencia que eso genera jóvenes más inteligentes y capaces. La lucha contra el mundo electrónico debe ser inteligente. Con solo limitar el horario de uso de estos artefactos ya se estará dando un gran paso.

Las enfermedades que se acompañan del sedentarismo tienen actualmente magnitudes epidémicas, como las cardiovasculares y la diabetes. En edad adulta configuran las primeras causas de morbimortalidad. El sedentarismo se combate más eficientemente en edades escolares sin duda alguna. Un niño o un joven que realiza una actividad física o un deporte tienen grandes chances de seguir practicándolo toda la vida.

Es enorme el trabajo a realizar. Es alentador que el Gobierno nacional haya determinado que la Secretaría de Deportes haya sido incluida en la órbita del Ministerio de Educación. Antes dependía de Desarrollo Social.

En principio da la impresión que esta certeza de luchar fuertemente contra el sedentarismo ha sido jerarquizada y que debe comenzar desde el área escolar.

viernes, 12 de febrero de 2016

La pandemia que afecta principalmente a los jóvenes.




  



    Los traumatismos causados por el tránsito son un grave problema de salud pública y una de las principales causas de defunción y discapacidades en todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud estima que cada año fallecen 1,3 millones de personas como consecuencia de siniestros de tránsito, y entre 20 y 50 millones sufren lesiones.

En la Argentina, los accidentes viales  constituyen la primera causa de muerte en menores de 35 años.  Y no olvidemos que además, al igual que en el resto del mundo, tenemos un número significativo de lesiones y secuelas que lamentablemente se producen en este sector joven de la población, con toda la vida por delante.

   De esa manera  los accidentes causan muertes  y discapacidad.  Las lesiones de todo tipo son tan importantes cualitativa y cuantitativamente que han provocado un cambio significativo en el sistema  de atención de la salud.

En un momento en que las enfermedades infecciosas tipo dengue o Zica ocupan tantos titulares y preocupan, el impacto y el daño por los accidentes de tránsito es mucho mayor.

En la mayoría de los países en vías de desarrollo como el nuestro no existen registros reales y además no se tienen medidas las consecuencias a nivel de  la atención sanitaria ni legales que los accidentes producen. Esto acarrea consecuencias en los sistemas de atención de la salud y judiciales  difíciles de precisar. 

   Gran parte de los fondos destinados a los presupuestos de los ministerios de salud pública son destinados a la atención de estos pacientes que con sus lesiones requieren atención de complejidad en los hospitales que los albergan, más la adquisición de las prótesis y diversos materiales  que los tratamientos requieren.
Al analizar los factores involucrados en los hechos viales tenemos el  Vehicular, el  Ambiental y el Humano. Los diversos análisis refieren que el factor humano es el responsable en el 90% de los casos. 

Si consideramos que  9 de cada 10 situaciones se pueden evitar, muchos analistas se preguntan si no habría que llamar a estos hechos siniestros y no accidentes. En realidad son hechos evitables  con consecuencias y responsables. La determinación de las responsabilidades es otro capítulo de reflexión.

En general es difícil abordar el estudio de los accidentes desde el punto de vista de los análisis que  hay que realizar y las pericias. En la práctica, ello hace que sea muy difícil la determinación de responsabilidades y por ende tener elementos para juzgar lo sucedido.

 La mayoría de las cosas que podemos hacer es mejorar los comportamientos individuales.  El exceso de velocidad y conductores alcoholizados se llevan lejos el primer lugar como coadyuvantes.
Es fundamental el cumplimiento irrestricto de las reglas viales, entre ellas tenemos respeto a  las velocidades de circulación, realizando sobrepasos prudentes, dejando una adecuada distancia de seguimiento, respetando siempre las prioridades de paso, tratando de disminuir las distracciones. Es obvio que el conductor no consuma alcohol. 

El factor vehicular ha mejorado. A partir de acuerdos entre el estado y fabricantes se establecieron exigencias que brindan mayor seguridad. Sistema de frenosABS obligatorio. Además sistemas de airbags frontales y apoya cabezas. Anclajes para sillas infantiles. Y próximamente el control de estabilidad que ya tienen algunos modelos

Que se hace en el mundo:

   Teniendo en cuenta que  esta  pandemia de escala global  mata principalmente a  jóvenes de 15 a 24 años, en general no se duda en  aplicar la justicia retributiva para sancionar con firmeza a los transgresores.
 En Finlandia, un control de velocidad impone multas proporcionales al nivel económico del infractor; los conductores de autos de alta gama pagan cifras millonarias. 

En Rusia si el conductor está ebrio y produce una víctima fatal puede enfrentar hasta cadena perpetua. En Inglaterra esa pena es inevitable. En Texas un juez dicta prisión perpetua para un reincidente que, aunque no provocó víctimas, tiene ya 10 condenas por conducir en estado de ebriedad. En el sur de Francia un tribunal sentencia a 6 años de prisión a un conductor alcoholizado que mató pero también condena, con una pena menor, a su acompañante. 

En Chile la Ley vigente impone una escala penal de tres años y un día hasta 15 de máxima para quien maneje en estado de ebriedad y genere lesiones graves o muerte. Y obliga en cualquier caso a cumplir un mínimo de 1 año de cárcel efectiva sin opción a la libertad condicional.
En estos países las autoridades empujan el cambio cultural en el tránsito y no discuten si la prevención vial es más o menos importante que la sanción penal. Simplemente actúan y disuaden y aunque no tengan necesariamente empatía con las víctimas, las protegen. 

En nuestro país todavía, ni la administración de justicia ni la legislación están orientadas a penalizar el delito vial. Los accidentes de tránsito constituyen un problema de la Salud pública que de primera magnitud que debe ser abordado multifactorialmente.

En estos años si bien se ha trabajado intensamente para mejorar la seguridad vial, es mucho lo que queda por hacer. La infraestructura vial debe ser modernizada, los controles se tienen que profundizar y aún queda mucho por trabajar en cuanto a educación y concientización.

Manejar correctamente no solo es tener habilidad, precisión y pericia sino también cumplir las normas y llegar a destino sin consecuencias tanto para propios como para terceros. Por eso, es preciso acompañar todas las acciones públicas y privadas que propendan a mejorar la realidad vial.

    Entendemos  que todos tenemos el mismo objetivo independientemente de ideologías o roles: que cada día muera menos gente en siniestros de tránsito.

   La forma más eficaz de controlar esta pandemia que afecta principalmente a los jóvenes es intensificar los niveles de conocimiento,  principalmente de los niños. La educación nuevamente debe jugar su rol.

domingo, 31 de enero de 2016

El estilo de vida, determinante primordial de la salud.





El Dr. Lalonde, canadiense, en el año 1974 estableció que la Salud Pública poseía varios   determinantes. Y definió a los  4 determinantes que hacen a la Salud Pública  y que son la biología humana, el estilo de vida, el sistema sanitario y los factores ambientales.

  La biología humana se refiere al contenido genético que está en los cromosomas de cada persona,más la resistencia a la enfermedad, entre otros.  

 El sistema sanitario está constituido por los servicios que atienden la salud, (esto también es conocido como atención de la salud), hospitales, personal sanitario. Muchas personas interpretan que la atención de la salud en el sistema sanitario equivale a “mejorsalud”. Lo que el sistema sanitario hace en general es tratar la enfermedad y siempre llega tarde.

Los factores ambientales se refieren al ambiente físico y social. El ambiente físico, incluye el macro y el microambiente. El macroambiente incluye el agua, los alimentos, la contaminación del aire entre otros. El microambiente incluye el barrio, la casa, el trabajo. Los factores sociales se refieren a la pobreza, grado de desarrollo, nivel cultural  entre otros.

El estilo de vida es la manera general de vivir y de comportarse en múltiples áreas de la vida: alimentación, trabajo y ocio, sexualidad, actividad y descanso, consumo de tabaco, conducción, y relaciones interpersonales.

Los   determinantes del estilo de vida relacionado con la salud son diversos, y   hay que considerar los factores individuales y los factores del entorno. Los individuales dependen de cómo se es, de la forma de pensar, sentir y actuar. Los del entorno dependende las condiciones de vida y factores socioculturales de la sociedad en la que se vive,  se actúa y trabaja.

   A grandes rasgos podemos decir que un estilo de vida saludable está configurado por el mantenimiento de una dieta alimenticia suficiente y equilibrada, la eliminación del tabaquismo, el consumo moderado de alcohol, la práctica de una actividad física regular, descanso diario,entre los más importantes. Quizá sea importante agregar que la población tenga el conocimiento de hábitos saludables y también sobre la prevención de enfermedades.

Los tiempos actuales nos han llevado a adoptar nuevos estilos de vida que no son precisamente saludables. Esto ha conducido a lo que se conoce como transición epidemiológica, en la cual ahora predominan las llamadas enfermedades Cronicas no transmisibles como principales causas de enfermedad y muerte en el mundo.  

   Lo hemos dicho en varias ocasiones, el crecimiento de estas enfermedades entre las que contamos las cardiovasculares, el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas y la diabetes están aumentando a niveles exponenciales hasta el punto de que estamos hablando de una epidemia mundial.Se estima que en 2030 la proporción del total mundial de defunciones debidas a enfermedades crónicas llegará al 70% y la carga mundial de morbilidad al 56%. 

    En el mundo, la inversión en lo que se considera salud está enfocada principalmente a los gastos del sistema de atención de la salud. Entendemos que eso debe ser redireccionado a mejorar el estilo de vida de la población, dada la incidencia de estas enfermedades.

 Además podemos decir que pocos países en el mundo tienenpolíticas de Estado serias y que se refieran al estilo de vida.  La mayoría de estos países, sin entrar en detalles, destinan el 90 % del presupuesto en salud a la atención sanitaria y solo el 5% a  incentivar el conocimiento de hábitos saludables.De esa manera la inauguración de hospitales, la incorporación de adelantos tecnológicos se relaciona con la idea de que se mejoraran los niveles de salud de la población. En general solo son maneras de tratar mejor la enfermedad.
Sin embargo el camino para intentar controlar la epidemia de las Enfermedades Crónicas No Transmisibles pasa por intentar mejorar el estilo de vida de la población. 

Cuando se analiza la marcha de un país, de su gobierno, siempre hay otras prioridades, la obra pública, la discusión salarial, los temas legislativos, la inseguridad, la inflación, el narcotráfico,  las relaciones internacionales, a veces “la refundación del país”. Nadie se refiere a la importancia de instaurar a largo plazo  medidas que mejoren el estilo de vida de la población en general. 

   Si nos referimos puntualmente a los Ministerios de Salud Pública, estos quedan absorbidos por la atención de la salud , los hospitales, los recursos humanos en salud, “la compra de tecnología de punta” entre otras.Además de los temas de financiación del sistema, las obras sociales, los prepagos la cobertura de insumos. La gran variedad de prestadores y sistemas de pago de la atención de la salud acaparan todos los recursos humanos y económicos,  para lo que llamamos atención de la enfermedad. Las tareas de prevención y promoción de la salud ocupan un lugar pequeño  en la agenda. 

 Las medidas que se pueden tomar a nivel político deberían ser multifactoriales, a nivel Salud son muchas,pero hay medidas fiscales, legales, decisiones de obras públicas, laborales, y fundamentalmente a nivel educativo. No nos olvidemos del rol que puede jugar la escuela en todo esto.

Un hecho muy significativo debería ser el hecho de crear condiciones amigables para acercar a la población a una mayor actividad física. Asi la inversión en infraestructura deportiva, sea en clubes o escuelas, más el desarrollo de plazas, bicisendas, espacios libres para actividad física deben ocupar los primeros planos de las agendas.

   Una modificación real de la calidad de la industria alimentaria es primordial, sumado a la promoción de dietas saludables. La lucha anti tabáquica con todas sus facetas no debe ser abandonada.

    No debemos olvidar la política cultural, los medios de comunicación y la información, el transporte,  y claramente la planificación urbana, como elementos coadyuvantes para generar estilos de vida saludables.
Resta mucho por hacer, lo primero es jerarquizar el problema.  Un mayor énfasis y trabajo en los hechos que modifiquen el estilo de vida redundaran en mejores niveles de Salud Pública. Hay experiencias mundiales que asi lo certifican.



miércoles, 20 de enero de 2016

El agua potable: nueva tecnología.







El agua es esencial para la vida y constituye un elemento de vital importancia para la salud pública mundial. La cantidad de agua dulce existente en la tierra es limitada, y su calidad está sometida a una presión constante. La conservación de la calidad del agua dulce es importante para el suministro de agua de bebida, la producción de alimentos y el uso recreativo. La calidad del agua puede verse comprometida por la presencia de agentes infecciosos, productos químicos tóxicos o radiaciones entre otros.

El manejo del agua potable se incluye dentro de  lo que es la salubridad ambiental. La salubridad ambiental comprende  el manejo sanitario del agua potable, las aguas residuales, los residuos orgánicos tales como las excretas y residuos alimenticios, los residuos sólidos y el comportamiento higiénico que reduce los riesgos para la salud y previene la contaminación. La salubridad ambiental busca la mejor calidad de vida de las personas.

    El concepto de saneamiento tiene que ver con el tratamiento diferenciado de las excretas y residuos que deben tener un tratamiento diferenciados del agua que se consume.

  Desde la OMS (Organización Mundial de la Salud) sostienen que el agua y el saneamiento son uno de los principales motores de la salud pública. El objetivo es garantizar el acceso al agua salubre y a instalaciones sanitarias adecuadas para todos, independientemente de la diferencia de sus condiciones de vida. Esto tiene una consecuencia inmediata que es la batalla  contra todo tipo de enfermedades.

   En el último decenio los esfuerzos se dirigieron a que la provisión del agua y el saneamiento se instalen en la agenda definitiva de los gobiernos y que se asista en los países más pobres a las personas con mayor vulnerabilidad.   

    Algunos avances ha habido desde los años 90. La población mundial de 5.2 billones paso a 7.3 billones. En los 90 la población rural en el mundo era del 57%, actualmente el 54% es urbana y, de una cobertura de agua potable del 76% en los 90 se pasó al 91% actual. El numero en valores relativos  y absolutos muestra una enorme mejoría. 

      Por otra parte entre el año 1990 y el 2015, 2100 millones de personas han tenido acceso a una letrina, inodoro u otras formas mejoradas de saneamiento, con lo que ya hay un 68% de la población que tiene acceso a algún tipo de saneamiento. Sin embargo no se ha llegado al objetivo del milenio de saneamiento. Falta mucho por hacer.

A pesar de todos los esfuerzos  hay todavía más de 700 millones de personas que beben agua de fuentes no mejoradas en 2015. Las zonas urbanas y las zonas rurales presentan diferentes problemas en cuanto a la provisión de agua potable. La urbanización desorganizada de las ciudades constituye un creciente y significativo problema para el logro de los objetivos.

   Lo ideal es  que los  servicios de abastecimiento de agua y saneamiento para cada persona  sean continuos y suficientes para el uso personal y doméstico. Estos usos incluyen normalmente agua de boca, saneamiento personal, lavado de ropa, preparación de alimentos, higiene personal y limpieza del hogar. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), son necesarios entre 50 y 100 litros de agua por persona al día para garantizar que se cubren las necesidades básicas y que no surjan grandes amenazas para la salud.
Además de las organizaciones existen personas que en forma individual o privada tratan de aportar soluciones a los principales problemas del mundo. 

Y la tecnología puede contribuir a dar algunas soluciones.Existe un diseñador industrial chileno que se llama Alfredo Zolezzi que ha inventado un sistema de purificación de agua que va a revolucionar este tema y que podría asegurar el agua potable a las 780 millones de Personas que reciben agua contaminada y los 2500 millones que no tienen servicios sanitarios adecuados.

   Zolezzi había estado trabajando en experimentos en el campo de la minería y, el petróleo. Estaba trabajando una máquina que transformaba el petróleo solido en líquido, y era para reactivar pozos petroleros que se habían cerrado. El invento tenía muchas dificultades. Y en el 2010 decidió probar esa máquina para la purificación de agua, es decir transformar el agua contaminada en agua potable.

   Luego realizo un convenio de cooperación entre su laboratorio de Viña del Mar y la NASA. Se construyó un aparato muy sencillo que primero transforma el agua contaminada en plasma y esta en agua purificada. La calidad del agua fue certificada por las autoridades chilenas. Y luego fue probado en un populoso barrio muy pobre sin agua potable. Si bien falta tiempo para el desarrollo definitivo,  el aparato era capaz de proveer 50 litros por día por familias. 

El método fue validado por la NSF de Estados Unidos (National Sanitation Foundation), certificando que el agua era libre de  bacterias y potable. Es decir esa máquina transformaba el agua contaminada en potable.
   Como esto tiene sus costos además se modelo un sistema de innovación social por el que la maquina se vende y es financiada por empresas con fines de lucro que utilizan el agua (los fabricantes de bebidas gaseosas) y a su vez se ofrece gratuitamente a las comunidades y países pobres que la necesitan. Es decir que esto también es un modelo de innovación en los modelos de negocios. Con un evidente sentido social.

En el 2014 el equipo fue probado en varios países como Ghana, Kenia, Brasil, India, Bolivia, Paraguay, Chile y Haití con la idea de probar diferentes climas y poblaciones. Actualmente hay dos empresas que lo van a producir masivamente y se calcula que para el 2016 el purificador estará en el mercado.

   Sin dudas es alentador pensar que dispondremos de esta nueva arma para cumplir con el objetivo de que todos los seres humanos de este mundo cuenten con agua potable.

La salud del mundo tiene una nueva esperanza.




   





 Se sabe de antaño de la relación entre los factores ambientales y la salud. Innumerable cantidad de enfermedades se están desarrollando gracias a los trastornos ambientales que el hombre está provocando.  Según la OMS el 24 % de las enfermedades y muerte están causados por factores ambientales.

El problema se agrava porque se están introduciendo elementos y factores desconocidos hasta hace poco tiempo,y de muchos no se sabe a ciencia cierta el alcance total del eventual daño. Muchas investigaciones están en marcha, hay mucho por aprender. 

Se relaciona con justa razón al  cambio climático, con el calentamiento global. Y a este con los desastres que el clima está provocando actualmente.  Nuestro país y nuestra región muestran  y sufren mucho hoy dia de inclemencias climáticas que, másallá de todas las explicaciones nos llevan a pensar en el deterioro ambiental global como causa de los mismos.

    Es un tema que tiene dos miradas. Los que endiosan la tecnología y dicen que no nos preocupemos,  que con la tecnología se va a ir  solucionando todo,  o, los que lo ven todo catastrófico e instan a tomar acciones ya mismo, abandonando el confort actual y el desarrollo, ya que luego va a ser muy tarde. 

   En síntesis hay mucha confusión de mensajes sobre cambio climático. Lo  que no hay dudas es que el cambio climático ya está entre nosotros y hay que salir a jugar. No solo hay que pensar, hay que empezar a actuar. Se pueden empezar a hacer cosas individualmente que pueden colaborar en esta lucha. El hecho es  CAMBIAR LA ACTITUD.

Al buscar soluciones más estructurales  hay que pensar que como mínimo se exige un cambio en el sistema  económico, esto genera obviamente resistencias principalmente en los países más desarrollados. Esto debería llevar a un mundo,mas inclusivo, participativo, en fin más democrático. Esto sin dudas   implica decisiones en los gobiernos.

 Además de los gobiernos y las entidades mundiales,  hay estrategias actuales en el que tienen lugar acciones que se pueden realizar en los municipios. Sea descarbonizando la economía, cuidando el agua, buscando empleos llamados verdes, favoreciendo el turismo responsable.

  Los objetivos básicos son cambiar la matriz energética y alimentaria en cada municipio. Es obvio que para ambas cosas son necesarias la decisión política y las inversiones que son requeridas.

   De todas maneras a nivel mundial hay noticias alentadoras. En el mes de diciembre próximo pasadotuvo lugar en Paris, Francia la Cumbre Mundial de Cambio Climático. Se denominó COP 21. Ya que es la Vigésimo primera “Conferencia de las Partes”. El Acuerdo de París aprobado el 12 de diciembre es el hito histórico más esperado para enfrentar mundialmente el cambio climático.

   Dicha reunión se considera un éxito ya que hubo hechos inéditos,las resoluciones tomadas harán que   195 países puedan reducir sus emisiones y adaptarse a un clima diferente.  Se espera que estos 195 países reorienten su desarrollo hacia un mundo más sostenible, con menores emisiones y con capacidad de adaptarse a un clima más extremo.

El acuerdo consta de 19 páginas y,  entrara en vigencia desde el año 2020, cada país deberá ratificarlo entre abril de 2016 y abril de 2017.  En su preámbulo, el acuerdo aborda el cambio climático de manera integral, cruzando temas transversales como la justicia climática, los derechos humanos, la equidad de género, o los derechos de los pueblos indígenas, de manera tal que permita lograr un desarrollo sostenible y erradicar la pobreza.

   Desde la denominada Revolución Industrial se  potencio la  utilización de combustibles fósiles, eso sumado  a una mayor población, hicieron  que en  los últimos 150 años el clima haya cambiado por el aumento de gases con efecto invernadero. 

El problema, según el consenso científico (casi absoluto), es que las actividades humanas han contribuido a romper el equilibrio existente. La industria, el transporte y los usos del suelo han aumentado la concentración de estos gases.

   El compromiso es disminuir las emisiones de gases con efecto invernadero, y favorecer el desarrollo de energías renovables.  La acumulación delos gases no permite la salida de los rayos infrarrojos que quedan en la Tierra y esto eleva la temperatura. El calentamiento global  según los científicos ya está instalado. Y sin dudas afecta el clima y este la supervivencia de muchas especies.

    Se sostiene que si el ser humano continúa con el ritmo de emisión de gases sin tomar medidas de mitigación la temperatura media global subirá entre 3,7 y 4,8 grados en 2100 respecto al nivel preindustrial.La opción que dan es limitar ese incremento a dos grados en 2100 respecto a los niveles preindustriales, para evitar así grandes desastres naturales.   

Además de mitigación, en la cumbre también se discuten políticas de adaptación, es decir, medidas para que los países más vulnerables puedan prepararse para el cambio climático. Para ello, está prevista la creación del llamado Fondo Verde para el Clima, que a partir de 2020 cuente con 100.000 millones de dólares anuales.

Lo distintivo del Acuerdo de Paris es que suscribieron Estados Unidos y China que antes no lo habían hecho. Y ambos junto a los países de la Unión Europea  son los mayores productores de la emanación de gases.  Además estos tres serán los primeros aportantes del fondo Verde, que como decíamos es  un fondo para el desarrollo de las energías renovables.  El aporte será para los países en vías de desarrollo.


 


En definitiva el Acuerdo de Paris implica  195 países, los grandes que firmaron por primera vez, el Fondo Verde, el compromiso de los 2 grados, los estímulos para generar energías renovables, sumado a una concientización total más los cambios actitudinales de todos permiten ver la situación con más optimismo.
    El cuidado ambiental ya no es un tema sofisticado de grupos minoritarios, es el principal problema del mundo.

jueves, 7 de enero de 2016

Hacia dónde va la salud pública en el mundo

 
 
 
 
Según la OMS, la salud es la condición de todo ser vivo que goza de bienestar tanto a nivel físico, mental y social. No sólo a la ausencia de enfermedad. El dicho concepto hay que aplicarlo tanto a nivel individual como a nivel social. Si bien las definiciones son discutibles tomémoslas como elementos de guía para la discusión.
 
Entre los determinantes que integran el nivel de salud de una población tenemos cuatro. En primer lugar la biología humana que tiene que ver con la carga genética de cada individuo, este determinante es casi inmodificable aunque estudios y avances modernos hablan de grandes avances en el campo de la genética que podrían modificar esto.

En segundo lugar los factores ambientales es decir todo lo que hace a lo que rodea al individuo, tanto el ambiente físico como cultural y lo predispone a actividades y una vida más saludable o no.
En tercer lugar el estilo de vida, es decir todos los hábitos de ese individuo en el grupo social que se desarrolla (este determinante es la actual niña bonita de los enfoques modernos de la salud). Por último, el sistema de atención de salud es decir el conjunto de elementos que hacen a la atención sanitaria, sea médicos, hospitales diversos, centros de salud. Esto gira en torno al control y la curación de las enfermedades principalmente y es lo que todos los ciudadanos percibimos primariamente como “salud pública”.

En general relacionamos un buen funcionamiento de un hospital con un funcionamiento de la salud aceptable, o la inauguración de centros de salud como gestiones en salud exitosas. Nada más alejado de la realidad. Esto es una parte y quizá la menos significativa para modificar positivamente el estado de salud de una población.


De esto se desprende que hay dos enfoques para “ver” la salud, el enfoque individual que se concentra en los factores que hacen a la salud de una persona y la curación de las enfermedades. Y el otro el enfoque comunitario que considera la salud como un bien de la población, y se tienen en cuenta las acciones de todo tipo que hacen al bienestar Sico físico de la población. Obviamente que este enfoque es multidisciplinario y considera todos los factores de estilo de vida o ambientales o sociales que hacen a la salud de toda la comunidad.

Los sistemas públicos de salud giran sobre el eje de la curación de enfermedades, no sobre la prevención y la promoción de la salud. Muchos países destinan sólo porcentajes muy bajos de su presupuesto a este rubro. De forma muy notoria, el enfoque individual de los sistemas de salud sigue primando sobre el enfoque comunitario. Mientras tanto, las políticas colectivas de reducción de riesgos (ambientales, laborales, nutricionales, de hábitos personales, etc.) se desatienden o abandonan. Esa desatención de hoy será la causante de que, en el futuro, sea necesario invertir un importante volumen de recursos en atender enfermedades que podrían evitarse (como la obesidad, por ejemplo).

Actualmente se dispone de una abundante evidencia sobre la compleja red de factores estructurales y ambientales que influyen en la salud. Más allá de los factores biológicos y los estilos de vida de los individuos, inciden numerosos determinantes de índole social, que incluyen las condiciones socioeconómicas, culturales y ambientales del entorno donde los individuos viven, las situaciones materiales y sociales en las que nacen y desarrollan su vida, así como las redes sociales y comunitarias que les son más próximas. Este conjunto de determinantes incluye, asimismo, la atención sanitaria, que se configura como un factor más (y no el más importante) de la salud final de una población.

El diseño costo-efectivo y equitativo de la política de salud implica reequilibrar las actuaciones individuales y colectivas. Ello exige, entre otras cosas, abordar los determinantes sociales de la salud y tomar conciencia del impacto de las políticas no sanitarias. En ese sentido, las acciones han de concentrarse fuera del ámbito de los cuidados sanitarios que los individuos reciben una vez la enfermedad ha hecho aparición.

Los esfuerzos han de orientarse, en primer lugar, a la lucha contra la exclusión social, un fenómeno íntimamente asociado a la mala salud. La inactividad es también causa importante de la morbilidad y de las desigualdades sociales en salud, que perjudican sistemáticamente a los individuos más desfavorecidos socialmente.

Por ello, combatir el desempleo, promover la actividad física en la tercera edad o fomentar el desarrollo de entretenimientos activos particularmente para aquellas personas que no desempeñan una actividad laboral podrían constituir acciones eficaces para incrementar los niveles de salud de la población y reducir la magnitud de las desigualdades en salud.




Por otra parte, mejorar el entorno en el que viven las personas, en especial las condiciones de la vivienda, se configura igualmente como una política eficaz en la lucha contra la desigualdad en salud.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) promueve la estrategia “Salud en todas las políticas”, ya adoptada por algunos países europeos. La idea que subyace en esta estrategia es la de que una política sanitaria eficaz debe estar presente en todos los campos políticos, dado que la salud viene determinada en gran medida por factores externos al ámbito sanitario.

Sin duda, la citada estrategia representa uno de los ejes principales de lo que ha de ser la salud pública del siglo XXI. Por ello, es necesario seguir los lineamientos que esta política promueve. Este enfoque tendería a reforzar la estructura de salud pública del país que las adopte y activar intervenciones de carácter intersectorial, que promuevan la salud de la población desde esferas no estrictamente sanitarias y actúen “sobre las causas de las causas” de la enfermedad.

El siglo XXI es el de la aplicación de las ciencias sociales en el enfoque y la búsqueda de soluciones de los problemas de la salud tanto individual como publica y requiere de políticos lucidos que tomen este tema dentro de las políticas de estado.