OPINIONES – Dr. Eduardo Tassano

sábado, 2 de mayo de 2015

El trabajo y la salud





Los accidentes laborales y las enfermedades profesionales son  consecuencias de una mala prevención de  riesgos, siendo causantes de más de un millón de muertes al año.

Entendemos al trabajo como una necesidad básica y esencialmente humana que comienza con los mismos orígenes del hombre.

El trabajo ha transformado el mundo y representa la principal fuente de riqueza material y social; sin embargo, a causa del trabajo millones de personas mueren, enferman o quedan inválidas todos los años. 
El trabajo resulta imprescindible para una vida saludable, tanto por la dignificación de la persona, como por la retribución económica que resulta,  y el progreso que implica para la comunidad.Pero esto puede derivar en aspectos negativos como las alteraciones del estado de salud derivado de las condiciones o  del medio en que el trabajo se desarrolla.

Los seres humanos desarrollan un sinnúmero de actividades profesionales en medios diferentes, de forma que los ambientes que se crean pueden llegar a afectar e incluso deteriorar su estado de salud, a veces de forma inmediata (accidente de trabajo) y otras veces a más largo plazo (enfermedad profesional).

Hay datos a nivel mundial que sostienen que hay más de 1 millón de muertes por año derivados de las causas laborales, cifra poco mayor que los accidentes de tránsito. Esto acompañado por un gran numero 250 millones d de accidentes de trabajo y tantas 160 millones de enfermedades profesionales. Se sostiene que más de 10000 niños mueren por año debidos a accidentes de trabajo.

Además el nivel de cobertura específica para los temas laborales, de los trabajadores es un tema que en muchos países no supera el 10 % de la población económicamente activa.

En América latina y Caribe la mortalidad por accidentes de trabajo se encuentra en el séptimo lugar de las causas de mortalidad en general.

En la Argentina se carecen de datos reales y totales sobre la incidencia de enfermedades laborales y accidentes de trabajo. Por un lado existe un gran subregistro y por otro a veces es difícil definir donde encuadra lo que tiene el paciente.

Las condiciones de trabajo se refieren al conjunto de factores presentes en la situación laboral, que constituyen elementos de la carga global de trabajo, y que como tales influyen sobre la vida, la salud de los trabajadores, y sobre la calidad del resultado de la producción.

La capacidad de transformación de la realidad para cubrir necesidades básicas fue abriendo camino a la creatividad, el arte, la estética, la representación, la investigación. Un sinnúmero de cualidades, funciones, facultades, capacidades desplegadas por medio del trabajo hace del hombre cada vez más un ser libre y digno, que modificando la realidad para vivir mejor se modifica creativamente a si mismo.

Desde las inhumanas condiciones de trabajo de la antigüedad hasta el presente hubo muchas situaciones y cambios. La mejora de las condiciones laborales en el mundo comienza alrededor del año 1900 donde se empieza a respetar a las personas como tales en su relación con el trabajo.

Medidas como el trabajo de 8 horas diarias,  las mejores condiciones de trabajo se empiezan a formalizar de alguna manera, después de la primera guerra mundial en el año 1919 en la Conferencia por La Paz, llevada a cabo en la ciudad de Washington.

A partir de ahí se buscaron leyes de accidentes laborales, prevención de accidentes e Higiene laboral, hasta llegar a nuestros días con el perfeccionamiento de  las leyes de seguridad laboral.

Los factores que pueden alterar la salud de los trabajadores son: realización del trabajo en un ambiente insalubre (gases tóxicos, ruido, vibraciones, radiaciones ionizantes, calor radiante, utilización de nuevas tecnologías), procedimientos de trabajo inadecuados o peligrosos, materiales utilizados en el proceso productivo tóxicos, nocivos o peligrosos, herramientas de trabajo poco adecuadas.

Las nuevas tecnologías pueden generar nuevos riesgos físicos, medioambientales y sociales, las nuevas formas de organización del trabajo  generar nuevas situaciones desconocidas que pueden originar desordenes a veces desconocidos en el ambiente de la salud. Estas nuevas formas de organización del trabajo originan un aumento de la carga mental del trabajador, originando alteraciones sobre su salud como la fatiga ocular, dolores de cabeza, molestias dorsales, astenia, depresiones, envejecimiento prematuro.

Los accidentes laborales y las enfermedades profesionales son la consecuencia de una mala prevención de los riesgos, pues conociendo las enfermedades profesionales podemos evitarla.

Se considera  un  accidente de trabajo  a las enfermedades  que el trabajador contraiga con motivo de la realización de su trabajo, siempre que se pruebe que la enfermedad tuvo por causa exclusiva la ejecución de dicho trabajo.

Se considerará enfermedad común las alteraciones de la salud que no tengan la condición de accidente de trabajo, ni de enfermedad profesional.

Las enfermedades profesionales pueden ser:

a)   Enfermedades profesionales provocadas por la inhalación de sustancias y agentes no comprendidos en otros apartados como la silicosis, asbestosis, neumoconiosis, asma.
b) Enfermedades Profesionales producidas por agentes químicos como el plomo, mercurio cadmio, manganeso, cromo, arsénico, cloro, bromo, yodo, flúor, amoníaco entre otros.
c)   Enfermedades profesionales producidas por agentes físicos, como las cataratas o la sordera.
d)  Enfermedades profesionales infecciosas y parasitarias, como el paludismo o la fiebre amarilla.
e)  Enfermedades profesionales de la piel causadas por sustancias y agentes no comprendidos en otros apartados

También podemos clasificar las enfermedades según las causas que las provocan:

1.  Intoxicaciones profesionales: son producidas por agentes tóxicos sin vida, que penetran en el organismo produciendo alteraciones. el agente que las causa es de tipo químico.
2. Infecciones profesionales, cuyo agente externo causante de la enfermedad es un ser vivo (tétano, paludismo)

Mucho se ha avanzado sobre la prevención de accidentes de trabajo y enfermedades laborales, pero aún así son causantes de altas cifras de mortalidad e incapacidad, por lo que deberán ser considerados como temas e primer orden dentro de la política de estado, que sin duda beneficiará a la población.





sábado, 25 de abril de 2015

Como el ambiente influye en la Salud.







El 23 % de la carga de morbilidad en el mundo y el 24% de la carga de mortalidad están asociados a los factores ambientales. 

Salud ambiental, según la Organización Mundial de la Salud, es "aquella disciplina que comprende aquellos aspectos de la salud humana, incluida la calidad de vida y el bienestar social, que son determinados por factores ambientales físicos; químicos, biológicos, sociales y psico-sociales”. También se refiere a la teoría y práctica de evaluar, corregir, controlar y prevenir aquellos factores en el medio ambiente que pueden potencialmente afectar adversamente la salud de presentes y futuras generaciones.

Las enfermedades ambientales son enfermedades y afecciones resultantes de problemas del medio ambiente creados por el hombre.

El tema de las enfermedades causadas por problemas ambientales es controvertido. Son enfermedades de difícil comprobación científica.Para los científicos, el poder probar que algún factor ambiental sea la causa de enfermedades es un proceso difícil que puede exigir años de investigación.

Por ejemplo, no falta quien crea que la exposición a los cables eléctricos de alta tensión produce cáncer. Pero hasta ahora nadie ha probado fuera de toda duda que eso sea cierto. Para los científicos, el poder probar que algún factor ambiental sea la causa de enfermedades es un proceso difícil que puede exigir años de investigación.

Si el medio ambiente fuera más saludable, cada año se podrían evitar hasta 13 millones de defunciones. Si se previene el riesgo ambiental, se podrían salvar hasta cuatro millones al año, solamente en niños, en su mayor parte en países en vías de desarrollo.

¿Cómo los factores ambientales influyen en la salud?

El medio ambiente produce influencias en la salud de las personas  a través de la exposición a factores de riesgo físicos, químicos y biológicos y por medio de los cambios relacionados con la conducta en respuesta a dichos factores.

Con respecto a los riesgos para la salud, en los últimos años se ha profundizado el conocimiento sobre los factores que inciden en los procesos de salud-enfermedad de una población. 

Se los vincula con aspectos centrales de la estructura y de la organización social, como son el nivel económico y las características de su distribución, las condiciones de la vivienda y del medio ambiente, la alimentación, la educación y el empleo, las modalidades de consumo, los estilos de vida, la producción y utilización de energía, el crecimiento demográfico, los procesos de urbanización, el transporte y las comunicaciones, entre otros.

El mundo actual y los estilos de vida predominantes generan una modificación del mundo en que vivimos. Asi tenemos los siguientes nuevos actores:

-Desarrollo Tecnológico: El creciente desarrollo tecnológico y su diseminación  mundial  aumentaron la exposición de las personas a riesgos para los cuales no fuimos preparados. Ni las organizaciones ni los gobiernos están preparados para el momento actual.

-La   contaminación indiscriminada: Influye decisivamente. Esta contaminación puede ser atmosférica, del aire, del suelo ya sea por productos químicos, agua insalubre, falta de saneamiento o radiaciones ionizantes o no ionizantes entre otras. En ella, la acción del hombre es muy contaminante y eso atenta contra su propia salud.

- El Cambio climático: Un párrafo aparte merece el cambio climático, en la actualidad hay resoluciones del sector salud, promovidos por la OMS que buscan coordinar los esfuerzos  entre el sector sanitario y los peligros que el cambio climático genera. Así en mayo de 2009, la Asamblea Mundial de la Salud adoptó una resolución sobre protección de la salud del cambio climático, que señala un nivel mucho más alto de compromiso del sector de salud. La resolución insiste en los daños a la salud que el cambio climático genera y el compromiso que esto ejerce  sobre  los objetivos de Desarrollo del Milenio.

- Las políticas de ordenamiento territorial: Este aspecto es muy pertinente para el buen planeamiento urbano y por ende tiene mucho que ver con el mejoramiento ambiental y la adecuación institucional de los espacios y áreas físicas. 

Al momento actual se postula un cambio de conducta individual en la relación que el hombre ha tenido tradicionalmente con su entorno y la necesidad de promover y participar en la protección de la salud ambiental.

El concepto de salud pública  relacionado a la ecología ha evolucionado como respuesta a la naturaleza cambiante de los problemas sanitarios y su conexión con los problemas ambientales mundiales emergentes. Estos nuevos problemas incluyen riesgos ecológicos como la destrucción de la capa de ozono, la contaminación incontrolada e incontrolable del aire y del agua, y el calentamiento de la tierra. Estos hechos ejercen un impacto considerable sobre la salud, que escapa a menudo de los modelos simples de causalidad e intervención.

La concientización en el mundo avanza y ellos ha generado nueva legislación.Las regulaciones específicas de carácter ambiental: son fundamentales para la formulación e implementación de políticas públicas. Dentro de ellas podemos citar las normas sobre contaminación atmosférica por industrias; la defensa del aire libre de humo de tabaco; las regulaciones para que las empresas e industrias no contaminen fuentes de agua; las medidas contra el ruido y la contaminación visual.

La limpieza del medio ambiente es esencial para la salud y el bienestar,.La palabra que se impone es la de la precaución"

   Concluyendo, los efectos sobre la salud mejor conocidos son los relacionados con la contaminación del aire, la mala calidad del agua y las condiciones higiénicas insuficientes. Los efectos sobre la salud de los productos químicos peligrosos se conocen mucho menos. El ruido va ganando importancia como problema para el medio ambiente y la salud. El cambio climático, la disminución de la capa de  ozono, la pérdida de biodiversidad y la degradación de los suelos pueden afectar también a la salud humana.

Es posible que rápidamente se generen especialidades médicas que tengan que ver con las enfermedades provocadas por el ambiente, pero lo que hoy el mundo requiere por la salud del planeta y de sus habitantes es que se tome real conciencia del daño en el ambiente que se está produciendo a todos los niveles y que las acciones tienen  que ser fuertes y decididas en beneficio de la humanidad toda.



viernes, 17 de abril de 2015

Hipertensión arterial en la salud pública




Gran parte de la calidad de vida de una persona esta dada por la salud que tengan sus arterias. La hipertensión arterial  representa por sí misma una enfermedad, pero también un factor de riesgo importante para otras enfermedades, fundamentalmente las cardiovasculares.

La hipertensión, también conocida como tensión arterial alta o elevada, es un trastorno en que los vasos sanguíneos tienen una tensión persistentemente alta. Los vasos sanguíneos llevan la sangre desde el corazón a todas las partes del cuerpo. Cada vez que el corazón late, bombea sangre a los vasos. La tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos (arterias) al ser bombeada por el corazón. Cuanto más alta es la tensión, más esfuerzo tiene que realizar el corazón para bombear.

La tensión arterial normal en adultos es de 120 mm Hg1 cuando el corazón late (tensión sistólica) y de 80 mm Hg cuando el corazón se relaja (tensión diastólica). Cuando la tensión sistólica es igual o superior a 140 mm Hg y/o la tensión diastólica es igual o superior a 90 mm Hg, la tensión arterial se considera alta o elevada.

Gran parte de la calidad de vida de una persona esta dada por la salud que tengan sus arterias. El árbol arterial humano es parte del sistema circulatorio, principal encargado de hacer llegar el oxigeno y los nutrientes a todos los tejidos del cuerpo. 

Ese árbol arterial puede ser dañado por diferentes agentes. Ese daño puede tener que ver  con la herencia o predisposición y, además hay un sinnúmero de factores ambientales que  lo condicionan.
Hay dos entidades en el campo de la salud pública que por el volumen de población que afectan son destacadas , la hipertensión arterial y el tabaquismo. Ambas tienen en común que son silenciosas en su forma de provocar el daño al principio y, ambas entidades son crónicas. Ser crónico significa que el daño se seguirá extendiendo a lo largo del tiempo.

Hoy volvemos a referirnos a la hipertensión arterial. La importancia epidemiológica de la misma es casi insuperable. La hipertensión arterial (HTA) está distribuida en todas las regiones del mundo, atendiendo a múltiples factores de índole económico, social, cultural, ambiental y étnico. La prevalencia está en aumento asociada a patrones alimentarios inadecuados, disminución de la actividad física y otros aspectos conductuales relacionados con hábitos no saludables.

La  HTA representa por sí misma una enfermedad, como también un factor de riesgo importante para otras enfermedades, fundamentalmente para las  enfermedades cardiovasculares, las cuales originan los infartos de corazón, cerebro e insuficiencia renal.

El diagnóstico de la HTA en edades tempranas y su adecuado tratamiento y seguimiento constituyen los pilares fundamentales en los que se sustenta la disminución de los  que significan  eventos cardiovasculares, que se van a ir incrementando con la edad.

Una de los grandes trabajos a realizar es justamente esta detección temprana, que sin dudas es clave para prevenir mayores daños en el futuro.

La Hipertensión Arterial se clasifica en dos grandes grupos: hipertensión arterial esencial o primaria e hipertensión arterial secundaria. La primaria se asocia más a obesidad, antecedentes familiares de hipertensión, colesterol alto, ingesta excesiva de alcohol y sedentarismo. Pero hay también causas secundarias de hipertensión que están asociadas a determinadas enfermedades como: patologías renales, o  tumores como el feocromocitoma, entre otros.  

La hipertensión epidemiológicamente importante es la primaria  o esencial ya que es la que se encuentra afectada por el  estilo de vida y los factores ambientales. A nivel mundial, uno de cada tres adultos tiene la tensión arterial elevada,  trastorno que causa aproximadamente la mitad de todas las defunciones por accidente cerebrovascular o cardiopatía.

Dado un aumento de la prevalencia de obesidad y sedentarismo en los jóvenes, se traduce a su vez en la aparición de hipertensión arterial esencial a edad más temprana. Y este es un cambio epidemiológico de gran magnitud,  que está cambiando totalmente las estadísticas de la actualidad.

Dependiendo de cuál sea la causa de la hipertensión, esta podría ser erradicada o controlada. Si es una Hipertensión  primaria, es una enfermedad que va a permanecer siempre con el paciente y sólo va a poder controlarla, si toma medicamentos antihipertensivos y cumple adecuadamente las indicaciones. Los esfuerzos en la salud pública deben ser enfocados a este grupo de pacientes.

Si es secundaria, va a depender de la causa de base y si ésta puede ser tratada: si, por ejemplo, si es causada por un tumor que produce catecolaminas, y si el paciente se opera, se verá posteriormente aliviado de la  Hipertensión.

El hecho sustancial para detectar la hipertensión es justamente medir la presión arterial. Es obvio que ello se hace en los centros de atención de la salud. Es allí donde la organización del sistema sanitario debe estar aceitada y ser minuciosos y exhaustivos en la detección de cifras anormales.  

Todos los adultos deberían medirse su tensión arterial. Y obviamente todos los niños en sus primeros exámenes deben también ser considerados en este aspecto.

El nivel de las soluciones pasa por dos aspectos. Uno sin dudas es el sistema de atención sanitaria que incluye todos los centros públicos y privados donde se pueden ofrecer tratamientos y consejos médicos.  El otro aspecto, quizá mas importante lo constituyen las acciones de  política sanitaria que busquen una mayor calidad de vida de la población, que incluya una fuerte promoción de la actividad física, con la creación de ámbitos propicios para este desarrollo. Un ejemplo en este sentido es la medida que se ha tomado en algunas grandes e importantes capitales del mundo al promocionar el transporte en bicicletas, con creación de bicisendas.

Otro ejemplo de  medidas son aquellas que deberán estar orientadas a la promoción de una alimentación saludable donde un tema destacable lo constituyen las leyes que desalientan el consumo de sal o cloruro de sodio.

Pequeños beneficios en estos valores y cifras implican grandes reducciones en las incidencias de las complicaciones originadas por la hipertensión arterial descontrolada. 

Vemos a veces diferentes tipos de catástrofes que se cobran vidas humanas y captan toda nuestra atención pero si parte de ese interés se volcara en enfermedades como la hipertensión arterial mejoraríamos sustancialmente los daños que nos provocan las enfermedades cardiovasculares.

sábado, 11 de abril de 2015

Las enfermedades cardiovasculares y la dieta.






 La diabetes y la hipercolesterolemia son causantes de enfermedades cardiovasculares, que pueden prevenirse con una dieta adecuada

Las enfermedades del mundo moderno están muy relacionadas con el estilo de vida y los factores ambientales. Dentro del estilo de vida la falta de actividad física y la mala alimentación son elementos de alto valor al considerar la producción de las enfermedades cardiovasculares y la diabetes.

Ambas enfermedades se potencian y producen daño principalmente las arterias que son las que llevan el oxigeno  y los nutrientes necesarios para la vida de todo el organismo. 

Al realizar los análisis de estos pacientes siempre hay dos resultados que preocupan mucho, los niveles de colesterol y obviamente los niveles de glucemia (esto conocido como “ azúcar en la sangre”).  Tanto los niveles elevados de colesterol como la diabetes son netamente influidos por la dieta. Los alimentos que se consumen están directamente relacionados con la elevación de estos valores.

   Un gran aliado para el tratamiento es la implementación de dietas que, más que en cantidad es la calidad de los alimentos. En la práctica hay mucha confusión en cuanto a la calidad de los alimentos y si son buenos o no tanto para la hipercolesterolemia como para la diabetes. 

La dieta en ambas situaciones es difícil de cumplir y cuesta mucho que los pacientes se adhieran totalmente a las mismas. En ese caso la sugerencia principal es una buena educación a los pacientes donde se pone especial énfasis en  enseñarles mucha variedad de alimentos. 

En ese  sentido queremos aportar algunos datos para la realización de buenas dietas en estas patologías.
DIABETES: 

Los alimentos preferidos para la diabetes son los que tengan bajo índice glucemico y que posean vitaminas y minerales, mas fibras. Dentro de estos alimentos,  podemos destacar: 

-         Frutos rojos: como las frutillas, frambuesas, moras y arándanos, todos muy ricos en vitamina C, potasio, antioxidantes. La vitamina C es uno de los principales antioxidantes. Estos antioxidantes son esenciales para retardar el envejecimiento celular. Los arándanos también colaboran en reducir los niveles de colesterol.
-         Frutas   cítricas: son muy buenos, ya que a pesar de  tener azúcar, poseen mucha fibra soluble y vitamina C. Las fibras ofrecen sensación de saciedad.

 Al hablar de cítricos nos referimos a naranjas, mandarinas, lima y pomelo. Hay que recordar que la vitamina C no se acumula por lo que siempre es necesario consumirla.

-         Las verduras: cumplen un rol esencial, las espinacas son muy nutritivas. Entre sus vitaminas se destacan la vitamina A, B2, B6, C, E y K. La vitamina A ayuda a la diabetes ya que es buena para la salud visual, la piel y combate las infecciones. La espinaca también es fuente de minerales: hierro, calcio, sodio, fósforo, magnesio y potasio. El hierro ayuda a la formación del glóbulo rojo y el calcio es bueno para la salud ósea.
-         Lácteos: No olvidar el rol que cumplen los productos lácteos, que son fuente importante de calcio, por lo que ayudan a fortificar los huesos y dientes. Además los lácteos están fortificados con vitamina D. 

-         Pescado: Entre las proteínas necesarias hay que incluir buenas porciones de pescado. Sobre todo los que son ricos en ácidos grasos omega -3. Estos ayudan a reducir la tensión arterial, bajar los niveles de grasas y por ende reducir las enfermedades coronarias. 

Recientes estudio demuestran, que la ingesta de vitamina D mejora las células beta, productoras de insulina y responsables de metabolizar los azúcares.

HIPERCOLESTEROLEMIA

Con respecto a la hipercolesterolemia  (colesterol elevado o dislipemia) podemos sugerir varios alimentos:
-         La avena posee un conjunto de sustancias que contribuyen a disminuir la absorción de colesterol en el intestino. Al igual que la avena, la cebada posee gran riqueza en fibras solubles y tiene un componente que reduce el colesterol llamado “malo” es decir el LDL colesterol.

-         Legumbres: No hay que olvidar a las legumbres que poseen varios componentes como las  fotoquímicas que están implicados de forma directa en la reducción del colesterol sérico y en la prevención de obstrucciones arteriales que degeneran en enfermedades cardiovasculares. 

-         Frutas: Hay frutas  como manzanas, uvas cítricos y las berenjenas  que tienen efecto hipolipemiante por el aporte de fibras, las cuales retrasan la absorción intestinal de colesterol.

-         Futos secos: Los frutos secos, en particular las nueces, son buenos porque terminan aportando ácidos grasos omega-3 que sabemos son útiles en la reducción de colesterol.

-         Aceite de oliva: El aceite preferido en las hipercolesterolemias es el aceite de oliva. El aceite de oliva es un aceite vegetal que es rico en ácidos  grasos monoinsaturados (ácido oleico), vitamina E y fitosteroles, todos ellos compuestos  considerados cardioprotectores.

-            Soja: Otro alimento de primer nivel para el tratamiento de las hipercolesterolemias es la soja. Ya sea como leguminosa o como aceite,  aporta una cantidad significativa de grasa de alta calidad nutricional -ácido linoléico y oleico-, lecitina e isoflavonas con repercusiones beneficiosas para el organismo por su eficacia reductora del colesterol sérico. Las isoflavonas,  han demostrado ejercer una acción inhibitoria de la agregación plaquetaria y una actividad antioxidante sobre las lipoproteínas de alta densidad (LDL), lo que ayuda en la disminución del colesterol plasmático.

-         Pescado: Los llamados  pescados azules tienen de media, unos diez gr de grasa rica en ácidos grasos poliinsaturados de la serie omega-3, reconocidos por su capacidad para disminuir los triglicéridos plasmáticos, aumentar la vasodilatación arterial, reducir el riesgo de trombosis y la tensión arterial. Todos estos efectos se postulan como protectores de las enfermedades cardiovasculares. Obviamente que todo esto depende de los pacientes y de los niveles de colesterol previos.

Debemos trabajar para construir una población con hábitos saludables a partir de una buena educación alimentaria. El conocimiento del contenido de los diversos alimentos es esencial para que los pacientes cumplan la dieta que mas les conviene. 

viernes, 3 de abril de 2015

El infarto y las mujeres






Pocas mujeres saben que las enfermedades vasculares son ocho veces más mortales que el cáncer de mama.

Existe la creencia que el infarto de miocardio y las enfermedades del corazón afectan más a los hombres que a las mujeres. Es realmente así?  ¿Mueren más hombres de infarto que las mujeres?
El análisis por género indica que en los hombres es más frecuente la enfermedad coronaria.  Sin embargo la primera causa de muerte en las mujeres son las enfermedades cardiacas, sobre todo las relacionadas con el infarto del corazón o enfermedad de las arterias coronarias, más que el cáncer u otras enfermedades.

Las enfermedades del corazón son muchas y de varios tipos. Dentro de ellas está la enfermedad coronaria que es la enfermedad que origina los infartos de miocardio o infartos del corazón. Esta última esta dentro de las enfermedades cardiovasculares y constituyen la causa más importante  de morbimortalidad en el mundo, tanto para hombres como mujeres. Estas enfermedades cardiovasculares están relacionadas con los malos hábitos como la mala alimentación y la inactividad física entre otras causas.

Recordemos lo que es un  infarto: este se  produce cuando alguna de las arterias que llevan la sangre al corazón es decir las arterias coronarias, sufren una obstrucción que impide el paso normal de la sangre lo que genera falta de oxigeno en el miocardio y genera, si la obstrucción persiste, un infarto de miocardio.

Las mujeres no cuidan su corazón como deberían. Un estudio llevado a cabo por la Comisión de la Mujer y la Cardiología de la Fundación Cardiológica Argentina (FCA) reveló que ellas consideran el cáncer, sobre todo el de mama, y el estrés como sus principales problemas de salud. Solo una de cada diez nombró a los problemas cardiacos. Según esta entidad, pocas saben que las enfermedades vasculares son ocho veces más mortales que el cáncer de mama. También otros estudios revelaron que la enfermedad cardiaca en la mujer es ignorada tanto por las pacientes como por los propios profesionales.

Otra de las razones de la falta de atención a la salud cardiovascular surge de la creencia popular de que ellas no fallecen por culpa de estas enfermedades, porque las arterias están protegidas contra los factores de riesgo (obesidad, hipertensión, colesterol y diabetes, entre otros) gracias a los estrógenos. La realidad es que esta protección solo dilata el tiempo de desarrollo hasta la menopausia, momento en el que se desvanece. De hecho, la enfermedad coronaria se da más tarde en las mujeres que en los hombres, pero no por ello es menos frecuente.

El tema es que los infartos en las mujeres o los problemas coronarios aparecen 10 a 15 años más tarde que los hombres, en el hombre entre los 45 y 55 años, en las mujeres entre los 55 y 65 años. Esto coincide con la etapa de la menopausia donde no cuenta con los estrógenos.

Ante un infarto o una angina inestable  las mujeres tienen síntomas más inespecíficos. Esto  hace  realmente mas difícil el diagnostico clínico. Los síntomas son más difusos y la mujer minimiza lo que le está pasando. Y en general no acude al médico.

En principio no tiene el dolor característico, en el centro del pecho,  como le ocurre al hombre y tiene como una sensación de ardor en el pecho o la boca del estomago, o indigestión, o fatiga… o insomnio, todo mas inespecífico y en general  concurre mas tarde a la consulta. Inclusive muchas veces las mujeres tienen infartos  silentes es decir un cuadro que no da síntomas.

Lo otro es que hay una tendencia a atribuir los síntomas de enfermedad del corazón a cuadros de ansiedad, o pánico, o depresión  o estrés y se subdiagnostica lo cardiaco.

Para complicar las cosas podemos decir que los estudios de diagnostico como la ergometría u otros estudios funcionales son de interpretación más difícil  en las mujeres.

La otra diferencia en este caso  anatómica es que las arterias coronarias en las mujeres son más delgadas y tortuosas lo que hace que los procedimientos de tratamiento de los infartos sean más dificultosos como la angioplastia coronaria o la cirugía.

Sin embargo el dato más fuerte es que las mujeres en el primer año después del infarto,  mueren más que los hombres, por las complicaciones. Los hombres tienen 25% de mortalidad en el primer año y mientras que las mujeres sube al 40 %.

Lo importante en las mujeres es no minimizar los síntomas, acudir al médico y más aun cuando existen  factores de riesgo que predisponen a enfermedad coronaria.

Entre los factores de riesgo en primer lugar hay que tener en cuenta la genética que es un predisponente de primer orden. Luego tenemos factores de gran peso como la  hipertensión arterial, tabaquismo, diabetes, sedentarismo,  sobrepeso u obesidad, estrés.

Sumados a los factores de riesgo habituales de enfermedad coronaria, los anticonceptivos orales pueden representar un mayor riesgo para las mujeres, en especial, en quienes asuman otros factores peligrosos, como el hábito de fumar.  Si bien no se sabe totalmente los investigadores creen que las píldoras anticonceptivas elevan la presión arterial y los niveles de glucemia (azúcar en sangre) en algunas, además de aumentar el riesgo de formación de coágulos sanguíneos.  De hecho, su uso en mujeres fumadoras mayores de 35 años está relativamente contraindicado.

El mayor riesgo que la diabetes implica también puede explicarse por el hecho de que la mayoría de las pacientes diabéticas suelen presentar otros factores de riesgo como el sedentarismo, la obesidad, tener colesterol elevado o ser hipertensas. Como sucede con el colesterol, los síntomas sólo aparecen en las etapas avanzadas.  Es recomendable siempre tener un análisis de glucemia para adelantarse a los problemas que genera la diabetes. Y en caso de tener diabetes ver si la enfermedad está totalmente controlada.

Afortunadamente, la comunidad médica está comenzando a adaptarse a esta nueva realidad de la mujer. Por otro lado, las mujeres están tomando conciencia que para reducir el riego cardiovascular se deben valorar cuidadosamente los factores de riesgo (principalmente luego de la menopausia), incluyendo la evaluación del colesterol, la presión arterial, el azúcar en sangre y el peso corporal. Se debe estimular a la mujer a realizar una dieta saludable, ejercicio físico y categóricamente abandonar el cigarrillo.

Recuerde, pequeñas modificaciones en su estilo de vida pueden traer enormes beneficios en su salud.



sábado, 28 de marzo de 2015

Responsabilidad extendida del productor (REP) y el cuidado del Medio Ambiente






La REP compromete a las empresas productoras e importadoras a hacerse cargo de los  productos una vez terminada la vida útil considerando este costo al colocar el producto en el mercado.

La Responsabilidad Extendida del Productor (REP) es un concepto que busca proteger el ambiente enfocando sobre los  ciclos de vida completos de los sistemas de los productos extendiendo  las responsabilidades de los fabricantes en la  recuperación, reciclaje y disposición final de los mismos.
El mundo actual globalizado, consumista y con alto crecimiento demográfico sumado a la urbanización desorganizada, configuran un panorama desalentador  en cuanto a la generación de desechos,  basura o residuos como es mejor llamarlos y sobre todo su tratamiento final.

La gran producción de basuras domésticas obliga a establecer servicios especiales de recolección y almacenamiento de los desperdicios. Sin embargo, muchos de estos residuos se siguen vertiendo al río y a sus riberas, se acumulan en vertederos clandestinos y producen un serio impacto sobre el ambiente.

Además,  muchos productos  por su composición química  son tremendamente peligrosos para el ambiente. En todo el mundo se están tomando recaudos para prevenir los daños que su mal uso generan, considerando que entre los residuos tenemos una especie de residuos peligrosos.
No solo el daño ambiental es significativo sino que hoy, el 24 % de las causas de morbimortalidad son debidas a causas ambientales.

En nuestro país más del 60 % de los residuos sólidos se vierten a cielo abierto. Si bien a nivel nacional existen algunas acciones y hay muchos municipios que están preocupados y trabajando el tema, otros de manera irresponsable no han comenzado ni siquiera  a expresar preocupación por esta situación.

Durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y Desarrollo, celebrada en 1992 en Brasil, quedó establecido en el principio  número 16 de la Declaración de Río de Janeiro, que “las autoridades nacionales deberían procurar fomentar la internalización de los costos ambientales y el uso de instrumentos económicos, teniendo en cuenta el criterio de que el que contamina debe, en PRINCIPIO, cargar con los costos de la contaminación, teniendo debidamente en cuenta el interés público y sin distorsionar el comercio ni las inversiones internacionales”.

La idea de la Responsabilidad Extendida del Productor (REP) es que los fabricantes manejen  3 conceptos básicos: 

1) prevención de la contaminación.
2) considerar el ciclo de vida del producto.
3) el que contamina paga.

Los programas de Responsabilidad extendida  buscan mejorar el diseño de los productos y sus sistemas la mayor reutilización posible de productos utilizados,  de manera ecológica.

Cuando se habla de responsabilidad extendida al productor se piensa en los residuos electrónicos.  Si bien los  residuos electrónicos están dentro de esta consideración hay muchos otros productos que considerar.  El concepto es aplicable a prácticamente todos los productos, pero principalmente a aquellos de consumo masivo, tales como aceites lubricantes, Diarios, periódicos y revistas, Envases y embalajes, Medicamentos, Neumáticos, Pilas y baterías, Plaguicidas caducados y vehículos, y por supuesto Aparatos eléctricos y electrónicos, incluidas las lámparas o ampolletas.

El concepto de Responsabilidad extendida al productor no solo involucra a las empresas productoras,  también debería ser a los importadores, siendo la idea que se hagan cargo de los  productos una vez terminada la vida útil. 

Esto obliga a los fabricantes e importadores a considerar este costo al colocar el producto en el mercado, lo que sin dudas  originara nuevas empresas que puedan encargarse de los residuos de los productos.

En muchos países ya se tienen leyes y se está trabajando con estos principios. Estados Unidos, Canadá, y la mayoría de los países europeos ya adoptaron medidas.

Esas medidas han generado que las empresas en muchos de sus productos empiecen a fabricar con menos productos tóxicos, favoreciendo el reciclado de los mismos. Además las empresas deben hacerse cargo de los costos del reciclado.

Residuos electrónicos en el país 

En la Argentina se maneja el concepto de aparatos electrónicos en desuso.  Hoy,  manejados como están, se deben considerar residuos peligrosos domiciliarios.  Si bien los productos son seguros mientras el producto está en uso, al ser eliminados se pueden liberar productos químicos muy peligrosos. 

Se denominan aparatos eléctricos y electrónicos en desuso (AEEs) a aquellos equipos que han alcanzado su vida útil o dejaron de usarse porque fueron reemplazados por nuevas tecnologías. Muchos de estos aparatos pueden reacondicionarse y reutilizarse, o bien desarmarse para recuperar sus materias primas.

A modo de ejemplo podemos decir que el  95% de un celular puede ser recuperado. En una PC tenemos oro, cadmio, plata, cobre, platino: una cantidad de materiales, sobre todo metales, que   son muy caros de obtener en la naturaleza. 



Según estimaciones privadas, anualmente los argentinos desechan más de 100.000 toneladas de AEEs. Esto representa un promedio de 2,5 kg. de aparatos reciclables por habitante. El problema radica en que, una vez descartados por sus usuarios, estos serían dispuestos en rellenos sanitarios conjuntamente con el resto de los residuos sólidos urbanos (RSU) provenientes de la basura domiciliaria. Este daño al ambiente de imprevisibles consecuencias es lo que se quiere prevenir.

En la Argentina, la cuestión de la Responsabilidad extendida del productor después de la vida útil del producto es un tema que aún está a fojas cero.  Un proyecto aprobado en el Senado de la Nación fue desestimado en diputados en el año 2012.  

De esa manera, si analizamos Latinoamérica, en Brasil y Perú las empresas se hacen cargo de estos residuos, en la Argentina el Estado Nacional es el responsable.

Más allá de todos los análisis a nivel mundial es llamativo que en la Argentina  muchos municipios hagan la vista gorda a este tema. En muchos casos ni siquiera se encuentra en la agenda de trabajo. 

Entendemos que la gestión de residuos sólidos urbanos  en todas sus facetas tiene aristas que exigen organización e inversiones pero lo que más exige son políticos visionarios  y decisiones de gobierno que pongan este tema verdaderamente en  la agenda como política de estado.