OPINIONES – Dr. Eduardo Tassano

sábado, 27 de septiembre de 2014

SIDA

 


La mayoría de las personas afectadas por el virus VIH no son conscientes de su afección, y sus devastadores efectos no dejan de asombrar, aún a los países desarrollados.

El SIDA ha echado por tierra la idea de que las enfermedades contagiosas dejaron hace tiempo de ser una amenaza para el mundo desarrollado. Esto ha modificado el convencimiento de que en estas dos últimas décadas la medicina debía apuntar sus esfuerzos hacia el combate contra el cáncer, las enfermedades coronarias, los trastornos de la mente o los males degenerativos.

La historia se desencadena a principios de los 80. Aunque en un principio los casos presentados parecían bastante desconcertados, los investigadores reaccionaron con rapidez. En tan solo dos años, desde mediados de 1982 hasta 1984, los virólogos consiguieron definir el perfil de la epidemia. Desde ese momento los avances han sido impresionantes.

En ese tiempo récord los doctores Luc Montagner, director de la Unidad de Oncología Viral del Instituto Pasteur de París, y Robert C. Gallo, del Instituto Nacional del Cáncer en Bethesda. Maryland, aislaron por separado el agente causante de la enfermedad: el virus de la Inmunodeficiencia humana o HIV. Hoy estos dos grandes científicos se disputan al descubrimiento del virus. La razón: un posible Nobel.

¿Qué es el SIDA?

El síndrome de inmunodeficiencia adquirida, conocido como sida, es el conjunto de enfermedades de muy diverso tipo (generalmente procesos infecciosos o tumorales) que resultan de la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).

En un sentido estricto, el sida no es una enfermedad causada por el virus de inmunodeficiencia humana. El sida es expresión de una disminución de las defensas (inmunosupresión) que aumenta las probabilidades de que un portador del VIH desarrolle enfermedades causadas por infecciones que, en personas con sistemas inmunes normales, no se presentarían.

El organismo tiene en sus glóbulos blancos su sistema básico de defensas. Un grupo de esos glóbulos blancos, los linfocitos, son los principalmente atacados por el virus. Estos linfocitos y otros anticuerpos atacan y destruyen a cualquier organismo extraño que entra al cuerpo humano.

El VIH ataca a los linfocitos y los va destruyendo, y estos son reemplazados con un aumento de la producción. Esta producción en un momento se agota y el número total de glóbulos blancos, especialmente los linfocitos disminuye dramáticamente.

Al tener disminuidos en gran medida los linfocitos, cualquier germen habitual o no del organismo causa las infecciones oportunistas, enfermedades oportunistas que siendo graves conducen a la muerte al igual que desarrollos tumorales.

La persona infectada por el VIH es denominada “seropositiva” o “VIH positivo” (VIH+) y a los no infectados se les llama “seronegativos” o “VIH negativo” (VIH-). La mayoría de las personas seropositivas no saben que lo son.

El tiempo que demora el diagnóstico de sida desde la infección inicial del virus VIH es variable. Algunos pacientes desarrollan algún síntoma de inmunosupresión muy pocos meses después de haber sido infectados, mientras que otros se mantienen asintomáticos hasta 20 años.

La razón por la que algunos pacientes no desarrollan la enfermedad y por qué hay tanta variabilidad interpersonal en el avance de la enfermedad, todavía es objeto de estudio.

El tiempo promedio entre la infección inicial y el desarrollo del sida varía entre ocho a diez años en ausencia de tratamiento, produciéndose la muerte en un período de tres a cinco años.-

¿Cómo se trasmite el virus?

Los primeros estudios confirmaron que la enfermedad se transmite únicamente:
-     por contacto sexual,
-    por compartir jeringas -caso de los drogadictos-
-    administración de sangre contaminada -caso de los hemofílicos-y
-    de madre infectada al hijo durante el embarazo.
Pronto se descartó la posibilidad de que el virus se pudiera transmitir en el agua, los alimentos, por picaduras de mosquitos, al estornudar, toser o compartir la ropa o la vivienda con un sidoso.

Datos a nivel mundial

Los efectos y dimensiones de la pandemia de VIH-sida cambian de país en país. Los países con tasas más altas de prevalencia se encuentran en África subsahariana, mientras que algunos países de Europa y Oceanía han reportado un bajo número de casos detectados. En las distintas tasas de prevalencia del VIH en la población de un país intervienen factores muy diversos. En la mayoría de las regiones del mundo, la pandemia está estabilizándose.

Se estima que en el mundo hay 34 millones de personas que viven con el virus, de las cuales las 2/3 partes se encuentran en África subsahariana. La epidemia en África golpea a todos los estratos de la población y a todos los grupos de edad. A diferencia de otras regiones del mundo, las mujeres y las niñas son el grupo más afectado por el VIH/sida en África subsahariana.

En Argentina

El nuevo informe de ONUSIDA y la Organización Mundial de la Salud (OMS) revela que las relaciones sexuales sin protección siguen siendo el principal modo de transmisión del sida en la Argentina. Cuatro de cada cinco nuevos casos se contagiaron de esa manera.

En otro tramo del extenso estudio advierte que si bien “los varones todavía superan a las mujeres en el total de casos”, la relación entre ambos géneros está muy próxima: 1,3 varones por cada mujer, cuando en 1998 era de 15 a 1. Esta incidencia mayor en la mujer en los últimos años se da principalmente en el segmento de 15 a 39 años.

Otro dato importante señalado en el informe es que hasta el 44 por ciento de consumidores de drogas intravenosas son seropositivos, al igual que un 28 por ciento de reclusos de algunas prisiones urbanas.
Las provincias argentinas más afectadas por el virus son Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, donde vive la mayoría de las aproximadamente 110.000 personas que sufren la enfermedad en nuestro país. De este grupo solo el 60% conoce su diagnostico. Y fallecen 1500 personas por año en enfermedades relacionadas con el Sida.

En la Argentina, se distribuye en forma gratuita TARV (tratamiento antirretroviral) para aproximadamente 50 mil personas. De éstas, el 69% recibe los medicamentos de parte del sistema público de salud.
El uso de medicamentos combinados puede controlar la replicación del virus y fortalecer el sistema inmunitario. De esta manera, la infección se convierte en crónica y no deriva en sida, evitando su evolución natural.
 
 
Dr. Eduardo Tassano
Máster en gerenciamiento en
servicios y sistemas de salud
Especial para época

sábado, 20 de septiembre de 2014

Tuberculosis: historia y presente



Cuando se pensó que su erradicación era posible, nuevos casos y nuevas cepas han aparecido al punto de ser considerada una pandemia mundial

DESTACADO:
La Organización Mundial de la Salud se planteó como objetivo para el siglo XXI la erradicación de la tuberculosis.


Una rica, variada y trágica historia tiene la tuberculosis (TB). Hace unos años se pensó en la erradicación total de la enfermedad ya  que estaban dadas todas las características para lograr esto,  pero nuevos actores han aparecido  imposibilitando cumplir con dicho objetivo por el momento.

Es una enfermedad famosa desde la antigüedad y que recibió diferentes nombres según las diferentes naciones y culturas (ejemplo Tisis  en la antigua Grecia). Hay datos en Europa, en Asia menor, los países orientales, los países del nuevo mundo, entre otros. 

Era una enfermedad grave que adoptaba diferentes formas de agresión al organismo. Por ello existían diferentes teorías donde predominaba el pensamiento mágico, inclusive se creía que era una enfermedad hereditaria.

En la edad media hubo epidemias. Acercándose a la edad moderna se la asocio mucho con la pobreza. La era industrial y el traslado del campesinado a zonas de la ciudad, mas  el hacinamiento y la miseria sumada a largas jornadas de trabajo aumentaron muchísimo la incidencia y el temor por esta enfermedad.
Desde la edad media en adelante esta enfermedad  ha sido objeto de diversas obras importantes tanto en la  literatura, la pintura, el teatro,  la música. Hay cuadros famosos como   “La primavera” de Botticelli que  destaca las características físicas de una hermosa mujer con aspecto pálido y febril que da origen al modelo de mujer bella del romanticismo.  

 Entre las operas famosas tenemos que los personajes principales de La Boheme y la Traviata  padecen tuberculosis. Para completar personajes famosos de la historia de diversas actividades como Chejov, Kafka, Chopin, Moliere  entre muchos otros fallecieron por tuberculosis.

En los dos últimos siglos estuvo presente en la Sociedad como un mal mayor difícil de combatir. Nuestros abuelos tienen un temor reverencial a esta enfermedad, y todos recuerdan algún familiar o amigo que padeció la enfermedad.

Con respecto a los aspectos científicos e históricos de la enfermedad los hechos trascendentales han sido a fines del siglo 19 y mediados del siglo 20. Hubo innumerables avances  histórico científicos, notables en muchos casos, solo citaremos los más trascendentes. 


Los experimentos de Villemin confirmando la contagiosidad de la enfermedad (tras inocular por vía subcutánea material purulento a conejos) obligan a la comunidad médica a plantearse el hecho de que la tuberculosis es una infección específica y que su agente causante es transmisible, lo que abre la posibilidad de encontrarlo.  

En 1882 un médico prusiano, Robert Koch, emplea un novedoso método de tinción y lo aplica a muestras de secreción o flema que se produce en los pulmones (esputo) procedentes de pacientes con tuberculosis, revelándose por primera vez el agente causante de la enfermedad: el Mycobacterium tuberculosis, o bacilo de Koch, en su honor.

Este proceso lo repite con otros microorganismos lo que lo lleva a enunciar los postulados que también llevan su nombre, sobre enfermedades transmisibles:
•El agente debe estar presente en cada caso de la enfermedad en las condiciones apropiadas y ausente en las personas sanas.
El agente no debe aparecer en otra enfermedad de manera fortuita, luego debe ser aislado del cuerpo en un cultivo puro a partir de las lesiones de la enfermedad.
•Siguiendo el proceso el agente debe provocar la enfermedad en un animal susceptible a ser inoculado, y por último 
El agente debe ser aislado de nuevo de las lesiones producidas en los animales de experimentación.

En 1944, en plena Guerra Mundial,  Schatz y  Waksman descubren la estreptomicina a partir de un pequeño hongo capaz de inhibir el crecimiento del Mycobacterium,  denominado Streptomyces griseus. 
La estreptomicina , con una eficacia limitada pero superior a los tratamientos dietéticos e higiénicos  empleados hasta ese momento marca un hito que se considera el comienzo de la era moderna de la tuberculosis, aunque la verdadera revolución se produce algunos años después, en 1952, con el desarrollo de la isoniacida (hidracina del ácido isonicotínico), el primero de los antibióticos específicos que conseguirán convertir a la TB en una enfermedad curable en la mayoría de los casos. 

La aparición de la rifampicina en la década de los sesenta  acortó notablemente los tiempos de curación, lo que hizo disminuir el número de casos nuevos de manera importante hasta la década de los ochenta.

 En ese momento se pensó que la erradicación era posible. Pero dos actores nuevos aparecen:
1) En 1981 hace su aparición otra enfermedad: el síndrome de inmunodeficiencia adquirida, cuya principal característica es debilitar el sistema inmunitario de los sujetos infectados por el virus VIH. Pronto alcanza la categoría de pandemia, lo que resulta un terreno abonado para el rebrote de enfermedades que se creían en retroceso como la tuberculosis. Este hecho, una intensificación de las migraciones masivas Sur-Norte y unas condiciones mantenidas (e incluso agravadas) de pobreza en muchos países subdesarrollados (principalmente en Asia y África) fueron abonando el terreno para que en 1993 la Organización Mundial de la Salud declara a la tuberculosis "urgencia mundial".

2) Por otra parte el tratamiento actual para la tuberculosis consiste en una combinación de varios antibióticos específicos (isoniacida, rifampicina, pirazinamida, etambutol) durante un período que en la mayoría de los casos supera los seis meses. Esto ha determinado (por motivos culturales, sociales, económicos) que la adherencia y el cumplimiento del tratamiento haya sido incompleto o parcial en muchos casos provocando la aparición de numerosas cepas de Mycobacterium resistentes a los antibióticos.

En 1985 la OMS comienza una campaña masiva de vacunación para inmunizar a cada niño en el mundo contra tos ferina, tétanos, poliomielitis, tuberculosis, sarampión y difteria.

Tras la erradicación de la viruela y prácticamente la de la poliomielitis en el siglo XX, la Organización Mundial de la Salud se ha planteado como objetivo para el siglo XXI la erradicación de la tuberculosis, al ser una enfermedad que cuenta con las características necesarias para ello: existe un tratamiento de razonable eficacia y una vacuna barata capaz de cortar la cadena de transmisión. 

Sin embargo  los dos factores antedichos (el  Sida y la Multirresistencia) han impedido este objetivo. Incluso actualmente se considera  una pandemia mundial  y  para peor la aparición de 2 cepas muy resistentes a todos los fármacos empleados hasta el momento agravan la situación notablemente.  En 2007 se contabilizan unos nueve millones de casos de tuberculosis en el mundo y la OMS estima que el 2% de ellos (unos 180.000) presentan estas nuevas  cepas.

En octubre de 2007 un equipo de científicos sudafricanos secuencia por primera vez el genoma de la cepa resistente, como primer paso para la elaboración de nuevos tratamientos específicos y eficaces. Una nueva esperanza para el control de esta enfermedad comienza, el tiempo dirá.


Dr. Eduardo Tassano
Máster en gerenciamiento en
servicios y sistemas de salud
Especial para época

jueves, 4 de septiembre de 2014

Genética y Salud Pública








¡Los genes son una de las razones por las que somos únicos! Su estudio tiene un lugar cada vez más relevante en la salud pública.

DESTACADO:

Cada persona tiene un total de 46 cromosomas, de los cuales 23 cromosomas vienen de la madre y 23 cromosomas vienen del padre. Los cromosomas están compuestos de ADN. La genética es el estudio de la herencia, el proceso en el cual un padre transmite ciertos genes a sus hijos. La apariencia de una persona - estatura, color del cabello, de piel y de los ojos - está determinada por los genes.   

La Salud Pública está sustentada en cuatro factores determinantes: el estilo de vida, los factores ambientales, la atención sanitaria y la genética. En estas páginas hemos comentado reiteradamente la influencia del estilo de vida y los factores ambientales en la salud pública. La atención sanitaria comprende todos los recursos humanos y estructurales (hospitales, centros de investigación, por ejemplo) que atienden sobre todo la enfermedad. Hoy nos ocuparemos de la genética.
La genética con sus importantes avances se está ganando un lugar cada vez más relevante en la consideración de los factores que influyen en la salud pública. ¿Cuál es el lugar, que implicancias tiene para el futuro? Son temas que se tienen que resolver.

¿Qué son los genes?
Cada una de las células del organismo tiene un sector que se llama núcleo. En ese núcleo está toda la información para el desarrollo y la vida de esa célula. Dentro de los núcleos se encuentran estructuras que se llaman cromosomas, que están hechos del famoso ADN (acido desoxirribonucleico).
Este ADN actualmente se puede estudiar y detectar con análisis bioquímicos y a partir de ahí realizar estudios personales y screenings poblacionales.
La genética ayuda a explicar lo que nos hace únicos; explica cosas como por qué los miembros de la familia tienen rasgos en común; o por qué algunas enfermedades como la diabetes o el cáncer vienen de familia.
Cada persona es única por muchas razones. Parte de lo que nos hace únicos se encuentra en nuestros genes. Los genes son pequeñas estructuras dentro de las células que transportan instrucciones. Las instrucciones tienen influencia sobre nuestros rasgos físicos y la función del cuerpo. Como los genes de cada persona son diferentes, todos tienen una serie distinta de instrucciones. ¡Los genes son una de las razones por las que somos únicos!
Cada persona tiene dos copias de cada gen: una copia proviene de su madre y la otra proviene de su padre. Los genes les indican a las células cómo funcionar y crecer.
Las células son para el cuerpo como los ladrillos para un edificio. Es decir son los cimientos del cuerpo.
Cada persona tiene un total de 46 cromosomas, de los cuales 23 cromosomas vienen de la madre y 23 cromosomas vienen del padre. Los cromosomas están compuestos de ADN. El ADN es el código en el que están escritas las instrucciones para los genes.
La genética es el estudio de la herencia, el proceso en el cual un padre transmite ciertos genes a sus hijos. La apariencia de una persona - estatura, color del cabello, de piel y de los ojos - está determinada por los genes.  Además se pueden transmitir por herencia otros elementos como la probabilidad de contraer ciertas enfermedades, las capacidades mentales o los talentos naturales.

Un rasgo anormal (anomalía) que se transmite de padres a hijos (heredado) puede:

•  No tener efecto alguno en la salud ni en el bienestar de la persona. Por ejemplo, puede simplemente involucrar un mechón de cabello blanco o el lóbulo de la oreja agrandado.
•  Tener mínima consecuencia como ser un defecto mínimo en la visión.
•  Tener un efecto significativo en la calidad o expectativa de vida de la persona.
La genómica aplicada a la salud pública se define como la aplicación responsable y efectiva del conocimiento genómico a la política de salud pública y los servicios sanitarios.

Los avances que han tenido lugar en el campo de la genética humana en los últimos 30 años han revolucionado nuestra comprensión sobre el papel de los factores genéticos en la salud humana y en el origen de las enfermedades. Son herramientas de alto valor en el diseño de nuevas estrategias para el diagnóstico, tratamiento y la prevención de las enfermedades.

Algunos de los aportes realizados por las investigaciones genéticas en estos años son: 

- La secuenciación del genoma humano,

- La localización de genes involucrados en la aparición de un numeroso grupo de enfermedades, 

- La identificación de variantes genéticas que incrementan la susceptibilidad para padecer determinada afección y que en ocasiones se asocian con el origen étnico de las poblaciones, 

-  El papel de los genes en la respuesta individual a determinados fármacos,

- La contribución de los factores genéticos a diferentes aspectos del comportamiento humano.

En los países de la comunidad europea ya se encuentra inserto el tema dentro de las estrategias de la salud pública. Esto implica la investigación biomédica y sanitaria. Además hay intentos de aplicarla en la medicina laboral y la moderna medicina molecular.

Se necesitan directrices adecuadas para ayudar a los médicos a asesorar a los pacientes que quieran recurrir a este tipo de pruebas sobre la interpretación y el uso de los resultados cuando éstas se generalicen.

En el mundo industrializado se desarrollan programas poblacionales de detección de portadores de genes recesivos frecuentes, de pesquisaje de enfermedades genéticas en mujeres embarazadas y en recién nacidos, y existen recursos para diagnóstico y tratamiento de varios centenares de trastornos genéticos. También se debate sobre las reales posibilidades de la genética y la genómica de contribuir a la prevención de enfermedades comunes como las enfermedades infecciosas, las cardiovasculares, el cáncer, la obesidad, la diabetes y las enfermedades mentales.

Algunos inconvenientes

Los intereses de la industria biotecnológica y farmacéutica, cuyos objetivos son la búsqueda de mercados lucrativos y no necesariamente la salud colectiva constituyen uno de los principales problemas. 

Por otra parte, el sistema actual de patentamiento de genes genera monopolios y encarece sus posibles aplicaciones en la salud,  haciéndolas accesibles sólo a los que la pueden pagar y aumentando las inequidades. 

Entendemos que la pobreza continúa siendo el principal problema a resolver para la protección de la Salud. Las tremendas desigualdades sociales que caracterizan al mundo actual generan morbi-mortalidad por sí mismas, independientemente del nivel de pobreza. Por eso la defensa del derecho a la salud es tan importante. 
Frente a esta realidad, un  criterio importante en la utilización de la biotecnología y la genética a la salud es que contribuyan a reducir las inequidades en salud y no a acrecentarlas.

El desarrollo de este tema es vertiginoso, no dudamos que todo el conocimiento en genética que se está logrando y que se lograrán podrán aplicarse a la salud pública, en la lucha contra las grandes epidemias que ya están entre nosotros.

Dr. Eduardo Tassano
Máster en gerenciamiento en
sistemas y servicios de salud
Especial para época

viernes, 22 de agosto de 2014

La obesidad infantil y sus causas







Esta epidemia del siglo XXI hace que existan países donde el sobrepeso y la obesidad se cobran más vidas que la insuficiencia ponderal.

DESTACADO:

La elección de los alimentos por parte de los padres para confeccionar una dieta equilibrada para toda la familia y la realización de actividad física a diario son los factores que más pueden contribuir a que los niños non presenten sobrepeso.


La obesidad infantil está considerada actualmente como la epidemia del siglo XXI, si los hábitos alimenticios y el estilo de vida de las familias no lo remedian. Según los especialistas en temas de obesidad, los cambios alimenticios y las nuevas formas de vida sedentarias son los principales desencadenantes en el aumento de la obesidad infantil.

 A modo de ejemplo podemos decir que en España, el exceso de peso alcanza ya al 40% de los niños y jóvenes de 3 a 24 años, con un 14% que sufre obesidad y el 26% restante, problemas de sobrepeso. Nuestro país se asemeja bastante a estas cifras.

 Si bien el sobrepeso y la obesidad tiempo atrás eran considerados un problema propio de los países de ingresos altos, actualmente, ambos trastornos (desnutrición y sobrepeso) están aumentando en los países de ingresos bajos y medianos, en particular en los entornos urbanos.

En los países en desarrollo con economías emergentes (clasificados por el Banco Mundial en países de ingresos bajos y medianos) la prevalencia del sobrepeso y la obesidad infantil en niños preescolares es superior al 30%. En los países en desarrollo viven más de 30 millones de niños con sobrepeso y en los países desarrollados 10 millones.

En el plano mundial, el sobrepeso y la obesidad están relacionados con un mayor número de defunciones que la insuficiencia ponderal. Por ejemplo, el 65% de la población mundial vive en países donde el sobrepeso y la obesidad se cobran más vidas que la insuficiencia ponderal (estos países incluyen a todos los de ingresos altos y la mayoría de los de ingresos medianos).

Si bien es una enfermedad multifactorial, desde el punto de vista de la salud pública es muy posible que la actividad física, el ejercicio y por ende los deportes, constituyan el principal antídoto que podría contrarrestar esta  tremenda epidemia de obesidad infantil que no tardará en ofrecer sus características más duras.

El otro hecho determinante de la obesidad infantil y casi en el mismo plano que el sedentarismo, tenemos a la alimentación que hoy es hipercalórica, adictiva y muy condicionada por el ritmo de vida actual.

Sedentarismo y obesidad infantil

El sedentarismo de muchos niños  implica mucho sobrepeso y obesidad.  El practicar una actividad física es esencial en su crecimiento y  su salud. El estilo de vida que llevan los niños  ha cambiado mucho. La mayoría de las actividades que realizan se concentran en torno de la televisión, la computadora y a los videojuegos.

Muchas familias, por la falta de tiempo o por comodidad, acaban dejando a los niños delante de la televisión toda una tarde, en lugar de llevarlos al parque o a cualquier otra actividad que les favorezcan más. Los juegos al aire libre, las excursiones, los deportes, etc., son cada día sustituidos por actividades sedentarias. Las cifras varían en los distintos países pero hoy día los niños pasan dos o tres horas por día mirando tv y en las computadoras.

Cualquier tipo de actividad física es favorable a los niños pero, sin duda alguna, los ejercicios de resistencia son los mejores contra el sobrepeso. El ejercicio físico de resistencia en función de la reducción de grasa  corporal se debe promover con ejercicios de larga duración pero  con intensidades bajas, combinando trabajos continuos y fraccionados, utilizando juegos  y actividades jugadas en las cuales la alternancia y la recuperación de los esfuerzos se efectúa constante y libremente en forma de intervalos y debe limitarse a carreras de  larga duración que presenten gran variedad de situaciones.

La alimentación y la obesidad infantil

La elección de los alimentos por parte de los padres para confeccionar una dieta equilibrada para toda la familia y la realización de actividad física a diario son los factores que más pueden contribuir a que los niños no presenten sobrepeso.

Muchos padres tienen que dividirse entre las múltiples tareas, laborales y domésticas, y les resulta más cómodo ofrecer una comida rápida a sus hijos. Empiezan con los bollos industriales, siguen los "nuggets" (rebozados preparados de pollo), y terminan con las chuches. Día tras día, estos hábitos alimenticios se convierten en una mala costumbre.

 Las comidas resultan muy atractivas por su aspecto, pero no llevan los nutrientes ni las vitaminas necesarias para que los niños crezcan fuertes y sanos.

Para esos padres, normalmente los que nunca tienen tiempo, lo más importante es saciar el hambre de sus hijos, sin preocuparse si están o no comprometiendo el futuro de su salud. Los padres, del mismo modo que muchos abuelos, también pecan con la preocupación exagerada por la cantidad de comida que consumen los niños. Les ofrecen unos menús sin considerar los controles cuanto a las grasas, azúcares, y otros componentes que sólo engordan.

Lo ideal, según los expertos, es que un niño consumiera unas dos mil calorías diarias y que, la mitad de ellas, fuese cubierta por los hidratos de carbono, un tercio por las grasas y el resto por proteínas. Pero, en lugar de comer pan, arroz o legumbres, los niños están comiendo dulces, refrescos y golosinas.

Existen, además del mal hábito alimentario y la falta de actividad física, que son los que encabezan los motivos por los que la sociedad tenga sobrepeso, otros factores que determinan la obesidad infantil. Puede haber influencias sociales, fisiológicas, metabólicas y genéticas.
Un niño con padres obesos, por ejemplo, estará predispuesto a ser obeso también. Sea por una cuestión social, de mal hábito alimentario, o por genética. También se puede presentar obesidad en caso de que el niño sufra algún trastorno psicológico.

La polémica actual descansa en cuál es el factor importante. Sin dudas la inactividad y la mala alimentación son excluyentes pero es evidente que el ejercicio no sólo es importante en la disminución del sobrepeso sino que tiene innumerables ventajas entre las que podemos resaltar:

•favorecen el desarrollo no sólo físico sino sicológico del niño.
•forma un cuerpo con mayor desarrollo muscular, y articular.
•Genera una mayor capacidad cardio pulmonar.

Sin dudas contribuye en los niños a  perderle el miedo a la actividad física, y generar el hábito de realizarla siempre.

Muchos países reconocen esto y generan  planes llevando adelante políticas de estado que promueven la actividad física y deportiva en los niños. Este desarrollo deportivo además de brindarles una juventud más sana en todo sentido le brinda deportistas de mejor nivel que representan

al país con muchos mejores resultados y estos éxitos generan más ganas en los niños de hacer deportes.


Dr.  Eduardo Tassano
Máster en gerenciamiento en
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especial para época

jueves, 14 de agosto de 2014

¿Hasta dónde llegará el brote del ébola?







Este virus  produce la llamada fiebre hemorrágica del Ébola, una enfermedad vírica aguda grave, para la cual no existe una cura efectiva ni tratamiento eficaz.

Destacado:

Se trata del brote más complejo y más severo en cuatro décadas de existencia de esta enfermedad. Aún no existe una cura efectiva aprobada por autoridades sanitarias.


El brote del  virus del ébola en la zona occidental de  África fue declarado por la OMS (Organización Mundial de la Salud) emergencia pública sanitaria mundial. Hoy es noticia en todo el mundo y es necesario puntualizar algunos aspectos.  
Se le dio nivel 3 de alerta,  que en la OMS es muy alto.  Es comparable al brote de gripe A H1N1 en 2009. Siendo el brote más complejo y más severo en cuatro décadas de existencia de esta enfermedad.

El brote de ébola que surgió en 2013 en África occidental sigue propagándose por Guinea, Sierra Leona, Liberia y Nigeria y está fuera de control según Médicos Sin Fronteras (MSF), uno de los organismos internacionales que se encarga de su contención sobre el terreno. Se han registrado al menos 1.013 muertes y 1.848 casos en más de 60 lugares distintos, muchos de ellos de difícil acceso.

El brote del virus del ébola, enfermedad para la que aún no existe una cura efectiva aprobada por autoridades sanitarias, comenzó en marzo en África Occidental y rápidamente se expandió a los cuatro países antedichos.  La epidemia causó gran alarma en todo el mundo y la OMS aprobó el uso de tratamientos experimentales contra la enfermedad. Por ahora en la Argentina no se detectaron casos del virus.

El único atenuante que el ébola tiene para ofrecer frente a la gripe pandémica es la cadena de contagio: no tiene transmisión aérea como el virus de la gripe.
El origen del brote es desconocido, como ha ocurrido en todos los casos anteriores, pero se sabe que el virus ébola está relacionado con el contacto con animales infectados, muertos o vivos.

Toda epidemia que se desata fuertemente tiene un  costado humano detrás, y el ébola no escapa a la regla. El brote también tiene que ver con cuestiones culturales de la propia África profunda.

Allí donde aún los muertos se siguen velando según los ritos del Islam de la mayoría y aunque cada vez más mezclados con los cristianos fruto de las corrientes migratorias, se siguen lavando los muertos con las manos y se los vela por días y días en las casas. Todo esto atenta contra las medidas sanitarias necesarias para que se pueda controlar la enfermedad.
Entre los problemas que se plantean para controlar estos brotes están el contacto tan íntimo que hay entre las personas y los animales en estas regiones, la desconfianza de las personas hacia el personal sanitario y el desconocimiento del modo de transmisión del virus y la forma de evitar contagiarse.

Este virus produce la llamada fiebre hemorrágica del ébola, una enfermedad vírica aguda grave que se caracteriza por la aparición súbita de fiebre, debilidad intensa y dolor de músculos, cabeza y garganta, asociada a vómitos, diarrea, erupciones cutáneas, disfunción renal y hepática y, en algunos casos, hemorragias internas y externas.
El período de incubación (intervalo desde la infección hasta la aparición de los síntomas) varía de 2 a 21 días.

El contagio está relacionado  con el contacto directo con sangre y secreciones de animales o pacientes, sean estos vivos o fallecidos. La cadena de transmisión del virus es de los animales a las personas, y de las personas a las personas; y el contagio se produce por contacto directo con los fluidos del paciente. A través de las membranas mucosas o de soluciones de continuidad de la piel con órganos, sangre, secreciones, u otros líquidos corporales de personas infectadas, o por contacto indirecto con materiales contaminados por dichos líquidos. No está demostrada la transmisión aérea.

Es sabido que las enfermedades virales no cuentan con “antibióticos” que puedan curar esta enfermedad. Los antivirales en general son de más dudosa efectividad.  Por ello, la OMS está permitiendo tratamientos que están en fase experimental.

Otro atenuante que podría  ser efectivo son las vacunas. Muchos virus carecen de vacuna. En este caso se dan varias circunstancias que dificultan la investigación. Por una parte, la experimentación con animales es muy arriesgada y debería llevarse a cabo en laboratorios de máximo nivel de bioseguridad. Por otro lado, la agresividad del virus y las circunstancias socioeconómicas de los países afectados dificultan el seguimiento del bajo número de sobrevivientes.

El diagnostico se realiza por pruebas de laboratorio. El tratamiento inicial pasa por rehidratación,  oral o por vía endovenosa que contengan agua y sales.
Dada la amplitud del brote, se recomienda no viajar a Liberia, Sierra Leona ni Guinea salvo que se trate de un viaje esencial.

¿Qué medidas se toman para evitar que le infección se expanda?
El viernes 8 de agosto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) decretó el estado de emergencia sanitaria internacional. Recomendó realizar restricciones de viajes de personas susceptibles de estar contaminadas e incluir análisis de sangre.
El día 11 de agosto, el organismo de Naciones Unidas dio el visto bueno para utilizar medicamentos experimentales en el brote. El anuncio se produjo después de que una comisión de 12 expertos considerase “ético” usarlos aunque no se conozcan los posibles efectos secundarios o la efectividad, dada la gravedad de la situación.

Una de las principales preocupaciones de la OMS es evitar que la infección llegue y se expanda por una gran ciudad. Por ello, la prevención se centra en controlar al personal médico y en interrumpir la circulación de personas en las zonas afectadas. Los países afectados están controlando el tráfico de pasajeros en los aeropuertos, han cerrado algunos pasos fronterizos, han dado vacaciones a los funcionarios no esenciales, han puesto en cuarentena las zonas afectadas e incluso algunos han movilizado al ejército para ayudar en las medidas de contención. El objetivo es restringir el traslado de personas para frenar la expansión.

Desde la OMS, se está regularizando el modo de enterrar a los fallecidos, se están construyendo nuevas instalaciones para acoger a los afectados y analizar las muestras, se está trabajando en concientizar a la población acerca de los riesgos, se está centralizando la respuesta a nivel regional y se está reforzando la protección del personal sanitario.

¿Puede llegar el virus a la Argentina?

Si bien el movimiento de personas entre Argentina y los países donde se ha documentado la transmisión de la enfermedad no es frecuente, la potencial vía de introducción del virus del ébola  en el territorio argentino es el ingreso de viajeros afectados desde zonas con transmisión activa, aunque el país no dispone de vuelos directos con los países donde se registra el brote.  Se debe, sin embargo, tener en cuenta los aeropuertos de países que tienen conexión con Argentina, particularmente los europeos y sudafricanos, por tener un transporte aéreo fluido con nuestro país.

Aunque existan pocas posibilidades de que el ébola  llegue a nuestro país, debemos  estar alertas


Eduardo Tassano
Máster en gerenciamiento en
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Especial para época

jueves, 7 de agosto de 2014

El insomnio: un actor destacado de la vida moderna








Los trastornos del sueño afectan a más del 25% de la población y esta estadística va en aumento cada año: ¿Por qué será?

DESTACADO:

Las causas que determinan este tipo de alteraciones pueden ser emocionales, genéticas o de estrés ambiental. Lo más aconsejable es buscar las causas, antes de prescribir cualquier tipo de medicamento que pueda crear adicción y dañar la secuencia natural del sueño.

El sueño es parte esencial de una buena salud. Una noche de sueño reparador puede ayudar a sentirse bien, lucir saludable, trabajar de manera eficaz y pensar con claridad.

El término “insomnio”, proveniente del vocablo latino “insomnium”, lo definimos como vigilia, falta de sueño, desvelo anormal o disminución involuntaria de las horas de sueño.

El insomnio parece ser una enfermedad moderna: los escritos antiguos sólo lo mencionan como casos puntuales, mientras que hoy en día el insomnio afecta a más del 25% de la población. Al igual que las enfermedades cardiovasculares, la obesidad, o la diabetes, el insomnio y los trastornos del sueño van en aumento cada año, como empujado por tanto progreso.

En la sociedad en que vivimos, en la que por lo general nos sentimos obligados a llevar a cabo una actividad frenética, las tensiones y el estrés que acumulamos a diario, pueden encontrar salida en los momentos destinados al descanso, aquellos en los que teóricamente debemos  reponer fuerzas. Sin embargo nuestro cuerpo, y lo que es más importante, nuestra mente, están tan entrenados a cierto ritmo que en ocasiones son incapaces de “desconectar”, aunque la inevitable sensación de cansancio nos lo esté pidiendo a gritos.

Con la electricidad, nos pusimos a trabajar más horas, inventarnos muchos hobbies y salidas nocturnas  (cine, bares, espectáculos). Luego llegó la televisión, los materiales sintéticos, las computadores personales,  la sobre-información, los móviles, antenas, cables, y radiaciones en todos los sitios, unos alimentos cada vez más manipulados genéticamente e industrialmente, y un entono familiar cada vez más deteriorado  que nos hace perder nuestra seguridad emocional, un sinfín de opciones a escoger que nos genera dudas y estrés, y un entorno laboral cada vez más agresivo.

Resultado: todos los factores en contra del descanso saludable.
Se altera el reloj interno, más estrés y un malestar interior causado por los traumas y la tensión de esta vida moderna, el  cuerpo en general mal alimentado, todo hace que se pierde la capacidad de regularse.
Por otro lado, lo común es auto medicarse con hipnóticos o ansiolíticos.

Nuevos estudios demuestran la ineficacia de los hipnóticos y las pastillas en el tratamiento contra el insomnio.  Lo que muchos de sus consumidores ignoran es que el uso continuado de este tipo de medicamentos por largos períodos suele desencadenar problemas como dependencia y daños en los circuitos cerebrales. Más que una enfermedad, el insomnio es el síntoma de trastornos sicológicos como, por ejemplo, la ansiedad y la depresión. 
El insomnio puede ser transitorio o crónico.

•Transitorio: dura menos de tres semanas y en su origen intervienen numerosos factores que generalmente pueden ser modificados, como los ambientales y relacionados con el estilo de vida, ciertas enfermedades y los fármacos con los que se tratan. Cerca del 90 por ciento de la población admite haber sufrido un episodio de insomnio a lo largo de su vida.

•Crónico: supera las tres semanas de duración. Puede ser percibido como una patología que interfiere en la actividad diaria del enfermo con graves consecuencias físicas y psíquicas.
Además los médicos  clasifican el insomnio como primario, cuando es de larga duración y no se puede relacionar a estrés ni a vivencias, o como secundario, cuando se puede determinar una causa como dolor, ansiedad, fármacos, depresión o un estrés desmesurado.

Ante cualquier tipo de insomnio lo más común  es el uso de hipnóticos y pastillas que con el tiempo resultan ineficaces. El consumo de hipnóticos es aconsejable por un tiempo corto, siempre y cuando las causas del insomnio sean conocidas. De lo contrario las pastillas generan dependencia, y hacen perder rendimiento.

Otro factor importante a considerar es que  la estructura del sueño inducido nunca es igual a la del sueño natural.
Las causas que determinan este tipo de alteraciones pueden ser emocionales, genéticas o de estrés ambiental. Lo más aconsejable es buscar las causas, antes de prescribir cualquier tipo de medicamento que pueda crear adicción y dañar la secuencia natural del sueño.

Se pueden establecer cuatro grupos de causas del insomnio:

a) Cambios fisiológicos: el envejecimiento produce cambios en el patrón del sueño. En las personas mayores es frecuente la reducción de las horas y la calidad del sueño y un aumento de la somnolencia diurna.

b) Estilo de vida: los cambios constantes de horario, sean por cuestiones sociales, laborales o por  viajes  provocan alteraciones en el ritmo circadiano.

c) Fármacos: entre los medicamentos y sustancias que pueden alterar el sueño se encuentran los antihipertensivos, anticolinérgicos, hormonas, estimulantes, esteroides, antidepresivos, broncodilatadores, descongestionantes, antineoplásicos, la cafeína y la levodopa.

d) Patologías físicas o psicológicas: algunas enfermedades asociadas con el insomnio: enfermedades cardiovasculares, enfermedad respiratoria crónica,  asma, anorexia nerviosa, enfermedades tiroideas, enfermedades del sistema nervioso entre otros. 

Con el fin de diagnosticar el insomnio, el médico valorará el patrón de sueño de la persona, el uso que ésta haga de medicamentos, alcohol y drogas ilegales, el grado del estrés psicológico, la historia clínica y su nivel de actividad física. Algunas personas necesitan menos sueño que otras y por ello el diagnóstico de insomnio se basará en las necesidades individuales.

En la actualidad, muchos estudios han demostrado que el insomnio no sólo se puede combatir con medicamentos, sino a través de métodos diversos como la psicoterapia, el regreso a las reglas naturales, la buena alimentación y el mejoramiento de las condiciones ambientales.

Esta enfermedad de la vida moderna está íntimamente relacionada con el estilo de vida. Sin dudas que el ritmo actual es predisponente al insomnio.  Mucho del tratamiento pasa por ahí. Lo principal es tener un diagnóstico y luego verificar si hay depresión o ansiedad. A partir de ahí  buscar todas las causas que puedan estar afectando.

Lo ideal es jerarquizar el momento del descanso, cenar lo más temprano posible y alejar todas las máquinas y aparatos modernos que nos aceleran y nos hacen proclives a sufrir  insomnio y recordar siempre que dormir bien es salud.

Dr. Eduardo Tassano
Máster en gerenciamiento en
servicios y sistemas de salud
Especial para época

jueves, 31 de julio de 2014

Triglicéridos. El otro factor de riesgo





Los triglicéridos son el principal tipo de grasa transportado por el organismo. Su exceso en la sangre se llama hipertrigliceridemia y es considerado un factor de riesgo cardiovascular.

La forma de estudiar los triglicéridos es con un análisis de sangre. Además se obtienen los  niveles de colesterol y las fracciones del mismo.  Esta prueba también se conoce como perfil lípido. Este análisis mide las grasas o lípidos presentes en la sangre (colesterol total, colesterol HLD y colesterol LDL), y aparece en miligramos por decilitro (mg/dl). Los resultados pueden ser: Normal: menos de 150mg/dl. - Limítrofe: 150-199 mg/dl. - Alto: 200-499 mg/dl. - Muy alto: 500 mg/dl. O más.



Las enfermedades cardiovasculares constituyen la principal causa de morbimortalidad en el mundo. Dicha enfermedad está acompañada de factores de riesgo conocidos como la hipertensión arterial, la diabetes, el tabaquismo, el stress, la hipercolesterolemia (niveles altos de colesterol en sangre),  la hiperuricemia (niveles altos de acido úrico), como principales. El sedentarismo y la obesidad cumplen un rol importante.  Además existe otro factor no tan conocido que son los triglicéridos altos. Los niveles altos de triglicéridos se conocen como hipertrigliceridemia.

En el organismo básicamente existen tres tipos de sustancias, las proteínas, los hidratos de carbono y las grasas. Los triglicéridos encuadran dentro del grupo de las grasas o lípidos. También dentro de este grupo tenemos al colesterol.

El exceso de triglicéridos en la sangre se llama hipertrigliceridemia y es considerado un factor de riesgo cardiovascular.

Los triglicéridos son el principal tipo de grasa transportado por el organismo. Luego de comer, el organismo digiere las grasas de los alimentos y libera triglicéridos a la sangre. Estos son transportados a todo el organismo para dar energía o para ser almacenados como grasa.
Como factor de riesgo es importante si se asocia a colesterol elevado.  Si el colesterol tiene un valor normal, un nivel elevado de triglicéridos no parece ser un factor de riesgo de enfermedad cardiaca, pero sí puede ser riesgoso al asociarse con diabetes.

Las causas de hipertrigliceridemia tienen mucho que ver con las condiciones genéticas de cada persona en la cual se revelará una mayor o menor predisposición de cada persona a un metabolismo anormal de los triglicéridos, y a los factores ambientales como la actividad física y la dieta.

 Además, los niveles elevados de triglicéridos se asocian a exceso de peso,  consumo excesivo de calorías - especialmente provenientes de azúcar y del alcohol (el alcohol aumenta la producción de triglicéridos en el hígado) -, edad (los niveles de triglicéridos aumentan regularmente con la edad), medicamentos (algunas drogas como los anticonceptivos, esteroides, diuréticos causan aumento en los niveles de los triglicéridos), enfermedades (la diabetes, el hipotiroidismo, las enfermedades renales y hepáticas están asociadas con niveles altos de triglicéridos), herencia (existen algunas formas de hipertrigliceridemias familiares hereditarias, que son poco frecuentes).

Entre los grupos que deben vigilar con mayor cuidado su nivel de triglicéridos se encuentran los diabéticos y las mujeres después de la menopausia. Más de un 75% de los diabéticos tienen los niveles de triglicéridos altos y el 30% de las mujeres que han pasado por la menopausia sufren de este mismo problema. 

La forma de estudiar los triglicéridos es con un análisis de sangre. Además se obtienen los  niveles de colesterol y las fracciones del mismo.  Esta prueba también se conoce como perfil lípido. Este análisis mide las grasas o lípidos presentes en la sangre (colesterol total, colesterol HLD y colesterol LDL), y aparece en miligramos por decilitro (mg/dl). Los resultados pueden ser:
Normal: menos de 150mg/dl.
Limítrofe: 150-199 mg/dl.
Alto: 200-499 mg/dl.
Muy alto: 500 mg/dl. O más.

No sólo aumentan el riesgo cardiovascular, además pueden producir pancreatitis (una enfermedad potencialmente mortal del páncreas).
Luego de analizado el perfil lipídico y las condiciones del paciente el tratamiento pasa por tomar medidas generales y definir si hay que asociar fármacos. Muchas de las medidas tienen que ver con los hábitos y son comunes a las medidas que se toman en el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares.
Las medidas generales que se toman más comúnmente son:      

1) Perder peso. Generalmente, cuando se pierde peso, se logran bajar los niveles de triglicéridos. Para ello las medidas de la dieta son básicas:

a) Controlar la ingesta de carbohidratos y azúcar. Es importante disminuir la cantidad de carbohidratos consumidos (pan, arroz, papa y verduras harinosas, pastas, cereales); preferiblemente optar por las opciones integrales. Además, ingiera menos cantidad de azúcar y de alimentos que contengan azúcar. Se recomienda reemplazar azúcar con edulcorante artificial.

b) Disminuir el consumo de alcohol. Algunas personas son más propensas a que el alcohol aumente la producción de triglicéridos por el hígado.

c) Disminuir el consumo de grasa total y saturada. Elija sus calorías provenientes de la grasa sabiamente. Es importante evitar el tipo de grasa de origen animal (mantequilla, natilla, crema, helados de crema, lácteos enteros, carnes muy grasosas, piel del pollo) y el tipo de grasa llamado trans.

d) Comer pescado azul (ejemplo: salmón, atún, sardina) de 2 a 3 veces por semana, ya que el aceite de pescado reduce los niveles de triglicéridos. Son alimentos ricos en omega 3. Siempre es más recomendable que sustituyas los aceites vegetales por aceite de oliva.

e) Aumente el consumo de vegetales y frutas.

f) Tome comidas poco abundantes, regulares y ricas en fibra. Es mejor que tomes más legumbres en tu dieta.

2) Realizar actividad física: hacer ejercicio al menos 30 minutos al día (caminar, nadar, andar en bicicleta, trotar).

Si con estas medidas no disminuyen los niveles, se inicia tratamiento con medicamentos según la indicación de su médico. Además, no hay que perder la perspectiva de las otras afecciones que pueden estar acompañando como hipertensión arterial, diabetes, hipercolesterolemia, que deben tener su respectivo tratamiento.

Tratamiento con fármacos      

Es difícil el cumplimiento que obligan las medidas generales. En ese caso hay que considerar la indicación de medicamentos. Esto es mayor si los análisis revelan niveles altos de colesterol o niveles bajos del LDL por dar algún ejemplo. Esta asociación obliga al tratamiento con medicamentos. En ese tenemos varios medicamentos como las estatinas, los fibratos, los ácidos grasos omega 3, el acido nicotínico.  Actualmente combinaciones de tratamientos con estos fármacos han  demostrado buena eficacia.
Además los fármacos son altamente recomendables en los casos en los que los triglicéridos son muy altos (por encima de 500 mg/dL), ya que pueden causar otras enfermedades como la inflamación aguda del páncreas.

Riesgos de la hipertrigliceridemia
La  hipertrigliceridemia incrementa el riesgo de sufrir una cardiopatía, especialmente en mujeres de mediana edad, diabéticos y personas mayores.

Es frecuente que las personas que tienen los triglicéridos altos tengan también los niveles de colesterol elevados. Este factor aumenta las posibilidades de sufrir una enfermedad coronaria.
Si la hipertrigliceridemia es muy alta y, por consiguiente, está en riesgo la persona de un problema cardiovascular fatal, entonces el tratamiento a elegir será sin duda farmacológico.
Cada vez cobra mayor importancia la detección, control y tratamiento de este factor de riesgo.

Dr. Eduardo Tassano
Máster en gerenciamiento es
Servicios y sistemas de salud
Especial para época