OPINIONES – Dr. Eduardo Tassano

jueves, 19 de marzo de 2015

Urbanización y salud










La planificación urbana tiene todo que ver con la Salud Pública. El primer derecho de la ciudadanía se refiere a que el lugar de residencia posibilite una vida sana y permita el desarrollo personal

En  concepto amplio  sabemos que la Salud es el completo bienestar físico, síquico y social. No  es solo la atención de las enfermedades y la curación de las mismas. En este aspecto el ambiente que rodea a las personas es un elemento básico que hace a  la salud pública de la población.

Toman  suma importancia  lo que se conoce como “determinantes sociales de la salud”, refiriéndonos con ello, a los estilos de vida individuales  a las redes sociales y comunitarias y también, de forma más general, a las condiciones socioeconómicas, culturales y ambientales (agricultura, producción de alimentos, educación, ambiente laboral, desempleo, agua potable, servicios de salud, vivienda, etc.) que tienen efectos sobre la salud de los individuos.

Las ciudades son un ámbito complejo donde se desarrollan los humanos y hoy la tendencia marca una asociación entre urbanismo y salud pública, justamente aceptando el hecho de que una mejor urbanización implica una mejor salud pública.

La urbanización es un fenómeno mundial en crecimiento, actualmente las 2/3 partes de la población mundial vive en ciudades y se estima que para el año 2050 el 90% de la población mundial residirá en ámbitos urbanos.

La revolución industrial con la masiva llegada de familias a las ciudades, obligó a considerar la salud,  en el diseño y realización de las ciudades. Tal es así que las primeras leyes urbanas han sido leyes “sanitaristas”, justamente con el objetivo de prevenir enfermedades. Este acercamiento inicial fomentó los conceptos de saneamiento y beneficiaron a la salud de la población.

Sin embargo, ese acercamiento inicial se ha ido perdiendo con el tiempo y en la  actualidad, tenemos ciudades de crecimiento desorganizado, a veces caótico, y que inciden negativamente en la salud pública, constituyendo un factor decisivo en el desarrollo de las enfermedades más incidentes del siglo 21.

Hoy los urbanistas y especialistas en salud pública en el mundo, vuelven a debatir  lo que es  una mejor ciudad para una mejor  salud. Es un hecho que la planificación urbana tiene todo que ver con la Salud Pública y a partir de ahí surgen las consideraciones actuales para la planificación de las ciudades.

En los criterios de urbanización actual, las políticas deben estar dirigidas hacia la prevención de las enfermedades crónicas no transmisibles como: las cardiovasculares, el cáncer, las respiratorias crónicas y la diabetes.

Además la urbanización sigue vinculada al agua, la contaminación, los brotes epidémicos, el medio ambiente, y otras significativas como el sedentarismo, ruidos molestos, la contaminación en general. Un rol no menos importante juegan la soledad, y la falta de vínculos o apoyos sociales.

Hoy en todos los considerandos no hay que olvidar la globalización, la información, y los limites de recursos naturales en el mundo, sumado al envejecimiento de la población.

Entre los derechos modernos de las ciudades se debe considerar lo que se conoce como  los derechos a la ciudadanía. El primer derecho de la ciudadanía se refiere a que el lugar de residencia posibilite una vida sana y permita el desarrollo personal. El otro, y no menos importante es que esa cualidad pueda ser extendida a todos los habitantes de la ciudad, es decir que la ciudad ofrezca las condiciones de vida sana a todos sus habitantes por igual.

Es perentorio que los profesionales del urbanismo y de la salud interactúen hasta lograr un léxico común que permita un fluido entendimiento. Inclusivo es posible que sea necesario que las universidades estudien modificaciones en las formaciones de estos  profesionales.

De allí que es necesario considerar algunos aspectos:

1)      La urbanización debe ser benéfica para la salud: En general, las naciones que tienen altas expectativas de vida y bajas tasas de mortalidad infantil son aquellas donde las políticas y los líderes gubernamentales  de las ciudades atienden los principales determinantes sociales de la salud.

2)      Un buen gobierno debe atender los determinantes sociales de la salud: Las mejores condiciones de vida y vivienda, el acceso al agua potable, los sistemas de gestión de residuos sólidos urbanos, barrios y ambientes laborales seguros, seguridad alimentaria y acceso a los servicios  son ejemplos de esos determinantes sociales de la salud que pueden ser atendidos a través de un buen gobierno.

3)      La participación de los ciudadanos es esencial en el planeamiento y desarrollo de las ciudades actuales: Para ello se debe articular verdaderos ámbitos de participación ciudadana, obviamente con ciudadanos bien informados y   con formación suficiente para poder opinar sobre el desarrollo de la ciudad.

4)      La naturaleza es vida y en ese sentido, la arborización y el desarrollo de los espacios verdes debe ser considerado con prioridad. Además los espacios verdes deben ser abundantes y que lleguen a la mayor parte de la población.

5)      La contaminación en las ciudades incluye  al agua,  aire, y  suelo: Sería bueno conformar un comité de vigilancia y control del ambiente en las ciudades. El control de la recolección y tratamiento de los residuos, los ruidos molestos, y el saneamiento son tareas de suma importancia para la salud pública.

6)      Fijar como premisa el respetar a los más vulnerables: No olvidar que en este proceso profesional y con amplia participación ciudadana debe considerarse firmemente hacer una ciudad más amigable para las personas más vulnerables como ancianos y niños. Otra premisa es respetar  primero al peatón, luego ciclista, luego el transporte público y por último los vehículos privados.

Es evidente que la falta de planificación en las ciudades de hoy, ha favorecido  el crecimiento de asentamientos informales, lo que constituye un ambiente de vida y trabajo insalubre para miles de personas en el mundo.

La urbanización tomada como política de estado debe ser un tema de primer orden para los países. Esto sin duda redundara en una mejor salud pública y bienestar de la población.

 

viernes, 13 de marzo de 2015

Tabaquismo. Lucha a nivel mundial. 10 Años.







 La OMS realizo varias acciones para luchar contra la epidemia de tabaco. En febrero de 2005 se firmó el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco. Desde entonces, se ha convertido en uno de los tratados más ampliamente respaldados en la historia de las Naciones Unidas y ha sido suscrito por 178 Paises, que representan el 89% de la población mundial.  Es el instrumento más importante la OMS para el control del tabaco, es un hito en la promoción de la Salud Pública. Es un tratado basado en pruebas científicas que reafirma el derecho de las personas al nivel más alto posible de salud, establece perspectivas jurídicas para la cooperación sanitaria internacional y fija criterios rigurosos en lo relativo al cumplimiento.

Primeros resultados.

A diez años de la entrada en vigor del Convenio Marco para el Control del Tabaco, este 27 de febrero, próximo pasado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) destacó que se han logrado muchos avances, por ejemplo el que fumar haya dejado de verse como un comportamiento socialmente aceptable, quizás el logro más importante de todos.
 
  También se ha reducido la promoción y la publicidad del tabaco y en contrapartida han aumentado la regulación y el control de esos productos en muchos países del mundo. 

  En todo el mundo se han realizado, numerosas campañas para generar más conciencia sobre los riesgos a la salud, tanto de entidades gubernamentales y ONG, como entidades privadas.  Esto demuestra cuán fuerte ha sido este proceso y cómo una industria poderosa puede ser confrontada desde el punto de vista de dar prioridad a la salud pública por parte de los gobiernos.

¿Por qué el tabaco es una prioridad de salud pública?

  El consumo de tabaco mata a más de 5 millones de personas al año y es responsable de la muerte de 1 de cada 10 adultos. Entre los cinco principales factores de riesgo de mortalidad, es la causa de muerte más prevenible. El 11% de las muertes por cardiopatía isquémica, la principal causa mundial de muerte, son atribuibles al consumo de tabaco. Más del 70% de las muertes por cáncer de pulmón, bronquios y tráquea son atribuibles al consumo de tabaco. Si se mantienen las tendencias actuales, el consumo de tabaco matará a más de 8 millones de personas al año en 2030. La mitad de los más de 1000 millones de fumadores morirán prematuramente de una enfermedad relacionada con el tabaco.

El costo económico del consumo de tabaco es igualmente devastador. Además de los elevados gastos de Salud Pública relacionados con el tratamiento de enfermedades causadas por el tabaco, éste mata a las personas en la cúspide de su vida productiva, privando a las familias de su sustento y a las naciones de una fuerza de trabajo sana. 

  El tabaco y la pobreza están indisolublemente ligados. Numerosos estudios han revelado que en los hogares más pobres, de algunos países de bajos ingresos, el consumo del tabaco representan hasta un 10% de los gastos familiares. 

¿Qué hay de los jóvenes?

La mayor parte de los fumadores han comenzado a fumar antes de los 18 años de edad, y casi la cuarta parte de ellos antes de cumplir 10 años, por lo tanto no menos importante es la protección de los 1800 millones de jóvenes del mundo, mediante la prohibición de toda publicidad, promoción y patrocinio del tabaco. 

El marketing de los productos de las tabacaleras se efectúa por cualquier medio de fácil acceso a los jóvenes, por ejemplo películas cinematográficas, Internet, revistas de moda y eventos musicales y deportivos.        

En un estudio de alcance mundial sobre jóvenes de 13 a 15 años de edad realizado en escuelas, más del 55% de los alumnos declararon haber visto el mes anterior  carteles con avisos de cigarrillos, mientras que el 20% de los alumnos poseía algún artículo con el logotipo de una marca de cigarrillos. 

   Pero la máxima agresividad de las empresas tabacaleras se concentra en los países en desarrollo, donde vive más del 80% de los jóvenes del mundo. 

Con respecto al nivel de conocimiento de la población de los efectos del tabaco, un estudio realizado en China en 2009, reveló lo siguiente: 

   a) Sólo un 38% de los fumadores sabía que el tabaco provocaba cardiopatía coronaria, y sólo un 27% sabía que ocasionaba accidentes cerebrovasculares.

   b) La mayoría de los fumadores que conocen los peligros del tabaco desean dejarlo. El asesoramiento y la medicación pueden duplicar con creces la probabilidad de que un fumador que desea abandonar el tabaco lo consiga.

¿Cuáles son las medidas implementadas?   

Las estrategias más eficaces implementadas son las políticas públicas dirigidas a la población en general, por ejemplo, prohibiciones de la publicidad directa e indirecta del tabaco; aumentos de impuestos y precios de productos de tabaco; creación de espacios sin humo en todos los lugares públicos y lugares de y lugares de trabajo; y mensajes sanitarios bien visibles y claros en los paquetes de tabaco.
En una evaluación del 2009 en todo el mundo se observa que: 

a) Sólo 21 países, que representan el 15% de la población mundial, disponen de servicios nacionales integrales para ayudar a los consumidores a dejar de fumar.

b) Han demostrado efectividad  las advertencias  textuales y gráficas impactantes (en especial las que incluyen imágenes) las cuales permiten reducir el número de niños que empiezan a fumar y aumentar el número de fumadores que dejan el tabaco.

c) La prohibición general de todas las formas de publicidad, promoción y patrocinio del tabaco permitiría reducir el consumo de tabaco como media, en un 7% aproximadamente, si bien en algunos países se podría lograr una disminución de hasta el 16%.

d) Los impuestos al tabaco son el medio más eficaz para reducir el consumo, especialmente entre los jóvenes y los pobres. Un 10% de aumento de esos impuestos reduce el consumo de tabaco aproximadamente un 4% en los países de ingresos altos y un 5% en los países de ingresos bajos o medios.
En principio hay resultados alentadores de esta campaña. En salud publica las medidas llevan años para afianzarse. Pero sin dudas es evidente que los beneficios a largo plazo de este tipo de políticas representan una mejora para la salud pública en general.

jueves, 5 de marzo de 2015

El mundo de los niños inactivos






La obesidad y el sedentarismo van de la mano y juntos están deteriorando la salud de los niños en todo el mundo.

El mundo actual es nocivo para la mayoría de los niños, es obesogenico como  lo llaman algunos especialistas. La obesidad y el sedentarismo van de la mano y juntos están deteriorando la salud de los niños en todo el mundo.

La obesidad en el mundo ya está considerada como una epidemia y en los niños  se considera un problema de la salud pública.
 
La Organización Mundial de la Salud ha descrito la obesidad como una auténtica epidemia de este siglo.    La causa es nuestro estilo de vida sedentario, pero los padres podemos hacer mucho para que nuestros hijos adopten hábitos más activos y saludables.

La falta de actividad física de los niños es un coadyuvante principal y además un gran problema en sí mismo. Para graficar podemos decir que el mundo tuvo la peste en el siglo XIV, el cólera en el XIX... y la obesidad en el XXI. El porcentaje varía según las estadísticas y los diferentes países, pero en general se habla de un 40 % de niños con sobrepeso y obesidad. Lo significativo  es que los niños con sobrepeso y obesidad  tienen un 41% de posibilidades de convertirse en adultos obesos, situación que se agrava si se es obeso en la adolescencia.

¿Y a qué se debe este aumento tan alarmante? Los expertos coinciden en que la raíz del problema no es genética, sino que se trata de factores ambientales, es decir, de nuestro estilo de vida urbano, sedentario y tecnificado.

La actividad física recomendada consiste en  unos 60 minutos de actividad física por día durante 5 días a la semana. La infancia ha cambiado mucho, antes los niños hacían sus actividades  en bicicleta y la mayoría de los juegos implicaban movimiento. Los juegos eran casi todos de actividad física: fútbol, básquetbol, natación. Las niñas jugaban a saltar a la cuerda, o  a la mancha, y muchos otros juegos que todos recordamos, y que tenían algo en común: la actividad física.

 Además los fines de semana las familias organizaban reuniones o paseos donde lo esencial era que los niños se movieran. Los niños y adolescentes de hoy, se encierran en sus cuartos solos o con amigos, todos sentados, y juegan a los videojuegos o ven televisión, con una gran oferta de dibujos animados y series para adolescentes.  Además en general acompañados de   comida hipercalórica y   gaseosas. 

Los avances técnicos que tantas ventajas nos han aportado han eliminado todo esfuerzo físico de la vida cotidiana: ascensores, desplazamientos en coche, escaleras mecánicas.Los famosos  mandados de antes ahora ya no existen porque muchas compras se pueden hacer por teléfono o desde una computadora.
Esto es lo que los expertos llaman “ambiente obesogénico”, es decir, vida sedentaria y abundancia de alimentos…  tenemos aquí la explicación a esta epidemia del siglo XXI.

El otro elemento no desdeñable es  que hay encuestas que demuestran el poco apego de los niños a las clases de educación física en la escuela. 

El problema de la inactividad incluye aproximadamente a un tercio de los niños del mundo. Esta epidemia no distingue entre países desarrollados o en vías de desarrollo.

La realidad actual, nos muestra a niños lejos del hogar durante muchas horas, alimentándose con comidas rápidas, sobre todo al mediodía, con ingesta de alfajores, papitas y otros alimentos que poseen las llamadas calorías vacías. Éstas son llamadas así en Nutrición, pues sólo nos proveen de azúcares, almidón, grasas y sal, todos elementos ideales para favorecer patologías tales como: hipertensión, diabetes y colesterol elevado, factores de riesgo cardiovascular que, si aparecen en la niñez o en la adolescencia, serán mucho más nocivos para la salud que si lo hicieran en la edad adulta.

En cuanto a la obesidad, las estrategias en el mundo son muy diversas y pasan por:

-           Brindar  educación e información nutricional, ya que mayores niveles educacionales permiten mejor conocimiento sobre la composición de los alimentos, las necesidades nutricionales a diferentes edades y las consecuencias que genera para los individuos la obesidad. En este sentido, la infancia proporciona una oportunidad única para promover la salud ya que los hábitos incorporados durante esta etapa difícilmente se modifiquen durante la edad adulta.

-          Diferenciar los precios relativos de los alimentos saludables y no saludables mediante impuestos y subsidios. Esta medida es fuertemente discutida por la distorsión que se introduce en los mercados sin haber probado aún su eficacia, por lo que  obviamente tiene sus dificultades y requiere muchos estudios para su implementación. 

-          Regular la industria alimentaria controlando la composición de los alimentos más las actividades de restaurantes y supermercados.

-          Controlar la publicidad dirigida a los niños.

En la Argentina esto tiene plena vigencia, ya que el 40 por ciento de los chicos de la Argentina padecen sobrepeso y obesidad, haciendo que algunas encuestan la ubiquen  en los primeros lugares en el mundo.   

¿Qué se puede hacer?

La buena noticia es que hay muchas cosas que podemos hacer en nuestro día a día para prevenir o revertir el exceso de peso de toda la familia, incluso si vivimos en una gran ciudad y disponemos de poco tiempo.

Como política global, es prioritario  recuperar la importancia de la actividad física en la escuela y buscar vías que lo estimulen, dotar de infraestructura  moderna para la realización de  actividades físicas.

Además estimular y fortalecer las entidades que promueven la actividad física. En la Argentina pasa por clubes y entidades culturales que con mucho esfuerzo propio y de los padres acercan muchos niños a las actividades deportivas y culturales como  el baile.  Así escuelas de futbol, básquet, y otros deportes mas centros culturales deben recibir un apoyo coordinado y efectivo para realizar sus actividades. Los organizadores de estas actividades, en general héroes anónimos de la ciudadanía esgrimen el común argumento de "sacar los chicos de la calle”, y tras esa idea trabajan denodadamente.

Además de las mencionadas políticas globales que son tan necesarias, a  nivel familiar se pueden tomar algunas decisiones importantes: 

·         La primera, es no permitir más de 2  hs y media en total diario de TV más computadoras, proveer de alimentos saludables en la escuela y estimular fuertemente la actividad física enviando al niño a realizar actividad deportiva o baile. 

·         Otra decisión importante es pregonar con el ejemplo, brindar ejemplos de actividad física practicando los padres deportes o, dejando el auto por la bicicleta o la caminata. 

·         Otra acción no menos importante es incorporar al hogar la mayor cantidad de alimentos naturales, variados y con el menor contenido calórico posible.

El camino de la actividad física, y la alimentación saludable se construye día a día y paso a paso.

viernes, 20 de febrero de 2015

Quioscos Saludables: Su Valor y legislación









La obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo. La alimentación de los chicos durante el horario escolar es imprescindible

La alimentación en los niños cada vez es más importante en la definición del perfil sanitario de una población. Las enfermedades modernas mas prevalentes, están relacionadas con el estilo de vida y los factores ambientales. 

La estrategia de una alimentación sana incluye muchos aspectos, uno de los cuales implica considerar la alimentación en la escuela, sobre todo considerando que en muchos casos son horarios extendidos. De allí surgió la implementación de los quioscos saludables en las escuelas. 

La obesidad infantil ha aumentado en los últimos tiempos y es considerada como uno de los problemas más importantes de la salud, y que a futuro puede desencadenar en otras enfermedades tales como: diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, problemas  articulares, apnea, somnolencia,  entre otras. 


Según la OMS (Organización Mundial de la Salud),  la obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo, siendo la Argentina  el país que más niños obesos tiene en América Latina.
 Si bien se sabe  que en el  sobrepeso y la obesidad existe un componente genético, este factor se encuentra agravado por:

· Los malos hábitos y el ambiente propenso que hacen que los  niños, niñas y adolescentes ingieran alimentos de alto contenido calórico,
· El sedentarismo, debido a la gran cantidad de horas que pasan frente al televisor o a la computadora
·El hecho de no practicar deportes, que es de vital importancia para el desarrollo y crecimiento del ser humano.

“La alimentación de los chicos no es eventual, por el contrario,  es imprescindible durante las horas que están en la escuela. Por lo cual, si no cuentan con viandas que lleven desde la casa, los chicos consumen lo que tienen a mano en los quioscos. Es necesario que la oferta de los quioscos sea también saludable, con yogures, leches, agua, frutas, galletitas integrales, y cereales. Y esta tarea no resultará fácil si los quioscos ofrecen en su mayoría alimentos con altos contenidos de grasa y azúcar. 

La comida saludable escasea en los quioscos que hay dentro de las escuelas. Según una de las últimas encuestas de salud escolar del Ministerio de Salud de la Nación, sólo 1 de 4 escuelas ofrecen frutas y verduras en los kioscos. Por el contrario, abunda la oferta de productos no recomendables: en 8 de cada 10 escuelas se ofrecen bebidas azucaradas, como gaseosas.

En la Argentina, la instalación de “quioscos saludables” en las escuelas enfrenta, aunque parezca mentira, la oposición de muchos padres: es que los fondos procedentes de los quioscos suelen ir a las cooperadoras escolares, y los papás que las integran llegan a temer que las ventas bajen.
Este ejemplo nos brinda la idea de cómo el problema de la obesidad sólo puede encararse a nivel de la sociedad en su conjunto. 

Sin embargo las objeciones principales surgen  de las entidades que nuclean las empresas y comercios relacionados la industria alimentaria.

A fin de implementar la idea de “Quiosco saludable”, hay dos aspectos a tener en cuenta, el científico y el legal.  Con respecto al primero  elaborar estrategias de que hacer en las escuelas con la alimentación de los alumnos, y en segundo  lugar implementar la legislación más adecuada.

En ese sentido por el primer aspecto se trabajó con la Sociedad Argentina de Pediatría y con Sociedades de Nutrición de la Argentina  y  desde allí se elaboró la legislación y normas  en conjunto con el ministerio de Salud de la Nación. 

Es importante que los padres conozcan que a nivel nacional, está vigente la ley 26.396 desde 2008 que contempla en el artículo 9, la promoción de un ambiente escolar saludable a partir de la implementación de quioscos saludables. 

De acuerdo a esa ley se denomina quiosco saludable,  al recinto o local, dentro de los establecimientos escolares, que expende  alimentos cuyo perfil nutricional es preponderantemente saludable. El mismo abarca alimentos  aptos para celíacos. De esta manera, se disminuye la participación de alimentos con alto contenido en grasas, azúcares y sodio, como golosinas, alfajores, gaseosas, snack, predominantes en los quioscos tradicionales. 

Sin embargo, la ley nacional aún no está reglamentada porque hasta el momento no se ha determinado cuáles son los productos que se ofertarían. Imaginen la implicancia que tiene esto para la industria, es, ni más ni menos definir lo que se va a vender en las escuelas de todo el país.

La Ley 26.396/08, esta focalizada en los trastornos de la conducta alimentaria (obesidad, bulimia y anorexia nerviosa) y la incorporación de la Educación Alimentaria Nutricional (EAN) en el sistema educativo, en todos sus niveles.

Esta es la única Ley Nacional que propone la implementación de quioscos saludables en las escuelas, ampliando la oferta de alimentos de mejor calidad nutricional. No obstante esto, la norma no específica qué alimentos se pueden comercializar y tampoco especifica quién es el organismo encargado de su aplicación.
En nuestra provincia, en el año 2012  se sanciono y promulgó, la Ley Nº 6.100 (Nº de Expediente 3338- 6034). 

La misma establece la elaboración de “Pautas de Alimentación Saludable” (PAS) para los establecimientos educativos.  Siempre teniendo en cuenta los estándares difundidos por la Organización Mundial de la Salud, organizaciones y profesionales especializados y que el diseño de una “Guía de Alimentos y Bebidas Saludables” (GABS), incluya productos aptos para celíacos, diabéticos y otros de producción local.  

Conjuntamente con la educación, tanto en materia de alimentación y como de educación física, propone que los quioscos, cantinas, bufetes, las máquinas expendedoras de alimentos y bebidas, y cualquier otro lugar de comercialización, dentro de los establecimientos educativos, deban vender exclusivamente alimentos y bebidas que se encuentren en las Guías. 

También promulga que los servicios de comedores escolares, que se brindan en instituciones educativas de gestión estatal y privadas, deben cumplir con las PAS.

En síntesis, la situación actual demuestra  la complejidad en el proceso de instalación de una legislación nacional saludable, en un país de organización federal. Porque hay muchas leyes promulgadas, en las diferentes provincias argentinas,  desde 2008 hasta la fecha, pero con regulaciones complejas y difíciles de llevar a la práctica. 

Entendiendo que la implementación de una ley conlleva un gran desafío, se sostiene que es necesario encontrar un organismo de aplicación competente e idóneo, que se responsabilice de las acciones necesarias para el cumplimiento de la normativa. 



jueves, 12 de febrero de 2015

¿Le hace mal la diabetes a las enfermedades del corazón?





Diabetes y Corazón.







Las enfermedades cardiovasculares y la diabetes son parte importante de las enfermedades crónicas no transmisibles. Estas constituyen la gran epidemia del siglo XXI. Por separado son altamente incidentes como causas de morbimortalidad. Sin embargo la diabetes potencia decididamente las enfermedades cardiovasculares.  

   La diabetes «mellitus» es una enfermedad crónica, actualmente con tratamiento pero no curable, que se caracteriza por la elevación de la glucosa en la sangre. La glucosa es el elemento nutritivo que genera la energía en las células del organismo. 

   En general los alimentos se dividen en proteínas, grasas e hidratos de carbono. La glucosa es parte básica de los hidratos de carbono que son el combustible principal del organismo.  Se encuentran en muchos alimentos, que son ingeridos. Luego de la absorción a nivel intestinal la glucosa circula en la sangre. En ese momento empieza a funcionar la insulina, hormona que se produce en el páncreas y cuya principal función es hacer que la glucosa ingrese a las células del organismo. 

   Si esta hormona no existe o es insuficiente, la glucosa no ingresa a las células y el  nivel de glucosa en sangre se eleva dando origen a lo que conocemos como diabetes. 

   El páncreas es una glándula situada en el abdomen que se encarga de fabricar insulina y otras hormonas, así como jugos pancreáticos que contienen enzimas necesarias para digerir la comida.  
      
   La diabetes «mellitus» puede producirse por una producción insuficiente de insulina (suele relacionarse con una predisposición hereditaria) o porque ésta no actúa adecuadamente (influyen factores externos y ambientales). En el primer caso estamos ante lo que conocemos como diabetes de tipo 1  en la cual en general hay carencia total o casi total de insulina, y en el segundo caso ante diabetes de tipo 2. Donde influyen  los factores de tipo externo o ambientalcomo  la obesidad, sedentarismo y dieta con exceso de calorías. 

En el caso de la diabetes de tipo 1 la consecuencia principal es la insuficiencia renal. En el caso de la diabetes de tipo dos la insulina es insuficiente o de “mal funcionamiento” y las consecuencias principales son las afecciones del sistema cardiovascular. 

La glucemia elevada en la sangre afecta principalmente el endotelio de las arterias. Las arterias tienen 3 capas, el endotelio, la  capa media y la capa externa. 

    La alteración del endotelio, modifica su función y facilita el desarrollo de arterioesclerosis.  Esta lesión progresiva de las arterias es lo que va configurando el daño de la diabetes, es decir la diabetes acelera la arterioesclerosis.  Hay pacientes que son portadores de arterioesclerosis  otros  tienen diabetes y otros tienen arteriosclerosis y diabetes.  En este caso la arterioesclerosis se potencia por la diabetes. 

   Es decir que la arteriosclerosis es una enfermedad en que las lesiones arteriales y el desarrollo de obstrucciones  o “placas “es lo que genera los daños. Placa es una sustancia pegajosa compuesta de grasa, colesterol calcio y otras sustancias que se encuentran en la sangre. Con el tiempo, esta placa se endurece y angosta las arterias.  Las obstrucciones arteriales hacen que la sangre que tiene que llegar a un tejido para que este funcione. Al no haber oxigeno se producen los daños como  los infartos de corazón o cerebro, entre otros.
   Esto es lo que va configurando las enfermedades cardiovasculares. En ellas el colesterol alto, el tabaquismo, la hipertensión arterial, el stress son fundamentales en su desarrollo, y como decíamos todas dañan la pared  arterial. En ese contexto la glucemia alta al afectar las arterias potencia tremendamente todo esto.  

    Además el exceso de glucosa favorece la inflamación, lo que incrementa el riesgo de que se formen coágulos, elevando el riesgo de sufrir  trombosis que aceleran las obstrucciones arteriales. 

   Debido a los hábitos  actuales, con el estilo de vida tan modificado  a partir de los 20-25 años todas las personas sufrimos arteriosclerosis en mayor o menor medida, ya que el colesterol se va pegando a las paredes de nuestras arterias y las van endureciendo.

     Por otra parte muchos pacientes tienen la conjunción de hipertensión arterial y diabetes. Por el daño arterial que ambas provocan es perentorio el tratamiento agresivo de ambas entidades. Así los valores de TA  deben ser los más bajos posibles. El objetivo debe estar en lo 120/80 mm hg.  de tensión arterial.
   Como decíamos en  la diabetes tipo 2, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de morbilidad y mortalidad. Y, entre las enfermedades cardiovasculares, se incluyen no sólo aquellas que afectan al corazón directamente, como la enfermedad coronaria, sino también las que afectan a las diferentes arterias del cuerpo.  

 Así  aumenta el riesgo de padecer angina de pecho o un infarto agudo de miocardio y la muerte cardiaca súbita. En el caso del corazón los daños por el infarto pueden conducir a una insuficiencia cardiaca posterior. Su gravedad depende de los niveles de glucemia, es decir, de la concentración de glucosa en la sangre.

   Además son muy incidentes los accidentes cerebrovasculares, la arteriopatía periférica, y  la retinopatía, causante de ceguera.

   Concluyendo,  la diabetes genera y potencia la arteriosclerosis  y ambos son muy influyentes en el desarrollo de las enfermedades cardiovasculares. Estas son primera causa de enfermedad y muerte en el mundo. Las políticas de salud en el mundo deben enfocarse al control  y prevención de estas afecciones.

   La posibilidad de generar estilos de vida más saludables apostando a una mayor accesibilidad a las actividades físicas, y la práctica de una alimentación adecuada constituye un objetivo a perseguir desde los estamentos políticos de decisión. 

jueves, 5 de febrero de 2015




Un infarto del corazón es un evento serio y muchas veces grave, que genera muchas incógnitas en el paciente que lo padece.

Hace algunas décadas, en tiempos que se sabía menos de este cuadro, el paciente era prácticamente considerado un inválido. Se le sugería unos seis meses de reposo físico y laboral. Se creaba un ambiente de extremo temor a los esfuerzos y vivir emociones fuertes. Todos los pacientes eran tratados de la misma manera.
Con el tiempo se fueron diferenciando los cuadros. Hoy se busca la reinserción total del paciente a sus actividades habituales buscando una vida saludable.


La asociación del infarto con la muerte súbita lo ubica como una entidad peligrosa y de mucho cuidado, sobre todo en la fase aguda.

Se encuentra entre los males cardiovasculares que constituyen la primera causa de enfermedad y muerte en el mundo, en la que la herencia, las malas dietas, la poca actividad física, el tabaquismo y la hipertensión arterial son factores de riesgo sumamente incidentes.  

El infarto se produce cuando la circulación del corazón se ve afectada, ya sea por una obstrucción parcial o total de las  arterias coronarias. Las arterias coronarias son las arterias que llevan el oxígeno y los nutrientes que necesita el corazón para su funcionamiento. 

Una obstrucción de alguna de las arterias impide la normal circulación. Así se produce la isquemia (falta de oxígeno) del territorio implicado, si esto se sostiene en el tiempo se produce  la muerte de ese tejido que no es ni más ni menos que un infarto.

El corazón, que es una bomba muscular, va perdiendo su capacidad de “bombeo” y eso afecta la circulación de todo el organismo.

No todos los infartos poseen el mismo tratamiento. La gravedad y el pronóstico dependen del tamaño del mismo. A mayor tamaño peor pronóstico y evolución.  

Durante la evolución de un infarto hay un momento inicial de peligro. En esas  primeras horas, se pueden producir arritmias graves que pueden ser mortales. En esto no hay influencia del tamaño del infarto. En estas primera horas es crucial que el paciente esté en una unidad coronaria, o unidad de terapia intensiva, justamente para tratar estas arritmias.

Luego de esas primeras horas influye mucho en la evolución, como decíamos, el tamaño del infarto.
Luego del infarto puede ocurrir que si es de tamaño chico no se vea afectada la función global del corazón y el paciente puede reintegrarse a una vida prácticamente normal.

Si el infarto ha sido de gran tamaño, el corazón pierde sus condiciones de funcionamiento global y vamos hacia lo que se llama insuficiencia cardiaca y, obviamente, esto implica mayores cuidados, menor capacidad de ejercicio y tratamiento con mas fármacos. Entre los de mayor y menor tamaño existe una franja intermedia que hace un manejo particular e individual de cada paciente con un infarto. 

Luego del infarto surgen al paciente y a los familiares algunas preguntas. ¿Puedo realizar ejercicio físico después de sufrir un infarto? ¿Qué alimentación debo llevar? ¿Cómo será mi vida laboral? Entre otras.
Hace algunas décadas, en tiempos que se sabía menos de este cuadro, el paciente era prácticamente considerado un inválido. 

Se le sugería unos seis meses de reposo físico y laboral. Se creaba un ambiente de extremo temor a los esfuerzos y vivir emociones fuertes. Todos los pacientes eran tratados de la misma manera. 

Con el tiempo se fueron diferenciando los cuadros. Hoy se busca la reinserción total del paciente a sus actividades habituales buscando una vida saludable.
Actualmente se pretende restar dramatismo al infarto, haciendo hincapié en que "el cumplimiento de las medidas preventivas, los controles periódicos, los cambios en el estilo de vida y el tratamiento adecuado permiten que el pronóstico después de un ataque cardiaco pueda ser excelente".

Los modernos cuidados de atención cardiaca hacen que muchos pacientes ingresen a la etapa de rehabilitación.
El primer concepto a tener presente es que en esta etapa es muy importante considerar tanto los aspectos físicos como psicológicos. 

Desde el punto de vista psicológico es muy frecuente la depresión, a la que no hay que minimizar y tratar con todo. Imagínense  una persona de alrededor de 50 a 60 años en la plenitud de su vida, en general con personalidad fuerte, pensando con omnipotencia de que nunca le va a suceder nada, se encuentra de golpe con una enfermedad que lo enfrenta a la muerte. 

La rehabilitación post infarto en general se divide en tres etapas. 

      La primera es la fase hospitalaria, cuando el paciente está aún en el hospital y se busca el fortalecimiento psicológico y se empiezan algunos movimientos físicos. Además es el momento en el que hay que dar grandes explicaciones para calmar la ansiedad del paciente y el entorno familiar. 

      La segunda etapa se realiza en un gimnasio de rehabilitación con supervisión médica. Se va probando la tolerancia al ejercicio físico y sacando las dudas y temores del paciente. Dura alrededor de tres meses.
      La tercera fase es luego de este tiempo y debe prolongarse todo el tiempo restante, manteniendo el paciente los hábitos saludables.

El otro concepto importante es que de acuerdo a la evolución es muy favorable en general  la reinserción lo más precoz posible del paciente a su actividad laboral. 
Diversas investigaciones han demostrado que la participación en un programa de rehabilitación cardiaca después de un infarto de miocardio mejora la supervivencia, disminuye el riesgo de infarto de miocardio recurrente y mejora la capacidad funcional de ejercicio.

A pesar de sus beneficios conocidos, la rehabilitación cardiaca permanece infrautilizada por los sobrevivientes de un infarto de miocardio, con tasas de participación de tan sólo el 14% en algunas series. Esta resistencia de los pacientes los priva de una mejor calidad de vida luego del infarto.  

Todo esto se completa con la modificación de las conductas relacionadas con el estilo de vida, como el tabaquismo, los patrones de alimentación con abundancia de grasas, los hábitos sedentarios y los métodos para hacer frente al estrés.

 Del mismo modo, un mejor cumplimiento de las pautas terapéuticas para el tratamiento de la hipertensión, la diabetes y las dislipemias puede prevenir la aparición o la progresión de la enfermedad aterosclerótica.

Tanto para el paciente como para los servicios de salud, y valorando los costos individuales y sociales que significan las enfermedades cardiovasculares, es perentorio contar con una organización que atienda estos casos en los cuales la rehabilitación cardiovascular constituye un arma de primera clase en el enfoque estratégico del control de esta enfermedad epidémica.

Eduardo Tassano
Máster en Gerenciamiento
en servicios y sistemas de salud
Especial para época