OPINIONES – Dr. Eduardo Tassano

jueves, 10 de abril de 2014

Residuos sólidos urbanos: Su impacto ambiental y económico.




Argentina enfrenta serias dificultades en esta materia y la situación es cada día mas grave con el incremento de los residuos generados. Sus consecuencias son negativas para la calidad de vida de la población.

Los residuos o desechos son aquellas sustancias u objetos abandonados o descartados en forma permanente por quien lo produce, por considerarlos ya sin utilidad en su provecho. Por supuesto, esto no significa que los residuos descartados, o al menos algunos de los materiales que contienen, no puedan configurar un recurso en otro marco, o ser útiles para otro actor distinto del generador. La idea es cambiar el residuo por recurso.

El país, en general, enfrenta serias dificultades en materia de recursos sólidos urbanos  ( RSU ) situación que se agrava día a día, con el incremento de los residuos que generamos.

Estas dificultades se presentan como dos realidades diferentes:

A)    En las grandes ciudades se hace necesario asegurar una adecuada Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos.

B)    En el interior es preciso evaluar el modo de disposición de residuos que muchas veces da origen a basurales a cielo abierto;  en numerosos casos sin controles y en tierras con suelos no aptos, debido  a limitaciones económicas, técnicas y de recursos humanos.

Por el impacto que producen, ambas realidades tienen las mismas consecuencias negativas en el ambiente, la salud y la calidad de vida de la población.

Los programas actuales intentan abordar los aspectos mas importantes para el logro del cambio cultural al que aspiramos, que va desde la minimización de residuos en origen hasta la maximización de su aprovechamiento.

Los RSU pueden definirse como los desechos generados en la comunidad urbana, provenientes de los procesos de consumo y desarrollo de las actividades humanas, y que normalmente son sólidos a temperatura ambiente.

Además de los producidos por los usos residenciales, comerciales e institucionales y por el aseo del espacio público, los RSU incluyen los residuos originados en las industrias y establecimientos de salud, siempre que no tengan características toxicas ni peligrosas, en cuyo caso constituyen corrientes de residuos de otro tipo que deben ser manejadas según lo establecen las normativas especificas  ( estos son los residuos patológicos )


Los residuos urbanos pueden ser:

-Orgánicos: Restos de materiales resultantes con la elaboración de comidas, así como restos de vegetales y animales  ( huesos, verduras, frutas, cascaras ). Se descomponen rápidamente, con fuertes olores y son fuentes de proliferación bacteriana. Atraen a roedores, insectos y también a animales domésticos  ( perros y gatos ) que además de romper las bolsas contenedoras, son vectores de enfermedad.

-Inorgánicos: Restos de elementos que son fruto directo de la naturaleza sino de la industrialización de recursos naturales  (plástico, vidrio, papeles, latas, textiles). Provienen mayormente del desperdicio de envases y embalajes característicos de la presentación de productos comerciales.

Un poco de historia.

El primer paso para un manejo organizado de los residuos sólidos urbanos se dio en los Estados Unidos a principio del siglo XX. Hasta el momento, y dependiendo de los lugares, los residuos eran vertidos en el suelo- enterrados o a  cielo abierto-  se descargaban en cuerpos de agua, se incineraban o se utilizaban, cuando eran restos de comida, para alimentos de cerdos.

A comienzo de la década del 40, en Nueva York California se comenzó con el vertido controlado y a través del ejercito norteamericano se implementaron programas para el control de vectores de prevención de enfermedades, al tiempo que se efectuaron modulaciones típicas de vertederos, adaptadas según distintos tamaños poblacionales.

En virtud de consideraciones económicas y ambientales, entre los años 40 y 70 surgió una nueva forma de administración de los RSU, denominada  Gestión Iluminada, que se focalizo en el control de generación, almacenamiento, recolección, transferencia, transporte, tratamiento y disposición final, con el énfasis en los efectos ambientales y en la salud de la población.

A principios de la década  del 70, la creciente preocupación publica respecto del potencial de detrimento-producción de los recursos naturales y la necesidad de propender sustentabilidad, motivo un cambio en el foco del gerenciamiento de los residuos sólidos. Este nuevo criterio fue direccionado hacia el estudio y análisis de los materiales existentes en los RSU  a fin de establecer aquellos elementos que resulten susceptibles de su uso beneficioso, fundamentalmente a través de la reutilización y el reciclaje.

La Organización de la Naciones Unidas enfatizo estos conceptos en la cumbre de Rio del 1992, y Johannesburgo en el 2002 y que pueden sintetizarse en los siguientes puntos.

-         Minimización de la generación

-         Maximización de la reutilización y del reciclado

-         Tecnologías de eliminación, tratamiento y disposición final del ambiente adecuadas, que incluyan generación de energía.

-         Ampliación del alcance de los servicios relacionadas con los residuos

-         Tecnologías de producción limpia y consumo sustentable

-         Investigación, experimentación, desarrollo e innovación tecnológica sobre el reciclado, abono orgánico  y recuperación de energía

-         Educación publica, participación y apoyo de la comunidad en la gestión de los residuos.

Si bien a nivel mundial los dos primeros tópicos trascendieron como la 3R reducir, reutilizar y reciclar, en nuestro país se ha popularizado la expresión “Valoración de los residuos” para identificar el conjunto de actividades relacionadas con la puesta en valor de los materiales aprovechables contenidos en los desechos, a través de su segregación, recuperación de las corrientes residuales, clasificación, acondicionamientos, reutilización y reciclado.

GIRSU

La GIRSU puede ser definida como la selección y aplicación  de las técnicas, tecnologías y programas  del manejo acordes con objetivos y metas específicos del gerenciamiento de residuos sólidos. Tales objetivos, que básicamente se encuadran en los postulados enunciados anteriormente, configuran  una guía tanto para los responsables municipales a cargo de las tomas de decisiones relativas a los sistemas de residuos sólidos como para los gerentes industriales, en los aspectos que le son pertinentes.

Las actividades significativas al ser integradas se vinculan tanto con el estudio de los residuos sólidos en si mismos como de las distintas fases de su generación y de las diferentes instancias de su manejo posterior. De allí que esta forma de administrar los RSU necesite del concurso de una multiplicidad de disciplinas, así como de la investigación   y del desarrollo tecnológico permanentes.

            Todos los estudios referidos a este modo de gestión deben estar dirigidos a que los residuos disminuyan en cantidad, como medio idóneo para reducir los impactos asociados y los costos de su manejo y su disposición final  (incluyendo la ocupación del menor espacio posible en esta ultima etapa ) y a que mejoren su calidad, a fin de minimizar los potenciales daños que causan al hombre y al ambiente.

En definitiva, la GIRSU constituye la manera mas eficaz de gestionar los residuos: se basa en la trilogía sociedad, ambiente y economía del desarrollo sustentable, es decir, en las premisas de preservación y protección ambiental, de equidad y aceptabilidad social, complementadas por un sistema económico factible de implementar.

Es necesario que haya políticas de estado, adecuadas, racionales y responsables, que disminuyan el impacto en los residuos generados por la actividad del hombre, que primero dañan la salud y luego amenazan con la existencia del planeta mismo.

Dr. Eduardo Tassano Máster en Gerenciamiento en Servicios y Sistemas de Salud
Especial para época.



sábado, 5 de abril de 2014

El plan M POWER de la OMS






Hacer retroceder esta epidemia totalmente prevenible debe ser hoy una prioridad máxima para la salud publica y los dirigentes políticos de todos los países del mundo, Margaret Chan, Directora de la OMS.

El tabaquismo es la primera causa prevenible de enfermedad y muerte en el mundo. Causa 29 enfermedades y se asocia a mas de 60 tipos de cáncer en el mundo. Es acompañante de primera línea en  mas de 50 % de las enfermedades cardiovasculares.

Estamos en un punto de convergencia extraordinario en la historia de la salud publica ya que las fuerzas de la voluntad política, las medidas normativas y la financiación se encuentran alienadas para generar el impulso necesario a fin de reducir espectacularmente el consumo de tabaco y salvar millones de vida para  mediados de este siglo. El retroceso de esta epidemia totalmente prevenible de ser una prioridad máxima para la salud publica y de los dirigentes políticos de todo el mundo.

El consenso mundial en el sentido de que debemos combatir la epidemia del tabaquismo ha quedado establecido por mas de 150 partes en el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco. El informe OMS sobre la epidemia mundial del tabaquismo, 2008 aporta ahora a los países una hoja de ruta basada en el Convenio Marco de la OMS y destinada a convertir ese consenso en una realidad mundial gracias a M POWER, un plan de seis medidas eficaces para el control del tabaco.

La acción  inmediata es decisiva. La epidemia del tabaquismo mata a 5,4 millones de personas por año debido al cáncer de pulmón, cardiopatías y otras enfermedades. Si no se actúa, ese numero aumentara a mas de 8 millones por año en el 2030. Trágicamente, como mas del 80% de esas defunciones se registran en el mundo en desarrollo, la epidemia azotara mas a los países cuyas economías en rápido crecimiento ofrecen a sus ciudadanos la esperanzas de una vida mejor. Para las empresas tabacaleras representan extensos mercados nuevos. Como consecuencia, no solo aumentaran enormemente la morbilidad y la mortalidad, sino que la fuerza de trabajo pasara a ser menos productiva y habrá una escalada evitable de costos sanitarios.

El tabaco es el único producto de consumo legal que puede dañar a todos los que se exponen a el, y causa la muerte de hasta la mitad de quienes lo consumen de manera prevista. No obstante a ello, ese consumo es frecuente en todo el mundo debido a los precios bajos, la comercialización agresiva y extendida, la falta de conocimiento de sus peligros y la incoherencia de las políticas publicas contra ese consumo.

El Convenio Marco de la OMS para el control del tabaco, es un tratado multilateral entre mas de 150 partes, fue el primer paso de la lucha mundial contra la epidemia del tabaquismo. Este tratado presenta un modelo para que los países reduzcan tanto la oferta como la demanda de tabaco. Las partes en el Convenio Marco de la OMS se han comprometido a proteger la salud de su población asociándose a la lucha contra la epidemia del tabaquismo.

Para ayudar a los países a cumplir esta promesa de este Convenio Marco, la OMS ha establecido MPOWER, un plan integrado por la seis medidas mas importante y eficaces del control del tabaco a saber, aumentar los impuestos y precios, prohibir la publicidad,  la promoción y el patrocinio, proteger a la gente del humo de segunda mano, advertir a todos acerca de los peligros del tabaco, y vigilar atentamente la epidemia y las medidas de prevención. Estas medidas han demostrado su eficacia para reducir el consumo de tabaco.
Aunque la mortalidad por el tabaquismo rara vez aparece en los titulares de la prensa, el tabaco mata a una persona cada seis segundos. El tabaco causa la muerte de la tercera parte o de la mitad de quienes lo consumen, como promedio 15 años antes de lo naturalmente previsible. Para el año 2030, a menos que se adopten medidas urgentes, las victimas mortales anuales de tabaco aumentarán a más de ocho millones.

El efecto económico neto del tabaco es una agravación a la pobreza. El objetivo de la industria, es decir que un mayor numero de clientes pasen a ser adictos, perjudica desproporcionalmente a los pobres. En la mayor parte de los países el consumo de tabaco es mayor entre los pobres que entre los ricos, y la diferencia entre unos y otros a ese respecto es mayor en las regiones donde los ingresos promedios son mas bajos.
Sin embargo, en cada país es necesario hacer mucho mas. Para extender la lucha contra la epidemia de tabaquismo, la OMS ha introducido el plan MPOWER de seis medidas de eficacia demostrada: la sigla es en ingles y pasamos a explicar.

-Monitor: Vigilar el consumo de tabaco y las políticas de prevención
-Protect: Proteger a la población del humo del tabaco
-Offer: Ofrecer ayuda para el abandono del tabaco
-Warn: (Peligro) advertir de los peligros del tabaco
-Enforce: (Imponer)  hacer cumplir las prohibiciones sobre la publicidad, promoción y patrocinio.
-Raise: (Elevar) aumentar los impuestos al tabaco.

El plan de medidas MPOWER puede hacer retroceder la epidemia de tabaquismo y prevenir millones de defunciones relacionadas con el tabaco.

Luego de varios años de promover el programa los resultados distan de ser buenos, y sin dudas resta un camino largo a recorrer. Los diferentes estudios demuestran que solo aproximadamente el 5% de la población mundial esta cubierta por algunas de las intervenciones clave consistentes en la prohibición efectiva de la publicidad, la promoción y el patrocinio, espacios sin humo de tabaco; advertencia visibles en los paquetes, protección frente a la publicidad equivoco y engañosa; la protección y el patrocinio, y apoyo al abandono del habito. Los gobiernos recaudaron mas de US$ 200 000 millones en ingresos procedentes en los impuestos al tabaco y cuentan con recursos financieros para ampliar y fortalecer los programas de control del tabaco. Si se aumentaran aun mas los impuestos al tabaco, se podrían obtener fondos adicionales para esas iniciativas.

El tabaquismo, adicción que en cantidad de personas se lleva el numero mas importante junto al alcoholismo y que es uno de los grandes causantes de las enfermedades crónicas no transmisibles, que serán la gran epidemia del siglo XXI debe ser combatido por las fuerzas vivas, como políticas de estado, buscando una mayor calidad de vida en los habitantes de la tierra.


 Dr. Eduardo Tassano Máster en Gerenciamiento en
Servicios y Sistemas de Salud
Especial para época.

jueves, 27 de marzo de 2014

La energía y su estrecho vínculo con el agua para generarla





Esta conmemoración trata de lo que se va a hacer a partir del año 2014 para promover prácticas sostenibles en el ámbito de agua y energía. El 8% de la generación de energía global se utiliza para la extracción, el tratamiento y el transporte de agua a varios consumidores.
 El Día Mundial del Agua fue propuesto en la Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo efectuada en Río de Janeiro, Brasil, del 3 al 14 de junio del año 1992. Después de la cual, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó el 22 de diciembre de 1992 una resolución que declaró el 22 de marzo de cada año como Día Mundial del Agua.

 Recordemos que sólo el 2,5 % del agua disponible en el mundo es agua potable. El 97,5% restante es agua salada en los mares y océanos. 

De ese 2,5% del agua dulce del mundo el 90% es agua congelada tanto en los glaciares como las altas cumbres y en los polos. El 10% restante es agua en estado líquido, de los cuales el 40% son aguas subterráneas (conocidos como acuíferos), y el restante 60% constituyen los ríos y lagunas de agua dulce (aguas superficiales). Nuestra provincia de Corrientes es millonaria en agua potable superficial y subterránea.

El otro dato vital es que para el reemplazo del petróleo es posible que haya sustitutos mientras que para el agua potable no hay por el momento ninguna posibilidad de sustitución. 

Todos los años se celebra el día del agua y se propone un tema a desarrollar en el el año. El tema del año 2014 es: “agua y energía”.
 El agua y la energía están estrechamente relacionados entre sí y son interdependientes. 

La generación y transmisión de energía requiere de la utilización de los recursos hídricos, en particular para las fuentes de energía hidroeléctricas, nucleares y térmicas. Por el contrario, aproximadamente el 8% de la generación de energía global se utiliza para la extracción, el tratamiento y el transporte de agua a varios consumidores.

En el año 2014, la Organización de las Naciones Unidas - en estrecha colaboración con sus Estados miembros y otras partes interesadas - hacen énfasis en el nexo agua-energía, abordando en particular las desigualdades, especialmente para una gran parte de la población que vive en barrios marginales y zonas rurales empobrecidas sin acceso al agua potable, al saneamiento adecuado, alimentos suficientes y los servicios energéticos. 

También tiene como objetivo facilitar el desarrollo de políticas y marcos transversales de políticas que tengan por objetivo la seguridad energética y el uso sostenible del agua en lo que se conoce como economía verde o energía sustentable. Se prestará especial atención a la identificación de las mejores prácticas para el uso del agua y la eficiencia energética, para hacer que la llamada “industria verde” sea una realidad.

El Día Mundial del Agua trata de lo que se va a hacer a partir del año 2014 para promover prácticas sostenibles en el ámbito de agua y energía. Los mensajes clave del corriente año son: 

1. El agua requiere energía y la energía requiere de agua. El agua es necesaria para producir casi todas las formas de energía. La energía es necesaria en todas las etapas de extracción de agua, el tratamiento y la distribución.

2. Los suministros son limitados y la demanda es cada vez mayor. La demanda de agua dulce y energía seguirá aumentando significativamente en las próximas décadas. Este aumento presentará grandes desafíos y los recursos de deformación en casi todas las regiones, especialmente en el desarrollo y las economías emergentes. 

3. El ahorro de energía es el ahorro de agua. Ahorrar agua significa un ahorro de energía.

4. El sector más pobre de la población necesita urgentemente el acceso a los servicios tanto de agua y saneamiento como de electricidad. A nivel mundial, 1,3 mil millones de personas no tienen acceso a la electricidad, 768 millones de personas carecen de acceso a fuentes mejoradas de agua potable y 2,5 mil millones de personas no tienen acceso a servicios de saneamiento. El agua y la energía tienen impactos importantes sobre el alivio de la pobreza.

5. Una mejor eficiencia en el uso del agua y la energía es tan imprescindible como son las políticas coordinadas, coherentes y concertadas.

Una mejor vinculación entre los sectores de agua y energía mejorará la coordinación en materia de energía y planificación del uso del agua, dando lugar a la reducción de ineficiencias. Quienes diseñan políticas, los planificadores y los profesionales pueden tomar medidas para superar las barreras que existen entre sus respectivos dominios. Se necesitan políticas nacionales innovadoras y pragmáticas que pueden conducir a una mayor eficiencia y una prestación de los servicios de agua y energía efectivas en cuanto a sus costos.

Según la ONU, cerca de 700 millones de personas, de las cuales 425 millones aproximadamente son menores de edad, no tienen en la actualidad acceso al agua. Pero esto no es todo, se calcula que esta cifra podría aumentar a 3.000 millones de personas para el año 2025 si no se toman medidas desde ahora.

-¿Por qué se nos está acabando el agua?

De acuerdo con muchos estudios realizados en el mundo, las principales causas de pérdida del recurso hídrico son el desperdicio constante del agua, confrontado con el aumento desmedido de la población mundial y el calentamiento global.

 Debido al cambio climático ya el 20% de los recursos hídricos del planeta han sido afectados. Sobre todo los acuíferos y los estuarios. El otro hecho que amenaza a las fuentes de agua dulce es la contaminación. Hoy casi todos los recursos hídricos superficiales están contaminados y los acuíferos no están exentos a este problema. Esto íntimamente ligado a los desarrollos agrícolas e industriales en los cuales no se tiene en cuenta la preservación del ambiente. Quizá el caso de más impacto sea la explotación minera a cielo abierto.

 Son además de impacto muy significativo los basurales a cielo abierto, los desechos industriales que se arrojan sin tratamiento a los recursos hídricos, la falta de cloacas y servicios sanitarios, las explotaciones petrolíferas y los cultivos con agroquímicos tóxicos, entre otros. Sin ninguna duda que el siglo 21 será el siglo de la energía y el agua potable. Para bien o para mal con ineludibles luchas por el control de los recursos naturales.

 Quizá las clases dirigentes y la población en general deberían poner más énfasis en conocer estos temas, tener un pensamiento más estratégico y solidario con las generaciones que nos van a suceder y menos dedicación a los temas triviales y banales que no sirven para nada. 

Dr. Eduardo Tassano Máster en Gerenciamiento en
Servicios y Sistemas de Salud
Especial para época.

jueves, 20 de marzo de 2014

Los alimentos transgénicos son buenos o malos para la salud




El uso de transgénicos en forma masiva es demasiado reciente como para conocer a fondo las consecuencias de su empleo, y este argumento es justamente el que enciende luces amarillas entre los ambientalistas, con argumentos bastante atendibles.


El término transgénico es un adjetivo que se utiliza para designar a todos aquellos seres vivos que han nacido con su información genética alterada. Normalmente, este término se usa para señalar a aquellos animales o plantas que son alterados de manera artificial, ya sea porque existen objetivos científicos o comerciales detrás de esas modificaciones. Los organismos transgénicos son un fenómeno característico de la última parte del siglo XX, momento en el cual los científicos occidentales lograron descifrar la estructura completa del ADN y por tanto establecer a partir de allí una base para futuras transformaciones de esa información particular.

¿Qué es un organismo transgénico? 

Se lo define sencillamente como un ser viviente al que se le ha alterado el ADN (el material original responsable de los caracteres hereditarios) en forma deliberada, para producir una nueva y artificialmente transformada variante. Se lo diferencia así de las mutaciones, cambios espontáneos y naturales, sin intervención humana artificial. La generalidad del pool genético se mantiene relativamente igual, pero se le implanta un gen ajeno a la célula original antes de que se desarrolle un nuevo individuo. El objetivo de esta tecnología es producir especies más beneficiosas para la humanidad. 

Cuando se logra, todas las células y tejidos del individuo resultante contienen el gen ajeno (que deja de ser ajeno), y transmite las características buscadas a su descendencia.
Se liberan mosquitos genéticamente modificados para reducir la población del aedes aegypti y combatir el dengue. Hay infinidad de variedades de semillas que no existían hace unas décadas a las que se le agregaron capacidades extraordinarias: resistencia a las plagas y a las sequías, rendimiento mayúsculo, facilidad de almacenamiento.

Se observan promociones de variedades de semillas que tienen nombre y marca, es porque no sólo han sido mejorados genéticamente, sino también patentados y pertenecen a una empresa. Todos vemos en las fruterías tomates o frutillas de mayor tamaño y aspecto mejorado y uniforme que los de hace tiempo: son transgénicos. La lista es infinita y el consumo masivo de productos alimentarios básicos se cimenta en ellos.

Precisamente, una de las razones más comunes para desarrollar organismos transgénicos (una semilla es, a fin de cuentas, un ser vivo) es la mejora de la agricultura, en la cual la investigación y desarrollo de grano transgénico ha conducido a una transformación integral. Un organismo transgénico puede crecer en sitios donde las especies naturales no ofrecen mejoras en la recolección y el almacenamiento, son más resistentes a las variaciones del clima y a las plagas, tienen mayor cantidad de nutrientes, requieren menos agroquímicos y agua de riego, y otras ventajas. Muchos de ellos son estériles y no pueden cruzarse con otras especies, para evitar un mestizaje y para proteger las patentes.

Pero no todo es rendimiento agropecuario: organismos transgénicos nos ayudan enormemente en el campo de la medicina. El humilde ratón de laboratorio ha sido reemplazado por un ratón transgénico, el cual se emplea para una variedad de estudios en los que los investigadores quieren tener la posibilidad de estudiar los rasgos de una especie en un ambiente más accesible y manipulable. Los ratones pueden ser modificados con el ADN humano para probar tratamientos médicos y ver así cómo podría reaccionar un ser humano real. Los ratones transgénicos nos han proporcionado los medios para estudiar una amplia gama de enfermedades: desde el trastorno bipolar al cáncer, de la hiperlipidemia a la diabetes, de la hemofilia al mal de Chagas. En todos estos casos, se emplearon ratones que “simulaban” ciertos aspectos clínicos del cuerpo del hombre, como paso previo al ensayo en humanos.

Los transgénicos también colaboran en el manejo del ambiente: existen bacterias del grupo de las Pseudomonas que pueden modificarse para que literalmente coman petróleo, lo que es muy útil en casos de derrames en el océano. Y esto nos lleva a la otra vereda, la sombría. El uso de transgénicos en forma masiva es demasiado reciente como para conocer a fondo las consecuencias de su empleo, y este argumento es justamente el que enciende luces amarillas entre los ambientalistas, con argumentos bastante atendibles.

¿Qué pasaría si un organismo genéticamente modificado (OGM) tuviera un efecto colateral no deseado, que pudiera actuar sobre algún aspecto sustancial de nuestro equilibrio ambiental, rompiéndolo? ¿Y qué sucedería si se sale de control? ¿Cómo nos defenderíamos de un efecto que no tuviera lugar en nosotros sino en nuestra descendencia? Es tan frágil el armazón ambiental que la introducción de un OGM en un ecosistema podría causar un efecto devastador. Puede comprobarse esto cuando se introducen especies naturales (no OGM) en un ambiente al que son ajenos: el equilibrio se pierde y peligran las especies autóctonas. Existen miles de ejemplos, y el organismo foráneo más común es el propio ser humano, quien transforma la naturaleza en su propio beneficio.

En Europa rige una estricta regulación sobre cultivos OGM, dispuesta para todo el continente. Hoy no se cultivan OGM en Reino Unido, y en la Unión Europea sólo se permite el cultivo de dos especies: un maíz resistente a plagas y una papa con más contenido en almidón. En cambio en Estados Unidos, donde hay bastante menos oposición a los transgénicos, su uso está muy diseminado por el país. Las primeras semillas transgénicas se plantaron hace más de quince años, y hasta ahora no hay pruebas documentadas de impactos adversos para la salud de las personas que comen cotidianamente productos derivados de los transgénicos. Una mayoría de los científicos que estudian consecuencias ambientales consideran a la modificación transgénica tan segura como la agricultura tradicional, y a la vez capaz de aportar grandes beneficios por ser resistentes a plagas y entornos hostiles

¿Quién tiene razón? 

No hay todavía información definitiva o científicamente comprobable. No hay forma de saber qué efectos puede tener nuestra capacidad cada vez mayor de manipular el ambiente. Solamente puede apegarse lo más posible al criterio científico, a fin de cubrir la mayor cantidad posible de variantes. Pero siempre quedará un margen de incertidumbre, que será el que genere las dudas sobre la conveniencia o no de su empleo, y moderando el optimismo que generan.

Los riesgos sanitarios a largo plazo de los OMG presentes en nuestra alimentación o en la de los animales cuyos productos consumimos no se están evaluando correctamente y su alcance sigue siendo desconocido. Nuevas alergias, aparición de nuevos tóxicos y efectos inesperados son algunos de los riesgos.
La solución al hambre y la desnutrición pasa por el desarrollo de tecnologías sostenibles y justas, el acceso a los alimentos y el empleo de técnicas como la agricultura y la ganadería ecológicas. La industria de los transgénicos tiene aun varias materias por rendir a pesar de ser un elemento prometedor para enfrentar los problemas alimentarios del mundo actual.

Eduardo Tassano (*)
Especial para época 
(*)Máster en Gerenciamiento en Servicios y Sistemas de Salud

jueves, 13 de marzo de 2014

Un programa comunitario exitoso




Desempeña un rol de importancia en la prevención, control, tratamiento y rehabilitación de las principales enfermedades no transmisibles. En América, más de la mitad de la población es poco activa y prevalece el sedentarismo.
En información científica de las décadas pasadas se demuestra claramente la relación beneficiosa que existe entre actividad física y salud. En datos epidemiológicos se expresa que la actividad física desempeña un papel importante en la prevención, el control, el tratamiento y la rehabilitación de las principales enfermedades no transmisibles, tales como obesidad en adultos en niños y adolescentes, hipertensión, diabetes, derrame cerebral, enfermedades cardiovasculares, infarto de miocardio, osteoporosis y fractura de cadera, y cáncer, además de la disminución de marcadores inflamatorios para enfermedades no transmisibles y de mortalidad a partir de cualquier causa.

En la región de las Américas, la prevalencia de la inactividad física como factor de riesgo no había sido claramente establecida ya que, hasta hace poco, no existía un instrumento único y universalmente aceptado para evaluar niveles de actividad física que hicieran posible la obtención de cifras de referencia regionales.

Sin embargo, en datos de diferentes países de las Américas se demuestra que más de un 50% de la población es poco activa; en otras palabras, este grupo no realiza actividad física a la frecuencia mínima recomendada de cinco días por semana, 30 minutos por día. En algunos países de la Región, la prevalencia de estilos de vida sedentarios es casi 60%.

En Chile, de acuerdo con la  Primera Encuesta Nacional de Calidad de Vida y Salud de 2002, el porcentaje de personas que realizan menos de 30 minutos de actividad física tres veces por semana (considerado como sedentario bajo este criterio) fue un sobresaliente 91% de la población.

En otros estudios en Brasil, Chile y Perú se demuestra claramente que más de dos tercios de la población de estos países no cumplen las recomendaciones en cuanto a la frecuencia de actividad física que se necesita para obtener beneficios para la salud. En resultados de estudios realizados en Bogotá, Colombia, el índice de inactividad física es del 79% de la población y sólo 5,25% de individuos realizan regularmente actividad física. En estos estudios se indica también que las mujeres realizan actividad física con menos frecuencia que los hombres y que la actividad física disminuye a medida que avanza la edad cronológica. 
 
El caso de Sao Paulo (Brasil)

En Brasil, en los primeros datos sobre inactividad física en la municipalidad de Sao Paulo se demostró una prevalencia de estilos de vida sedentarios de cerca de 60% en hombres y 80% en mujeres. En los datos obtenidos luego del censo nacional de 1996 y 1997, se demostró que apenas 13% de la población realizaba al menos 30 minutos de actividad física en su tiempo libre en uno o  más días semanalmente, y que sólo 3,3% hacía la cantidad mínima diariamente recomendada de al menos 30 minutos cinco veces por semana. Otro importante punto respecto a la actividad física y el impacto de ésta en la salud pública es el costo de estilos de vida sedentarios para los planes de salud

Existen diferentes estimaciones pero de lo que no hay dudas es del alto impacto económico que el sedentarismo provoca en las sociedades modernas. Un estudio del año 2002 en el estado de Sao Paulo reveló un gasto de  aproximadamente 37 millones de dólares.

A la luz de estos resultados, además de otros datos respecto a la alta prevalencia de enfermedades no transmisibles - las enfermedades cardiovasculares son la causa principal de morbilidad y mortalidad - el  Ministerio de Salud buscó crear un programa de incentivos para la práctica regular de actividad física como una manera de mantener, mejorar, recuperar y lograr el nivel de salud más alto posible para los residentes de Sao Paulo.

Así nació un programa pionero para promover la actividad física en Latinoamérica “Agita Sao Paulo”, considerado por algunos expertos en este campo como una de las iniciativas más ejemplares desarrolladas hasta la fecha para la promoción de estilos de vida activos en la Región de las Américas. La estrategia básica ha sido la actividad física moderada más la nueva e innovadora estrategia propuesta para combatir estilos de vida sedentarios mediante la adopción del llamado modelo ecológico móvil, que toma en cuenta factores individuales y medioambientales en la promoción de la actividad física.

El concepto de actividad física moderada tiene que ver particularmente con el contexto cultural de Sao Paulo. De hecho, el ritmo urbano, rápido y moderno que caracteriza la vida en el área metropolitana ha llevado a muchos residentes a informar que la falta de tiempo es una barrera principal para desarrollar un estilo de vida activo. Por lo tanto, la idea de realizar actividad física moderada en sesiones breves es probablemente una alternativa más atractiva que realizar periodos de 30 minutos de actividad física intensa. Otro factor que quizás influye esta tendencia es el clima cálido y tropical que se encuentra en muchas partes de Brasil. 
 
El programa además cuenta con materiales educativos que se ofrecen más una serie de megaeventos para movilizar a la población y crear conciencia colectiva en cuanto a la importancia para la salud y el bienestar totales de realizar actividad física. 

El mensaje por excelencia adoptado por Agita Sao Paulo de que los adultos realicen al menos 30 minutos de actividad física de moderada intensidad en la mayoría, si no todos, los días de la semana, fue desarrollado por primera vez en 1995 por los CDC y la American College of Sports Medicine (ACSM) [Universidad Norteamericana de Medicina del Deporte] y se basó en numerosos estudios fisiológicos, epidemiológicos y clínicos que confirmaron los beneficios para la salud obtenidos de este nivel de intensidad y duración de la actividad física.
 
Se ha probado que el Programa Agita Sao Paulo es un modelo de intervención exitoso para la promoción de la actividad física, especialmente en países en desarrollo y una estrategia eficaz en diferentes niveles y sectores, ya que incluye simultáneamente las acciones de instituciones y grupos de interés de los sectores públicos y privados y de la sociedad civil, con un objetivo en común: combatir estilos de vida sedentarios. 
 
El esquema de trabajo incluye la presentación de un mensaje simple y claro que es fácil de entender y recordar: “30 minutos de actividad física, preferiblemente todos los días”; focalizando principalmente en las escuelas, lugares de trabajo y para la tercera edad.

El otro pilar ha sido un fuerte apoyo de los medios de comunicación en la diseminación de mensajes e información a públicos diversos y general.
 
De este programa ha nacido el Muévete Bogotá y otros más pequeños en otras ciudades. Toda Latinoamérica está preocupada por este tema y cada vez más se toman más iniciativas para favorecer y fomentar la actividad física como elemento de primer orden en la prevención de muchas enfermedades. 

La "actividad física" no debe confundirse con el "ejercicio". Este es una variedad de actividad física planificada, estructurada, repetitiva y realizada con un objetivo relacionado con la mejora o el mantenimiento de uno o más componentes de la aptitud física. La actividad física abarca el ejercicio, pero también otras actividades que entrañan movimiento corporal y se realizan como parte de los momentos de juego, del trabajo, de formas de transporte activas, de las tareas domésticas y de actividades recreativas.

La promoción y realización de actividad física debe constituir una política de estado y es perentorio organizar actividades de todo tipo en todos los ámbitos posibles para que nuestros ciudadanos tengan la mayor calidad de vida posible.

Eduardo Tassano Máster en Gerenciamiento en Servicios y sistemas de salud
Especial para época

jueves, 6 de marzo de 2014

Ley reducción de sodio en la Argentina:






El miércoles 13 de noviembre  del año 2013 la Cámara Alta sancionó la Ley de Regulación del Consumo de Sodio. El objetivo de ésta norma es disminuir el impacto de las enfermedades cardiovasculares y la hipertensión, reduciendo el contenido de sodio en los alimentos procesados y eliminando saleros de los locales de venta de comida.

Es una iniciativa que persigue disminuir el consumo de Sal de la población en su conjunto para reducir la importante carga sanitaria que representan las enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares y renales. Constituye una de las principales acciones de promoción de la salud y forma parte de un plan integral de prevención y control de Enfermedades crónicas no transmisibles.

La OMS señala que el aumento de la presión arterial en el mundo es el principal factor de riesgo de  muerte  y el segundo de discapacidad por enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular e insuficiencia renal.

Desde antaño es conocida la relación entre el consumo de sal (cloruro de sodio), función del riñón e hipertensión arterial. Desde considerar que el sodio retiene agua y eso aumenta el volumen de liquido del organismo, pasando por las teorías de que por fallas en el riñón se elimina menos sodio y agua y los mecanismos íntimos bioquímicos que provocan que las arteriolas sufran una constricción mayor de lo aconsejable; todo lleva a una mayor presión arterial con todo lo que ello desencadena en el organismo.

De allí se desprende el clásico consejo médico ante los  casos de hipertensión arterial en recomendar la dieta hiposodica o sin sal. Hay pruebas sólidas de que la sal añadida a la alimentación es un factor importante para el aumento de la  presión arterial en personas normotensas e hipertensas, sean adultos o niños. Una dieta alta en sal  aumenta también el riesgo de hipertrofia ventricular izquierda (engrosamiento de las paredes del corazón)  y daño renal, es una causa probable de  cáncer gástrico, y tiene posibles asociaciones con la osteoporosis, entre otras.  Debido a que los alimentos salados causan sed, es  probable que sea un contribuyente importante a la obesidad entre los niños y adolescentes a través de la  asociación con un mayor consumo de bebidas de altas calorías.

Un informe técnico de la OMS (organización mundial de la salud)  y la FAO (Organización para la alimentación y la agricultura) recomienda una ingesta de sal de menos de 5g/día/persona, el  objetivo de una dieta saludable, equivalente a 2000 mg de sodio.  Entre los países de las Américas,  donde se ha estudiado la excreción de sodio de forma estandarizada y comparable, la ingesta de sal  resultó ser de 11.5g/día/persona.  

Datos recientes de los Estados Unidos indican que el 95% de los  hombres y el 75% de las mujeres de 31 a 50 años de edad, regularmente consumen más sal que la cantidad máxima.  En Canadá, más del 85% de los hombres y el 60% de las mujeres entre 19 y 70  años de edad tienen una ingesta de sal por encima del nivel máximo de ingesta.  En Argentina, según estimaciones de la cartera sanitaria, el consumo es de 11,2 gramos de promedio.

Reducir la presión arterial efectivamente en una escala universal requiere de acciones con gran alcance en  la población.  Si bien el asesoramiento individual y la enseñanza son parte de cualquier enfoque global de la  presión arterial saludable, tienen un impacto limitado.

Por otro lado, la reducción de sal en la dieta de  poblaciones enteras, no se limita a lo que se utiliza en la mesa, siendo más importante aun, la que se añade a  alimentos tratados y confeccionados como el pan, carnes procesadas y cereales para el desayuno. Ambos pueden  distribuir los beneficios de la disminución de la presión arterial amplia y equitativa.

Se justifica que los gobiernos tomen un enfoque poblacional para reducir la ingesta de sal, ya que los  aditivos de sal en los alimentos son muy comunes. Las personas no son conscientes de la cantidad de sal que están comiendo en diferentes alimentos y de los efectos adversos en su salud, siendo los niños  especialmente vulnerables.

La reducción de la presión arterial mediante la reducción de la ingesta de sal a nivel poblacional es efectiva.  Una estrategia que combine los medios de comunicación y campañas de concientización con la regulación del contenido de sal en los productos alimenticios puede evitar un importante número de muertes en 10 años.  

La iniciativa del Plan Argentina Saludable del Ministerio de Salud de la Nación “Menos Sal Más Vida”, trabaja desde 2011 en la reducción del consumo de sal a través de acuerdos con la industria alimenticia y las panaderías artesanales

Firmaron este acuerdo 45 empresas del rubro alimenticio comprometidas en disminuir la cantidad de sodio en sus productos elaborados y son casi 500 los alimentos de consumo masivo incorporados al convenio, entre lácteos, cárnicos, sopas, aderezos, conservas y farináceos.

La nueva Ley establece que el Ministerio d Salud fijará la cantidad de sal máxima permitida para cada tipo de alimento producido por la industria, y plantea un programa de reducción progresiva hasta alcanzar esos topes. Luego la industria tendrá un plazo de 24 meses para adecuarse a la norma.

La Ley de regulación del consumo de sodio plantea:

ü      reducción progresiva de la sal contenida en los alimentos procesados hasta alcanzar los valores máximos en cada grupo alimentario, fijados por la cartera sanitaria nacional;
ü      regula la fijación de advertencias en los envases sobre los riesgos del consumo en exceso de sal;
ü      promueve la eliminación de los saleros en las mesas de los locales gastronómicos;
ü      fija el tamaño máximo para los envases en los que se venda sal no superar los 500mg y
ü      establece sanciones para las empresas infractoras.

ü      También se  reduce a la mitad el tamaño de los sobrecitos de sal que hay en los restaurantes, que serán de medio gramo en lugar de un gramo.  

La Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA) celebró  la sanción de la Ley Nacional de Regulación del Consumo de Sodio, cuyo objetivo es lograr que la población consuma menos sal de mesa en las comidas y destacó que se trata de una norma "de alto impacto que reducirá las muertes por infarto y ACV".